La natalidad crece en la zona pero lejos del bum previo a la crisis

En el 2017 nacieron 434 bebés, frente a los 477 de una década antes


Lalín / la voz

En cuestiones demográficas parecen surgir algunos brotes verdes en las comarcas, aunque la pérdida de población sigue imparable si nos atenemos al censo. En ese caso juegan distintos factores, como la mayor llegada o salida de migrantes, la marcha por motivos laborales o de estudios,... que el propio movimiento vegetativo, es decir, los nacimientos y defunciones. Y precisamente se crecía en cuanto a bebés nacidos en el último año computado, el 2017. Según un reciente informe elaborado por el Instituto Galego de Estatística (IGE) en Deza y Tabeirós-Terra de Montes hubo 434 alumbramientos ese ejercicio, por los 407 del 2016, es decir, se subió en 27.

Esa pequeña mejoría en la comparativa interanual supone un paso adelante aunque todavía se está lejos de las cifras del último año previo a la crisis económica. En el 2007 se contabilizaron en la zona un total de 477 nacimientos, que suponen 41 más que en el 2017. Para los amantes de las estadísticas, sí supone un dato positivo respecto al último año del pasado siglo, cuando solo nacieron 409 bebés.

Por comarcas, en el 2017 se contabilizaron 250 alumbramientos en Deza por los 184 de Tabeirós-Terra de Montes. En cuanto a los datos desglosados por municipios, la mayor cifra correspondió a Lalín con 141, seguido de cerca por A Estrada con 140, mientras que fueron 60 en Silleda, 24 en Vila de Cruces e idéntico número en Cerdedo-Cotobade. En Forcarei nacieron 20 niños por los 11 de Rodeiro y 8 de Agolada, mientras solo fueron 6 en Dozón. En la comarca dezana hubo más bebés varones que féminas, con 129 frente a 121, mientras que en Tabeirós-Terra de Montes se mantuvo también esa tendencia, con 105 y 79 respectivamente. Se rompió así al menos la línea del 2016, en concreto en Tabeirós-Montes, con 78 alumbramientos de mujeres frente a solo 73 varones; aunque en Deza fue al revés, con 155 recién nacidos niños por 101 que fueron niñas.

Esa tendencia de más niños que niñas en el 2017 se mantuvo también en seis de los municipios, con dos -Lalín y Rodeiro- donde se invirtió, mientras que hubo empate en cuanto al sexo del recién nacido en Cruces.

Los matrimonios cayeron en las dos comarcas pero aumenta la edad de los contrayentes

El informe elaborado por el IGE recoge además información sobre los matrimonios, que cayeron en el 2017 respecto al año anterior en ambas comarcas. El crecimiento de las parejas que deciden convivir sin necesidad de boda civil o religiosa, e incluso sin acudir al registro de parejas de hecho, puede estar detrás de esa caída, que el números no es muy alta pero sí si la comparamos con el último año de la pasada década. En el 2017 se sumaron 194 enlaces en la zona frente a los 222 del 2016 y muy lejos de los 288 del 2000.

En Deza los matrimonios computados fueron 124 en el 2017, frente a 134 en el año anterior, mientras en Tabeirós-Terra de Montes se bajó de 74 a 68 respectivamente. En cuanto a las cifras por municipios, en Agolada hubo 8 matrimonios en el 2017 por los 3 tan solo de Dozón y 67 en Lalín, la cifra más elevada de las dos comarcas; en Rodeiro fue donde menos se produjeron, tan solo uno, con 33 en Silleda y 12 en Vila de Cruces. Mientras, en Cerdedo-Cotobade fueron 10 y 51 en A Estrada; por último, hubo 35 en Forcarei.

Otro aspectos recogido en ese documento permite constatar que cada vez las madres optan por tener a sus hijos a una edad más tardía. La mayoría se encuentran en el rango de edad de los 35 a los 39 años, cuando antes se situaban entre los 30 y 34. Incluso aumenta el número de mujeres que opta por tener bebés con más de cuarenta años. En el 2017 fueron 35. En cuanto a los padres, sucede también un poco lo mismo, con mayoría de quienes tienen entre 35 y 39 años y tuvieron hijos en el 2017.

Menos defunciones que suavizan el saldo vegetativo en negativo

Si en el 2017 repuntó ligeramente el número de nacimientos, las defunciones descendieron en las comarcas. En concreto fueron 53 menos que el año precedente, al bajarse de 1.009 a 956. Una reducción de la mortalidad que junto con el aumento de los alumbramientos posibilitó mitigar un poco el saldo vegetativo tiznado de negativo desde hace mucho tiempo en la zona. La diferencia se situó en 522 personas, al contabilizarse solo 434 nuevos bebes mientras fallecieron 956 personas.

En Deza se contabilizaron en ese 2017 un total de 548 defunciones, 17 menos que el año anterior, con mayoría de mujeres, 275, por 273 varones. Mientras, en Tabeirós-Terra de Montes fallecieron 408 personas, de ellas 206 hombres y 203 mujeres, frente a los 219 y 225 respectivamente del 2016.

Por municipios, en Agolada fallecieron en ese 2017 un total de 45 personas; 13 en Dozón; 225 en Lalín; 64 en Rodeiro; 102 en Silleda; 99 en Vila de Cruces; 80 en Cerdedo-Cotobade; 255 en A Estrada (donde hubo mas decesos de toda la zona ese año); y 73 en Forcarei. El saldo vegetativo negativo en Deza fue de 298 personas mientras que en Tabeirós-Montes se cifró en 224.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La natalidad crece en la zona pero lejos del bum previo a la crisis