El Salón Teatro de Lalín se quedó grande para un mitin del PSOE que le tocó abrir a Soledad Sánchez Trujillano, candidata y «a primeira deputada socialista desta comarca», lo que subrayó como culminación de un esfuerzo de 26 años de trabajo de la agrupación lalinense. Dijo que «demostramos que se pode facer política doutra maneira», ejemplificándolo con la gratuidad de la autopista a Ourense frente al peaje a Santiago, mayores posibilidades educativas, paralización de minicentrales o diálogo social de Touriño. Lanzó alguna perla a Crespo, «ese señor gordiño que nos hipotecou con construccións megalómanas que logo hai que paralizar meses», recordando sus amenazas a los socialistas y sus «numeriños ante as conselleiras, decindo que mete as cartas e os convenios nun sitio que rima con Mambrú».
Dejó paso a Cristóbal Fernández, que destacó la inversión de 5,4 millones en el nuevo Golmar. Indicó que pese a la alegría de esta noticia para Lalín «estou convencido de que algún non se alegra desto. Falo dos líderes do bipartito especial que temos en Lalín; líderes dun matrimonio especial, que nunca escoitaredes a un criticar ao outro», dejando claro que no se refería a los partidos en que ambos militan, sino a sus líderes. Aludió a que pusieron dificultades al logro del nuevo Golmar, «con acordos conxuntos pedindo convenios, pedindo colexios novos para que parecera que non se facía nada. Temían e temen que o traballo ben feito e esa inversión se traduza en votos a Touriño, e así pasará. E teñen medo de que algún rentabilice o traballo para as municipais. Non se alegran porque antepoñen os seus intereses aos dos lalinenses».
Comparó luego el modo de trabajar de los socialistas con el nuevo Golmar con el trabajo de los populares en el Rivero, que se quedó pequeño incluso durante su construcción. Y tiró de archivo para recordar que, en 1996, la Xunta del PP había previsto cuatro institutos en el norte provincial: A Estrada, Silleda, Cruces y Lalín. Este último, con 300 millones de pesetas consignados, no se hizo, y en su lugar se gastaron 240 en acondicionar el Laxeiro, que encajonado no tiene futuro: «E teremos que vir os socialistas a facer o terceiro instituto, e nos dirán que xa: neso nos comprometemos a traballar nos vindeiros catro anos». Advirtió que con el CAR el gobierno local pretende «repetir o mesmo, en vez de buscar terreos axeitados».
El cierre le tocó a Manuel Vázquez, que demostró desde el arranque que además de conselleiro, es político. Con toda la energía que parecía faltarle a sus compañeros de tribuna, se ganó muchos aplausos en sus ácidas críticas al PP: «Falan do coche e das sillas. Qué coche nin qué silla se están todos na trena por roubar a mans cheas?». Dijo que en la actualidad el PP es sinónimo de corrupción, y pretende dar vuelta a las cosas culpando al juez Garzón. También tuvo palabras para Crespo: «Enchéuselles a boca falando do paseo do Pontiñas, e non lle pagaron a ninguén: tivemos que pagar nós 10 millóns de euros que deixaron a deber, estaban en pleito con todos os veciños». El auditorio, con varios empresarios, sonreía: también la ex diputada del PP, Lucita Villar.