«El termalismo social no es un gasto, es una inversión»

Manuel Beceiro

DEZA

La Universidade de Santiago de Compostela cuenta con la primera cátedra de Hidroloxía Médica de Galicia

14 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Universidade de Santiago de Compostela (USC) se sumó hace cinco años a sus homólogas de Sevilla y la Complutense de Madrid en la incorporación en los planes de estudios de sus facultades de Medicina de la docencia sobre hidrología médica. Y desde este mes da un paso más con la puesta en marcha de la cátedra de Hidrología Médica USC-Balnearios de Galicia, de la que el doctor Luis Rodríguez Míguez es codirector. - ¿Qué puede significar para Galicia la puesta en marcha de esta cátedra? -Significa que en cuestiones de termalismo, en lugar de tocar de oído pasemos a tocar con partitura. Significa que los médicos tengan un conocimiento directo en termalismo en Galicia, una de las regiones del mundo más ricas en cantidad, variedad y calidad de aguas minero medicinales. Tenemos 300 manantiales espontáneos en los que brotan estas aguas y no hay que buscarlas. -Acaba de impartir la primera clase. ¿Cuántos alumnos están matriculados? -Están matriculados 116 alumnos, un número que me ha sorprendido. Hay interés porque incluso para ellos, desde el punto de vista egoísta, es una posibilidad de encontrar una salida profesional. -¿Y cuáles son los objetivos de la cátedra? -Primero tenemos que dar unos conocimientos básicos a los actuales alumnos de Medicina para que cuando ejerzan la atención primaria sepan por qué mandan a una persona a un balneario o no la mandan. La cátedra también difundirá el termalismo entre los actuales médicos de atención primaria. Además, se impulsará la investigación científica, a través de la cátedra de Farmacología, sobre los mecanismos de intervención de las aguas minero medicinales. Después, pediremos que el termalismo sea, administrativamente, dependiente de la Xunta, teniendo en cuenta que lo fundamental es la cuestión sanitaria, pero no mandando a la gente a los balnearios cuando está enferma, sino para prevenir. -¿No nos queda muy lejos el día ese? -No. Aquí ya lo estamos haciendo. El que va al balneario tiene menos bajas laborales porque, aparte de las cualidades químicas, cualquier agua minero medicinal tiene una faceta equilibradora del organismo. Hay que tener en cuenta que una cura balnearia debe durar, como mínimo, quince días. -¿Y el Estado está dispuesto a afrontar el gasto? -Es que, al contrario, es un ahorro. Está demostrado que con el termalismo social se consumen muchas menos medicinas. Un reumático, en vez de tomar diez pastillas va a tomar dos. No es un gasto, es una inversión. -¿Es esa la corriente imperante en Europa? -Francia, Alemania, e incluso Portugal, lo tienen incluido en la seguridad social, porque ahorra muchos gastos. Además es una forma de incentivar el medio rural.