El pleno reprobó a Cuíña por llamar loba a una comerciante

El alcalde destaca que se disculpó y dice al PP que tienen «moito que barrer na casa» por sus comentarios machistas


lalín / la voz

«Bótanse á mínima os lobos ao pescozo, e tamén algunha loba que á mínima, asoma a patiña». Es el comentario que publicó en su perfil de Facebook el alcalde de Lalín referido a una comerciante y directiva de la AED en medio de la polémica por la Feira de Oportunidades, y que le costó ayer una reprobación del pleno con los votos a favor de PP y Cruz, y en contra del gobierno. Defendió la moción popular la concejala Eva Montoto: correcta en su primera intervención, pero brillante en la réplica al alcalde.

Rafael Cuíña admitió las presiones de la vida política, con días y momentos desafortunados, y destacó su disculpa sincera con la comerciante: «Pideu unha rectificación pública, e o fixen no seu muro». Lamentó luego que a Montoto le fuese indiferente cuando insultan a su madre y a su esposa. Dijo que el PP tiene «moito que barrer na casa» en este aspecto, citando comentarios de Feijoo a Ana Pontón ?«parece que está moi necesitada»? o del alcalde de Vilanova llamando «chacha para todo» a Carmela Silva, al tiempo que recordaba cómo en 2008 Crespo perdió las formas con la entonces conselleira de Sanidade. Citó luego los insultos que él mismo recibió en pleno, como analfabeto, chulo, necio, palanganas o jabalí. Dijo que desde un colectivo feminista compostelano le indicaron que el lío con esta cuestión era «banalizar o machismo». Avanzó que él mismo encargó y tiene ya un informe de Igualdade sobre el caso, que al parecer apunta que la prioridad es la atención a víctimas de violencia.

Eva Montoto inició la réplica apuntando la diferencia lingüística entre lobo, que simboliza fuerza, y loba, que tiene el matiz de mujer sexualmente atractiva. Le espetó a Cuíña que si calificativos que él dedicó en público a lalinenses, como barriobajera, hijo de puta y loba no los considera insultos, «esperemos non escoitar nunca os seus insultos». Cuestionó la diferencia de repercusión de insultar a la comerciante en su muro, pero luego disculparse en el de ella que tiene mucha menor repercusión. «E pedir desculpas está ben, pero non o lexitima para facer todo o que fai antes. Vostede que é tan cristián, para o perdón o mínimo que hai que ter é propósito de enmenda», que cuestionó. Dijo que de Crespo saca algún ataque en 25 años, «pero vostede cantos leva en catro?». Y expresó que cuando su padre vio la demanda de reprobación del PP por el comentario hacia la comerciante, le apuntó: «Non é machismo, é que se sinte moi pequeno». Cuíña dio a entender que el PP buscó el titular con la polémica; y Montoto dio ese mérito al alcalde, por escribir el comentario que la originó.

Cruz echó en falta el pronunciamiento de la Oficina de Igualdade y de Azos Feministas. Avanzó que de llegar al gobierno reestructuraría esa oficina, que duda sea necesaria ?Cuíña consideró la afirmación de personas fascistoides?: «Un matrimonio dentro dunha oficina, que casualidade e que pouco agradecidos, porque entrarían co beneplácito de moita xente, e fan un trato arbitrario dependendo de onde veñen os tiros». Puesto a hacer amigos, reiteró a Cuíña sus insultos de palangas y de jabalí, aunque de este último admitió que él mismo también lo es en cierto grado.

El regidor exige a Sanidade que cumpla su promesa y traiga hemodiálisis

Dentro de las mociones, González Casares aportó un texto que le hizo llegar un sindicato de enfermería, para reclamar una dotación suficiente de enfermeros que garanticen una atención segura a la ciudadanía. Hubo unanimidad, más allá de los reproches de Eva Montoto al también edil de Sanidade por considerar que apenas hizo valer sus competencias en la materia. El alcalde exigió a Sanidade que cumpla su compromiso de traer el servicio de hemodiálisis: rebasa ya los plazos apuntados por el conselleiro, y no hay trazas de que venga. En la sesión, unanimidad para ceder la parcela del Centro Integrado de Saúde al Sergas ?el mes pasado, por un error de Secretaría se hizo la cesión a la consellería?.

Fue una sesión con muchas intervenciones de Teresa Varela al sumar puntos de cuestiones económicas. Así, el pago medio a proveedores en el cuarto trimestre del 2018, dentro de la legalidad: 14,38 días en Concello, y 17,43 en Patronato. Hubo facturas con reparos: el PP pidió dividir el lote, y se abstuvo en las de pequeñas empresas ?para no perder sus votos, según el gobierno?, votando en contra de las grandes cifras ?electricidad y gas?. Unanimidad para tasa reducida de basuras a familias numerosas y desfavorecidas, y también para subir gratificaciones a personal municipal de los 31.000 previstos a 76.900. Unanimidad para las comparecencias de Sánchez por el Arena, y Cuíña por Vidal Abascal, así como ceder para mítines auditorios y Arena. Rechazo a la urgencia de mociones repetidas de Cruz sobre contratos.

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