A Estrada se sitúa en la avanzadilla de la prevención de la obesidad infantil

rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

Miguel Souto

El municipio acoge dos proyectos: uno para profundizar en las causas y otro para determinar cómo corregirla

02 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Además de ser estradense, Rosaura Leis es coordinadora de Nutrición Pediátrica del Hospital Clínico de Santiago e investigadora principal de un grupo sobre esta materia vinculado al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. En su apretada agenda, A Estrada aparece esta temporada por partida doble.

Antes del verano, el municipio se convirtió en base de un proyecto-piloto sobre la obesidad en el que participan 25 niños de 3 a 6 años. Lleva por nombre Meli-Pop (Estilos de vida mediterráneos en prevención de la obesidad infantil) y su objetivo es valorar, en niños con riesgo elevado de obesidad, si una intervención durante la infancia disminuye la incidencia de la obesidad. El proyecto piloto funciona con un grupo de intervención y otro de control. En el de intervención se promociona la alimentación atlántica saludable y la práctica de la actividad física para comparar luego si estos niños han conseguido mejores resultados en cuanto al control de la obesidad que sus compañeros. El proyecto, a modo de prueba, tendrá un año de duración y luego se extenderá a otras localidades, buscando una muestra de un centenar de niños para corroborar resultados.

Mientras este proyecto sigue su curso, en A Estrada hay otro sobre la obesidad que está dando sus primeros pasos. En este caso se trata del proyecto Corals (Estudio longitudinal para determinar los factores de riesgo que se asocian con la obesidad infantil). En este momento se está iniciando el reclutamiento de pequeños en colegios de la zona. Los CEIP Pérez Viondi, Figueiroa, O Foxo y Souto de Vea han mostrado buena disposición para colaborar. No obstante, son los padres los que tienen que autorizar la participación en el proyecto de los pequeños de 3 a 6 años. En este caso se trata de un estudio longitudinal de diez años de duración en el que, una vez al año se hacen mediciones antropométricas, de condición física y biológicas a los niños participantes al tiempo que se invita a los padres a cubrir una serie de cuestionarios sobre hábitos alimenticios o patrones de actividad diaria. Lo que se pretende es comprobar si los niños desarrollan o no obesidad y estudiar qué cambió en sus estilos de vida para identificar los factores que pueden conducir al problema.