¿Qué hacen los Concellos para combatir la contaminación lumínica?

El ahorro energético centra la atención, pero el Consello de Contas traza otro rumbo


redacción / la voz

Las medidas para lograr una mayor eficiencia energética y ahorro en la factura de la luz pública son las principales actuaciones de los Concellos de la provincia en el ámbito de la contaminación lumínica, pero un informe del Consello de Contas del período 2017-2018 considera que son medidas insuficientes y que aún hay mucha cancha donde poder intervenir para lograr un mayor equilibrio de respeto al medio ambiente. En este informe donde se analiza la situación de las siete ciudades gallegas y municipios de más de 20.000 habitantes, como Lalín y A Estrada, se enfatizan tanto los deberes hechos como los ejercicios todavía pendientes por los ejecutivos locales.

En este sentido, se destaca que Vigo es el único Concello de los analizados a nivel gallego que tiene una normativa adaptada al Reglamento de Eficiencia Energética en Instalaciones de Iluminación Exterior del año 2008. Sin embargo, ningún Ayuntamiento de los examinados en la provincia pontevedresa dispone de una zonificación luminosa de su territorio, ni se declaró ninguna zona de especial protección. Como consecuencia, no hay tampoco protocolos de actuación para los casos de superación de los niveles de calidad luminosa.

En la puesta en marcha de un diagnóstico del problema, en la provincia, solo Vigo y Vilagarcía realizaron estudios de auditorías energéticas y luminosas del alumbrado público, aunque únicamente Vigo tiene un plan estratégico para conseguir sus objetivos. En el resto de Galicia, las cosas no pintan mejor, porque en este capítulo solo han hecho también sus deberes A Coruña y As Pontes. Y aún tener estos planes elaborados no implica necesariamente su aplicación, porque el mismo documento del Consello de Contas se precisa que Ames, As Pontes, Arteixo, A Coruña y Baiona «non realizaron ningunha actuación en relación coa prevención e redución da contaminación luminosa».

Por su parte, el Consello de Contas refleja que Pontevedra, Vigo y Vilagarcía son los únicos a nivel autonómico que «observan os requisitos de mantemento dos niveis de eficiencia enerxética da iluminación exterior e que teñen as instalacións certificadas cunha etiqueta de cualificación enerxética».

Pocas inspecciones

No obstante, en la mayoría no se hacen inspecciones para garantizar el cumplimiento de la normativa en contaminación luminosa, según destaca el mismo informe. Los gobiernos locales alegan «non dispoñer de persoal especializado e non ter regulación propia da materia». La excepción en Galicia es Vigo, que indica que lo hace la adjudicataria del servicio del alumbrado público.

En este estudio también se detalla que únicamente los Concellos de Sanxenxo y Vilagarcía confirmaron, en toda Galicia, que dispone de canales de comunicación entre el Ayuntamiento y los vecinos en materia de contaminación luminosa. Para este objetivo, disponen del portal municipal y de medios de comunicación. «Estas canles permiten aos veciños reportar incidencias en tempo real», según figura en este informe.

En cuanto a la forma de prestación del servicio de iluminación pública, los Ayuntamientos se dividen entre la gestión directa sin personificación y la indirecta, con el predominio de la primera fórmula. El informe constata que A Estrada no dispone de departamento con competencias en medio ambiente y personal especializado, del que sí dispone Lalín. Ninguno de los dos concellos promovió el fomento del ahorro energético.

El informe refleja la necesidad de que se tomen medidas para mejorar la calidad acústica de las ciudades

El impacto de la contaminación acústica es otro de los ejes del reciente informe del Consello de Contas sobre la actuación de los Concellos gallegos y precisa que los gobiernos locales suelen dedicar gran parte de sus esfuerzos al control de ruidos en locales, establecimientos y fiestas, dejando para otras Administraciones superiores medidas más complejas para la calidad acústica de sus territorios. Sin embargo, el Consello de Contas entiende que los gobiernos locales sí tienen competencias para poder actuar en algunos aspectos y, en este sentido, las decisiones adoptadas por los Ayuntamientos son muy desiguales.

Entre los grandes municipios gallegos, en esta provincia solo Baiona y Vilagarcía carecen de una normativa sobre contaminación acústica para el período citado. Ninguno de la provincia tiene una zonificación de su territorio en áreas acústicas. Solo A Coruña y Vigo elaboraron mapas de ruidos y planes de acción.

Pontevedra y A Coruña son las únicas ciudades con estaciones de medición acústica. En la ciudad del Lérez son dos fijas -de la Xunta- y tres movibles -del Concello y que se emplean en las mediciones de locales denunciadas por ruidos objeto de inspección y verificación-.

El informe puntualiza que en Pontevedra se dieron casos de incumplimientos de los límites permitidos, que remataron en actuaciones sancionadoras. Llama la atención que en el informe del Consello de Contas se subraya que, entre otros en Galicia, Vilagarcía «non realizou actuacións de vixilancia e inspección nesta materia». Y también es llamativa la ausencia de datos de Sanxenxo en las tablas oficiales, ya que este Concello abre numerosos expedientes, sobre todo en verano, a locales por ruidos. El propio Consello admite las dificultades que encontró para que los Concellos le enviasen sus datos.

En el informe, se menciona, además, que solo Pontevedra «levou a cabo algún tipo de actuacións para a mellora da calidade acústica nas instalacións municipais».

Solo A Coruña y Vigo elaboraron mapas de ruidos y planes de acción frente al problema

En el municipio de Pontevedra se distribuyen cinco estaciones de medición acústica

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