«La seguridad es cosa de todos»

Los ladrones aprovechan las ausencias en verano para robar, así que lo mejor es no dar facilidades


Lalín / la Voz

Llega el verano y con él las vacaciones. Nos vamos de casa y el que más y el que menos cierra la puerta preguntándose si a su regreso todo seguirá igual. Hablamos con José Corral, Comandante responsable de la Oficina Periférica de Comunicación de la Comandancia de Pontevedra de qué podemos hacer para no dar facilidades a los ladrones.

-Se habla siempre de consejos para el estío ¿pero hay diferencias con otras estaciones?

-Son los mal llamados consejos del verano porque tenemos que mentalizarnos de que la seguridad es responsabilidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que es nuestra misión y nuestro trabajo, pero la seguridad es también cosa de todos y hay muchas cosas y consejos que parecen obviedades, pero que al final continúan siendo muy necesarios.

-¿Cómo por ejemplo?

-Hace años presentamos un libro sobre seguridad y después del acto le pregunté a una periodista qué le parecía y me dijo «yo pensé que esto era otra cosa, ¿para esto nos convocais?». Uno de los consejos era no dejar las llaves del coche puestas y el coche encendido cuando nos bajamos un momento. Poco después, en la calle, me encontré un vehículo abierto delante de una farmacia, con las llaves puestas y la periodista dentro del establecimiento. Me puse al volante y cuando salió le pregunté ¿eran obviedades?. Y es que hay un sentir generalizado de que eso a mín non me vai pasar, pero pasa.

-¿Qué hacer cuándo nos vamos de casa en vacaciones?

-Tanto en vacaciones como en cualquier época, no comentar las ausencias ni dejar avisos. Cuidado con las fotos y los comentarios en las redes de dónde estamos y nuestras previsiones. Tenemos que evitar dejar señales de que en casa no hay nadie. Los delincuentes examinan la zona antes y vigilan las costumbres de los vecinos. No hay que cerrar las persianas bajadas ni dejar la electricidad desconectada del todo. Si el timbre no sueña es señal de que no hay nadie. Debemos estar pendientes de las marcas que aparecen en puertas y portales y que evidencian el paso de los que van delante para examinar posibles objetivos y dan datos en un lenguaje convenido entre los delincuentes. Son varias rayas, signos... y no presagian nada bueno. Si las vemos, hay que llamar al 062. Es aconsejable también tener un vecino a mano que vaya y encienda la luz, la radio, la televisión y nos recoja el correo en nuestra ausencia.

-¿En caso de que lleguemos y nos robaran, qué hacemos?

-No tocar nada dentro y llamar al 062 o a la Guardia Civil. Hay una cosa que se hace poco pero que deberíamos tener todos, y es una lista con los datos de marca, modelo y número de televisores, todos los electrodomésticos y aparatos de valor. Y mejor, ademas tener un archivo fotográfico de las cosas. A veces ayuda mucho, ya no solo para poder devolver las cosas a sus dueños sino que tener esa relación y esas pruebas nos permite también implicar al delincuente. Y no es lo mismo poder hacerlo por dieciocho robos que por cuatro.

-¿Qué hacemos si llegamos y pillamos a los ladrones in fraganti?

-Es fundamental mantener la calma, no enfrentarse nunca, nunca, nunca. Para eso ya están las fuerzas de seguridad.

-¿Ayuda la colaboración ciudadana?

-Sí, y cada vez más. Es fundamental. Estamos en el rural, nunca pasa nadie y observamos que pasa un coche varias veces varios días, gente desconocida observando. Ante cualquier sospecha o si somos testigos de la comisión de un delito de cualquier tipo debemos llamar al 062. Algunos no llaman porque no quieren implicarse, piensan que se van a meter en líos o van a tomar represalias contra ellos. Hay que desechar esos miedos. Tenemos que recordar a los ciudadanos que pueden llamar y contar lo que vieron de forma totalmente anónima. Es mejor tener eso, que quedarnos sin esos datos y esa información que puede ser muy importante.

-¿Somos muy confiados?

-Los gallegos tenemos fama de desconfiados, pero luego nos llama a la puerta un supuesto técnico del gas, del agua o de la luz al que no llamamos y lo dejamos andar solo pululando por la casa. A veces nos presentan carnés supuestos y hasta vienen uniformados y nos piden el recibo de la luz para pagar menos. Cuando son revisiones oficiales, las compañías siempre avisan, si pasan a la amenaza también tenemos que sospechar. Es mejor que nos equivoquemos y no los dejemos entrar que ser víctima de una estafa. Si resulta que eran los de verdad, no pasa nada, no hay ningún cargo para el cliente. Hay que ser desconfiados.

-Dejamos las puertas abiertas

-En el rural, vamos a la huerta, pasamos la tarde allí y la casa queda abierta o con la llave en una maceta o en el felpudo. No podemos dar facilidades a los amigos de lo ajeno.

-¿Seguimos picando mucho en estafas y engaños?

-Sí. Muchas veces no se denuncia por vergüenza pero los malos se llevan verdaderas cantidades astronómicas de dinero. Llaman diciendo que lo hacen desde un aeropuerto que es nuestro primo José de Venezuela. Hacen llamadas a discreción y llega un punto que en esa casa hay un José en Venezuela. Enredan a la gente con historias y hay a quien le sacan dinero y al rato le vuelven a pedir más porque les surgió un problema nuevo y se lo vuelven a dar. Desconfiemos y comprobemos la información, por ejemplo llamando a nuestros familiares.

-¿Y los mayores en los bancos?

-Que no vayan solos al banco. La familia debe preocuparse y acompañarles. Es algo que tiene muchos riesgos. Al salir llega una chica joven con una falda más bien corta le da un abrazo amoroso al abuelo cuando sale después de vigilarlo y allá va el dinero. Sale un o una mayor y se encuentra con alguien que se brinda a ayudarle, o les piden una firma y que saquen el DNI y cuando se descuidan le llevaron la cartera y el dinero.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

«La seguridad es cosa de todos»