Una vuelta al mundo con acampada en la playa de Couso

Una familia francesa que regresa a Lyon tras 2,5 años de viaje en bicicleta pasa la noche en Pontevea

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a estrada / la voz

La playa fluvial de Pontevea ha servido de hogar la noche pasada a una familia francesa que está dando la vuelta al mundo desde hace dos años y medio. La pareja recorre el mundo con un niño de dos años que nació en plena ruta, cuando sus padres descubrían Perú. Los padres llevan a sus espaldas 16.000 kilómetros en bici. Pedalean 50 kilómetros diarios -con el pequeño en un carrito adaptado a la bici- y acampan en donde pueden. El miércoles llegaron a Pontevea y se encontraron a Pedro Castañeda, presidente de la asociación Entre as Pontes, segando la hierba en el entorno de la playa fluvial, a los pies del puente medieval. Pidieron permiso para montar allí su tienda y pasaron la noche a orillas del Ulla. Ayer, continuaron camino hacia Santiago, desde donde emprenderán el regreso hacia la ciudad de Lyon, donde residían antes de comenzar esta aventura.

Según explica Castañeda, el puente de Pontevea es lugar de paso de numerosos peregrinos y turistas extranjeros que viajan en caravana. Castañeda -el principal impulsor de la recuperación de la playa fluvial que llevaba dos décadas abandonada- considera que sería buena idea habilitar en el entorno un zona de servicio para autocaravanas. Según constata, a los viajeros les suele seducir el área fluvial. Casi más que a los locales.

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