«La Ley de Dependencia abrió el abanico de opciones de atención»

La empresa presta su servicio en el municipio de Lalín desde el año 2005


lalín / la voz

Fue en el mes de mayo del año 2005 cuando la empresa Galaurea inició su andadura profesional; en un momento especialmente sensible respecto de la demanda emergente de atención de ayuda a domicilio. Con mucha ilusión, recuerda la administradora y coordinadora de la firma Marta Blanco Marbán, «y sin más recursos que los propios, sin ninguna subvención ni ayuda externa pero con enormes dósis de optimismo nos pusimos manos a la obra y empezamos a trabajar». Del ámbito empresarial Marta Blanco Marbán sabe un rato largo. Nacida en Ponferrada (León), se crió en el Barco de Valdeorras; en el pueblo en el que había nacido su padre, en Arnado del Sil, un lugar precioso -recuerda- «con un bonito castillo que desgraciadamente está abandonado» y su experiencia en el ámbito empresarial le viene desde su mismo nacimiento.

-Mi familia siempre tuvo empresas, pequeñas firmas familiares, en las que aprendí y trabajé hasta el momento en que fundé mi propia empresa. Fue precisamente en ese año 2005 mientras estaba desempeñando funciones en la empresa familiar cuando aposté por la creación de Galaurea. Un año importante para mi persona, por otro lado también triste ya que perdí a mi padre y se cerró la empresa familiar, por lo que ya me centré en exclusividad en Galaurea.

-¿Cúal es el principal objetivo de la empresa?

-El objetivo de nuestra actividad es la atención en el domicilio de las personas que lo necesitan. Galaurea se centra en llevar cualquier tipo de ayuda personal; siempre especializada y adaptada, específicamente a las necesidades de la persona que va a ser atendida. Es en definitiva dar respuesta profesional a unas necesidades concretas que se plantean en un determinado hogar.

-¿En qué campos desempeñan sus funciones?

-Los campos en los que se trabaja actualmente son mucho más amplios que en el año 2005 cuando se aperturó la empresa. Inicialmente nuestra actividad se ceñía al ámbito de las personas mayores pero en la actualidad, desde la implementación de la conocida Ley de Dependencia, el abanico de posibilidades de atención se ha abierto considerablemente. De hecho, una de las características fundamentales que describe la propia ley es que, dependiente, puede ser desde un niño hasta un adulto mayor. Digamos que el ámbito de actuación de una empresa como la nuestra es amplio, muy amplio; nada tiene que ver con los servicios que se prestaban antes y que se centraban casi en exclusividad en personas mayores.

-Aglutinan problemáticas relacionadas con la infancia y la adolescencia...

-Con ambas. Ahora nos encontramos con casos de menores, con problemas de carencias familiares o sociales, que necesitan de nuestra supervisión y apoyo diario, familias con problemas de convivencia, adultos jóvenes que presentan alguna discapacidad y necesitan del apoyo de una persona externa que colabore y le ayude en su vida diaria. Nos encontramos con situaciones de enfermos de cualquier edad con dolencias limitantes de cualquier tipo, adolescentes que conviven en familias con problemas económicos o personales y en donde nuestra actuación es sumamente importante. Como se puede apreciar ya no sólo nos limitamos, como se hacía y también se sigue haciendo, a atender a personas mayores encamadas, con limitaciones físicas o mentales de cualquier índole sino que abrimos muchísimo más el abanico de ofertas.

marta blanco marbán administradora y coordinadora de galaurea

«Dependiente es desde un niño hasta un adulto mayor, según especifica la ley»

«Nos encontramos con casos de menores con carencias sociales o familiares»

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

«La Ley de Dependencia abrió el abanico de opciones de atención»