Los desbroces destapan el potencial y la ruina de la Torre de Guimarei

El acceso al monumento es ahora materialmente posible pero su futuro incierto


a estrada / la voz

Hace poco que el acceso a la Torre y al Pazo de Guimarei se antojaba imposible a no ser que uno fuese armado con una hoz y un buen bastón para hacerse hueco entre la maleza. Ahora no. Todo el entorno ha sido desbrozado y es posible acercarse tanto a la torre exenta como al pazo. Tanto como para contemplar de cerca al unísono su valor y su decadencia. La visita merece la pena, pero deja sabor agridulce por un patrimonio que parece condenado a perderse irremediablemente.

El conjunto, de carácter privado, figura desde el año 2016 en la lista roja del patrimonio español en peligro del colectivo Hispania Nostra. Pazo y torre se encuentran en ruinas. La torre, asentada sobre un saliente rocoso de cinco metros de alto, corre especial peligro. Parte de los sillares de la parte superior se han perdido y, entre las piedras del paramento, hiedras y otra vegetación se abren paso día a día amenazando con provocar un derrumbe en cualquier momento. Aunque está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1949 y en su día llegó a haber un intento de compra por parte de Xunta y Concello -ejerciendo el derecho de retracto sobre una compra anterior-, hoy en día ninguna administración tiene en mente ningún acuerdo con los propietarios para evitar el desmoronamiento.

Un acuerdo necesario

En las últimas elecciones municipales, varios partidos hacían alusión expresa a la necesidad de recuperar la Torre para el disfrute colectivo. El BNG se proponía intentar una compra. De hecho, en las enmiendas a los presupuestos de la Xunta de este año reclama una partida para tal fin. También Móvete sugería hacer todo lo posible por adquirirla y, si no era posible, buscar al menos un acuerdo con sus propietarios -como se hizo con la rectoral de Sabucedo- para actuar sobre el BIC y frenar su deterioro. Compromiso por Galicia planteaba buscar un acuerdo con los propietarios del monumento para llevar a cabo un acuerdo de rehabilitación vinculado a la posterior explotación turística del inmueble como cámara oscura. Este ingenio permitiría observar desde el interior de la torre todo el exterior en una imagen cóncava proyectada por un espejo en una pantalla en tiempo real.

El PSOE era menos explícito. Hablaba genéricamente de trabajar en la recuperación y dinamización de espacios de interés cultural y turístico, con proyectos para la recuperación y puesta en valor del patrimonio estradense. El portavoz socialista, Luis López Bueno, reconoce que se trata de un asunto «delicado» por tratarse de una propiedad privada. No obstante, apuesta por negociar la cesión de una parte de los terrenos anexos para permitir el acceso a la torre y llevar a cabo su explotación turística o bien por la adquisición total de los terrenos del entorno para emprender un proyecto integral sobre la propia torre y crear un área de esparcimiento que complemente el propio BIC. El PSOE es consciente de que para ello sería preciso recurrir a financiación de otras administraciones pero cree que vale la pena por el potencial activo turístico que supone la torre. «Hai que velo como unha oportunidade de dinamización turística e económica», insiste López Bueno.

Para el gobierno local la puesta en valor de la torre no está entre las prioridades a corto plazo. No estaba incluida en el programa electoral y, en lo que va de legislatura, tampoco ha habido movimientos al respecto.

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