David Otero narra el dilema real de una madre estradense obligada a condenar a dos hijos y a salvar solo a uno

R. G.

DEZA

04 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hay películas que dejan huella e historias reales más retorcidas que la mente del mejor guionista. El director Alan Pakula fue capaz de hacer estremecer en sus butacas a miles de espectadores con una Meryl Streep convertida en superviviente de un campo de concentración y madre obligada a elegir la salvación para uno sólo de sus dos hijos. La decisión de Sophie estaba basada en un caso real. En la comarca ha habido casos igual de crudos que la campaña de recuperación de la memoria histórica ha ayudado a sacar a la luz. Uno de ellos, que tiene asombrosas similitudes con el del film, ha sido desenterrado por los historiadores Xoán Carlos Garrido y Dionisio Pereira y llevado a la literatura por David Otero.

El escritor estradense presentará mañana a las 20.00 horas en la sala Caixanova de A Estrada la obra Nun Bambán de virar baldo . Entre los relatos, de temática variada, hay uno que recoge con ritmo literario y escrupuloso respeto a los acontecimientos reales la historia del fusilamiento de «os cinco Ventín». «Os cinco Ventín» eran tres hermanos de As Quintas (Codeseda) -Manuel, Erundino y Olegario Ventín Rivas-, su tío Perfecto Ventín (de Tres Aldeas, en Quireza) y su primo Ramiro, de Piñeiro.

El tío Perfecto llevó a sus cuatro sobrinos a aprender el oficio de canteros en las grandes obras que se estaban construyendo fuera de Galicia. Los cinco trabajaron siempre juntos, vivieron juntos en la emigración, sufrieron prisión juntos, juntos fueron fusilados y juntos fueron enterrados en una fosa común del Bierzo. Eran obreros orgullosos, sindicalistas convencidos, izquierdistas de corazón y contrarios al levantamiento. Por sus ideas se les fue a buscar a sus casas cuando ya habían regresado a su patria y se les llevó a juzgar a Zamora para terminar siendo ejecutados en el alto del Padornelo.

El paralelismo con la historia de Meryl Streep llega justo en la antesala de la muerte. Según los historiadores han recogido de las fuentes orales, Josefa Rivas acudió a Zamora a pedir clemencia para sus hijos. Allí, viendo que era viuda y que necesitaba un hombre en casa para mantener la familia, le concedieron la gracia de elegir a cuál de sus tres hijos quería salvar de la muerte. Igual que la Sophie de la película, Josefa Rivas no fue capaz de elegir y condenó a sus tres hijos al fusilamiento.