Maquillaje para Santa María

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

MIGUEL SOUTO

Reportaje | Restauración del retablo de Aciveiro El?retablo?barroco?de?la iglesia presenta grietas, pérdidas volumétricas,ennegrecimiento y problemas de policromía. Patrimonio promete devolverle la juventud perdida

02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los años no pasan en balde. Ni siquiera para los santos. El retablo barroco de la iglesia de Santa María de Aciveiro hace años que ha empezado con los achaques y ahora precisa una intervención directa. El Concello de Forcarei ha presentado en la Dirección Xeral de Patrimonio un proyecto de restauración y, según explicó el alcalde forcaricense, David Raposeiras, la Xunta se ha comprometido ha incluir la reparación en los próximos presupuestos y a empezar los trabajos el próximo año 2005. El estado actual del retablo es delicado. Sufre desajustes estructurales, pérdidas volumétricas y de policromía. El soporte en general está bien conservado y garantiza la estabilidad de la estructura. No obstante, aunque parece no estar activo, presenta un ataque de insectos xilófagos. El retablo está estructurado en un gran número de bloques. Los ensamblajes, alterados debido a diversos factores, han provocado separaciones, fisuras, grietas, desprendimientos e incluso pérdidas. Las continuas variaciones de temperatura y humedad y la presencia de elementos metálicos que han originado óxidos y dilataciones hacen más acusado el deterioro del retablo. En la actualidad, la obra presenta también pérdidas volumétricas, más graves en los voladizos y en los elementos decorativos. Asimismo, en algunas de las imágenes se han producido pérdidas de manos que los expertos atribuyen a manipulaciones incorrectas. En lo que respecta a la policromía, la capa de preparación necesita ser fijada. Las zonas en peor estado son las doradas, ya que este tipo de decoración es más sensible a los altos grados de humedad que se registran en la iglesia. La capa de policromía presenta superficies craqueladas y escamadas. Las pérdidas de color no afectan a una amplia superficie de la obra, pero se encuentran dispersas en su totalidad y, en algunos casos, son pérdidas totales. El retablo acusa también una importante suciedad superficial, con acumulaciones de polvo y grasa y un ennegrecimiento generalizado de las superficies policromadas y doradas debido al humo provocado por la combustión de velas a lo largo de los años. En algunas zonas se detectan además depósitos de cera.