La sobrina del desaparecido en Saídres: «Non hai un día que non me acorde del, parece un soño que non é real»

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

Miguel Souto

La sobrina de Julio Félix Fernández Vázquez, de 72 años, desaparecido en Saídres hace tres años, sigue sin tener ni una pista desde entonces

14 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado día 11 se cumplieron tres años de la desaparición de Julio Félix Fernández Vázquez, de 72 años, en Saídres (Silleda). Tres años en los que no se encontró ninguna pista sobre lo que le pasó. Desde un primer momento la familia y las fuerzas de seguridad descartaban que se fuese por su propia voluntad. Ese día salió a caminar como cualquier otro y lo que se teme es que pudo pasarle algo. A un kilómetro de la casa donde residía con su hermano y la familia de este en Saídres hay una serie de pozas profundas que formaban parte de las minas de Fontao y que constituyen una trampa que puede ser mortal. Aunque hay vecinos y cazadores de la zona que conocen bien su ubicación no deja de ser un enclave peligroso porque algunos de esos agujeros, que pueden tener una profundidad de 20 o 30 metros, van quedando tapados por la maleza.

Que pudiera caer en una de ellas es una opción que llegó a barajar la Guardia Civil y una de las zonas en las que en su día se llevó a cabo la búsqueda, en este caso, contando con la ayuda de vecinos y de cazadores expertos conocedores de estos parajes. Paula Fernández, sobrina del desaparecido, apuntaba ayer que «non hai un só día que non me acorde del» apuntando que «parece que todo foi un soño, que non é real». Para la familia «van tres anos e seguimos sin noticias». Su sobrina resalta que «se empezou a buscar enseguida, non é dicir non te deches conta ata o día seguinte porque vivía só e o saber, pero neste caso e que non foi nin unha hora». Una búsqueda que pese a la inmediatez no dio su fruto. Durante esos días y las siguientes semanas fueron muchos los vecinos que se movilizaron para ayudar a la familia. Paula Fernández agradecía ayer esa respuesta masiva que se tradujo en operativos que se fueron ampliando abarcando diversos lugares de la zona.

Paula Fernández señala que no se cree que se pudiera haber ido «porque non colleu nin a carteira e non levaba nada de valor». La búsqueda terminó el 1 de noviembre después de batidas continúas y actuaciones que contaron, bajo el mando de la Guardia Civil, con la participación de numerosos efectivos de este cuerpo, con miembros de Protección Civil de varios concellos, Policía Local, grupos de bomberos forestales y un sinfín de voluntarios a pie, en quads, en moto y a caballo que rastrearon la zona palmo a palmo sin encontrar ninguna pista.