Buenas perspectivas para la temporada de caza menos social

Sin competiciones, sin comidas ni contacto y con cursos de seguridad telemáticos


Lalín / la voz

El 18 de octubre empieza la temporada de caza y los primeros fríos empezaron ya a sembrar la preocupación entre los cazadores por la posible proliferación de enfermedades en los animales, especialmente en los conejos. De momento y a la espera de la evolución en las próximas semanas los augurios son buenos en la mayoría de los tecores de la zona. Será la temporada menos social en aplicación de una normativa estricta a causa del covid-19 que impedirá la celebración de las comidas de las cuadrillas tras la jornada en el monte y cualquier tipo de reunión gastronómica o social al uso. Tampoco podrá haber casi contacto y aquí, al igual que pasa en los colegios, se acabó aquello de compartir material, escopetas incluidas.

En los tecores se ultima la temporada. El presidente de la Federación de Caza de Pontevedra, Francisco Couselo, explica que «polo de agora suspendéronse todas as competicións». De momento el calendario está vacío de citas.

Los protocolos derivados del coronavirus provocaron también en lo que respecta a los habituales cursos de formación que se realizan en esta semanas previas al arranque de las jornadas de caza. Este año, apunta Couselo, «dende a Federación galega de Caza temos uns cursos de seguridade para xefes de cuadrilla e cazadores en xeral que serán telemáticas, e menos mal que agora temos esa posibilidade que nos ofrece a tecnoloxía».

Habrá que ir al monte con mascarilla «os grupos non poden estar xuntos antes ou despois da cacería...». Explica que «a parte social é o que se bota en falta, aquelo de botar unha parrafada, con mesa e mantel de por medio. O de abatir unha peza queda en segundo plano nos faltará o mellor que é o compartir esas xornadas no monte».

En cuanto a la abundancia o no de caza señala que «hai que agardar a ver como avanzan esas semanas porque a partir de finais de setembro o problema son as enfermidades víricas que merman as poboacións aínda que nos tecores se empeñan en repoboar os montes e preparar o hábitat pero non hai maneira». Es una enfermedad vírica que al igual que la gripe en los humanos va mutando cada año y atacando a una parte de la población.

En cuanto a la perdiz apunta que «en Castela compleméntanlle a alimentación e aquí dependen moito dos saltóns sobre todo para a alimentación das crías».

En Lalín se cuenta disponer de más conejos que el año pasado y en perdiz las cifras podrían mantenerse igual que el año pasado aunque estas últimas semanas está previsto llevar a cabo nuevas actuaciones que incrementen la caza existente en el coto.

En Rodeiro, Rubén Quintá explica que «algo de coello hai e perdiz temos bastante pouca».

El número de piezas a abatir se marca en el plan anual de cada tecor. Esta temporada una de las novedades es que se pueden abatir corzas. En Pontevedra señala «é algo que non ten tanta incidencia como en A Coruña, Lugo e Ourense, Pontevedra é a máis coelleira das catro provincias. A caza maior é anecdótica na provincia salvo na comarca de Deza que está aí tocando coas outras tres provincias».

Batidas de jabalíes sin pausa y aumento de los lobos en Rodeiro

En toda la zona se continúan con las batidas de jabalíes que se sigue llevando a cabo sin pausa todos los sábados. La Sociedade de Caza de Lalín lleva algo más de 60 ejemplares abatidos. Cada jornada de batida salen al monte seis cuadrillas y a cada una se le asigna una zona del tecor.

En Rodeiro, Quintá destaca a proliferación de los jabalíes que continúan sumando daños en las fincas agrícolas. Una situación a la que suma la detección de bastantes lobos. A estos animales le achacan los daños que se están produciendo en cabezas de ganado de la zona, especialmente en cabras, ovejas y novillas que se encuentran en el exterior.

En agosto se empezaron a abatir jabalíes y la época finaliza el 28 de febrero. La Xunta por daños está autorizando batidas prácticamente todo el año. Las peticiones son ahora más ágiles.

Las cuadrillas, explica Couselo, salen todos los fines de semana para paliar los daños a la agricultura. «Primeiro co millo e logo cando empecen as espigas a madurar outro problema máis».

En cuando a la ilusión, Couselo señala, que «os cazadores temos máis moral que o Alcoyano» y aguardan la llegada del día en el que puedan salir al monte. «Por sorte xa non é como antaño que se cazaba para sobrevivir e levar comida para a casa, hoxe a caza ten outro significado, é estar no monte, gozar da natureza e dos cáns e si abate una peza ben e si non, a seguir agardando», afirma.

La sociedad de Silleda veta la concesión de permisos a foráneos

En Silleda este año los socios decidieron, por un escaso margen en la votación, no admitir socios foráneos. Hasta ahora los había e incluso en algún tiempo se llegó a imponer un tope en cuánto al número de posibles socios de fuera a admitir. Es una figura que existe en casi todos los cotos. Los de fuera pagan cifras muy superiores a los de la zona y su incorporación supone también, en muchos casos, una importante fuente de ingresos para los tecores permitiéndoles sufragar gastos o hacer alguna inversión.

La agrupación silledense cuenta con cerca de 300 socios. Este año en el tecor se soltó mucha caza, especialmente conejos, perdiz y faisán y se espera que la temporada de caza sea buena. De momento los cazadores de esta zona se muestran esperanzados a poco para el inicio.

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