Ana María Loureiro: «Los vigilantes llegamos a aquellos lugares en los que se nos necesita»

amelia ferreiroa LALÍN / LA VOZ

DEZA

miguel souto

La situación sanitaria propició más contrataciones de los profesionales de seguridad

10 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Contrataciones. El abanico de opciones es muy amplio; desde solicitudes privadas para eventos o para vigilancia de domicilios hasta las que se realizan en establecimientos comerciales y grandes áreas.

Colaboraciones. Destaca el buen comportamiento de la ciudadanía en la zona.

La palabra vigilante proviene de los primeros centinelas establecidos en la Antigua Roma bajo el nombre de vigiles durante el gobierno del emperador César Augusto, y quienes con el tiempo se convirtieron en la Guardia Pretoriana. Sus funciones eran las de servir como un cuerpo de élite para la seguridad del César, una especie de fuerza policial que mantenía el orden público en la ciudad. Proteger y prevenir son dos de los polos de actuación de los vigilantes de seguridad como la lalinense Ana María Loureiro González, que ejerce profesionalmente desde hace más de diez años.

-¿Vigilante por vocación?

-Bueno empecé trabajando de socorrista, fui administrativo, estuve en el sector de la hostelería, hice trabajos de limpieza y de reciclado de consumibles informáticos. No fui una niña con las ideas claras de cara a lo que quería ser en el futuro. Nunca tuve claro a lo que me dedicaría. Lo cierto es que hace once años aposté por esta profesión como una salida laboral después de quedarme sin empleo a raíz de la crisis del 2008. Creo que me atrajo por ser diferente a todo lo que había hecho hasta el momento, era novedoso y diferente.