El PSOE de Silleda descarta rebajar el tipo del IBI antes de actualizar valores

PP y BNG reprocharon a Cuíña que pidiese renovar la ponencia sin aviso previo


lalín / la voz

El tipo que se aplica en Silleda para el cobro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) se mantendrá al menos hasta que se actualice la ponencia de valores catastrales, que data del primer mandato de Juan Salgueiro como alcalde en 1989. Ni los intentos previos del BNG por vía mociones ni el pleno extraordinario pedido por el PP que se celebró ayer convence al grupo de gobierno socialista para adoptar ninguna medida, a pesar de la regularización de determinados bienes ya en el 2018. Para el regidor, Manuel Cuíña, a ese paso se debe sumar la nueva valoración para entonces sí analizar con detalle y en profundidad qué servicios se quieren prestar desde el Concello, determinándose en base a sus costes si es posible bajar o incluso puede requerirse una subida del tipo impositivo correspondiente al IBI.

La sesión extraordinaria, con más público de lo habitual -al que Cuíña invitó a repetir en su alocución final de despedida-, arrancó con sus aclaraciones sobre cuándo se solicitó al Ministerio de Hacienda la actualización de los valores catastrales. La comunicación la remitió el Concello el 26 de junio del 2019, incidiendo el alcalde que no había ido ni a comisión informativa ni a pleno porque no era necesario al ser una cuestión ordinaria y que se debatirá por la corporación una vez este disponible la ponencia para su aprobación definitiva.

El portavoz del PP, Ignacio Maril, arrancaba su primera intervención lamentando que cuatro o cinco meses después siga sin haber sistema de grabación de los plenos para insistir en la sorpresa que supuso conocer a través del BOE que el Concello de Silleda había solicitado actualizar la ponencia de valores. Todo ello, dijo, sin debate pese a afectar a todos los vecinos ni informar a los portavoces municipales. Una medida que supondrá un nuevo incremento de los recibos del IBI tras la modificación catastral del 2018 que ya provocó esa misma situación.

Maril aludió al incremento de más de medio millón en ingresos del IBI en un año, criticando que la petición de la actualización de los valores se hiciese solo un día después del pleno de organización donde se fijaron subidas de sueldos y dedicaciones parciales. El portavoz popular resaltó que Silleda tiene el tipo impositivo, del 0,53, casi un 20 % más alto que Lalín, A Estrada o Vila de Cruces. Pidió dejar sin efecto esa pedida actualización de los valores catastrales.

Subida de impuestos

La portavoz del BNG, Tania Cornado, hurgó en la herida de los sueldos como el PP, con solo una jornada desde su aprobación a pedir la actualización de la ponencia y «subir impostos aos veciños», recordando las distintas mociones para que se bajase el tipo impositivo o para que se bonificase el IBI de urbana en las parroquias. Expuso que hace poco ya se habían regularizado más de 2.000 viviendas en el municipios y que incluso puede haber algunas que tengan menos valor que en 1989.

Cornado achacó al regidor arrogarse una bajada de impuestos en el 2016 cuando se bajó el tipo impositivo de 0,60 a 0,53, debido a la buena situación económica del Concello, preguntándose si ahora no está igual. Incluso apuntó la posibilidad de acudir a la Justicia contra el regidor, acusándole de mentir a los vecinos.

En el turno de réplica, Manuel Cuíña consideró que primero se debe regularizar todo el IBI antes de analiza posibles rebajas del tipo impositivo, asegurando que había mansiones que pagaban 30 o 40 euros y pisos que llegaban a los 200, argumentando si no se actualizaba la ponencia de 1989 podía hacerlo el Gobierno central y «en vez de subir o 3 % pode ser máis». Explicó que de esa fecha en la zona solo hay unos pocos concellos en la provincia, como Rodeiro, Agolada y Dozón, incidiendo en que se aparcó durante años porque no es una medida popular, como en su momento la subida de basura, esgrimiendo que él lo hizo a seis meses de unas elecciones, pasando de 30 a 72 euros y pese a ello logró mayoría absoluta.

Cuíña insistió en que los valores catastrales se deben actualizar entre los cinco y diez años, lo que no significa que suban los precios ya que a veces bajan en función de la situación del mercado inmobiliario. Y restó importancia al esfuerzo para los vecinos del 3 % en el IBI, porque después de regularizarse se podría rebajar el tipo.

Sus argumentos no convencieron a la oposición, tanto Maril como Cornado insistieron en el oscurantismo en torno a la petición a Hacienda de actualizar la ponencia de valores, tildando el primero de populistas sus explicaciones y recordó que el IBI supone 1,5 millones, aunque después Cuíña le matizó que se incluían atrasos de cuatro años por la regularización de inmuebles del 2018. Le recriminó el portavoz del PP que lo hiciese por la puerta de atrás, con más impuestos cuando hay gastos elevados en dietas o viajes «do rexedor e da súa xente». Cornado insistió en bonificar al rural, máxime cuando además muchos vecinos ya vieron actualizados los valores por el paso del AVE y la AP-53. El regidor volvió a argumentar que antes de evaluar bajada de tipo impositivo debe aprobarse la nueva ponencia de valores, antes de desvelar que la decisión de pedirla fue suya junto a Intervención y comunicada al resto del gobierno local.

Antes de votar ese primer punto, Maril le achacó que desde enero había tenido plazo para pedir a Hacienda la nueva ponencia, pero lo hizo en junio y después de que el ministerio ampliase plazos, por lo que pudo haber tomado la decisión antes de las elecciones municipales. Y de nuevo lamentó que no hubiese informado a la oposición, ni siquiera una resolución. Echar para atrás la modificación de la ponencia fue rechazada por el PSOE, mientras el BNG votó con el PP por esa medida.

Menor carga impositiva por este tributo que la media provincial

Si no prosperó tumbar el proceso de actualización de la ponencia de valores, tampoco lo hizo la segunda medida incluida por el PP en su petición de pleno extraordinario. Defendieron iniciar el procedimiento para modificar y rebajar el tipo impositivo. En el caso del IBI de urbana, de 0,53 al 0,40; del de rústica, al 0,30; y mantener el de bienes especiales en el 1,3. Maril resaltó que la regularización del 2018 permitía ahora abordar esa posible reducción del tipo y equipararse a otros concellos de la zona, beneficiando a los vecinos en un momento en que se atisba un parón en la economía. Cornado por su parte recalcó que el BNG ya lo había pedido y lo volverá a hacer vía moción, como que la Iglesia pague el IBI.

Cuíña insistió en que primero ponencia de valores y después estudio del tipo, para esgrimir cifras. Aludió a que la carga impositiva por IBI en Silleda antes de regularizarse era de 99 euros por habitante, ahora de 119,5, pero la media provincial está en 142,14. Citó ejemplos como Lalín, con 142; Sanxenxo, con 374; Pontevedra, 205; Vilaboa, 141; Moaña, 147; o Ribadumia, 150. Significó que una rebaja de tipos puede suponer perder 300.000 euros en ingresos, la cantidad que ahora se paga por los préstamos pedidos en su día por el PP y que acaban en el 2025. No convencieron las cifras a PP y BNG porque puede haber distorsiones con las cifras de inmuebles. Y salió a la palestra desde la deuda al mayor poder adquisitivo que Lalín.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

El PSOE de Silleda descarta rebajar el tipo del IBI antes de actualizar valores