Austeridad en busca de la campanada

Miguel Olmeda COLPISA

CHAMPIONS

Tottenham y Ajax, las dos grandes sorpresas de la competición, se miden en la antesala de la final

30 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Resulta paradójico que en el fútbol europeo, engullido por el frenético mercado en los últimos años, puedan ser campeones de la Champions League dos equipos que trabajan a contracorriente. Uno por imposición y el otro por necesidad, Ajax y Tottenham son la contracultura del gasto multimillonario, y sin embargo sus políticas han terminado con ambos conjuntos entre los cuatro mejores del continente. Esta noche (21:00 Movistar Liga de Campeones) comenzarán su carrera para colarse en la finalísima de Madrid.

En el caso de los de Ámsterdam, no tienen más remedio que aceptar ser pez chico en Europa y grande en los Países Bajos: cada temporada sus arcas rebosan, pero apenas reinvierten una mínima parte en apuntalar la plantilla con nuevos jóvenes de la Eredivisie o, como el pasado verano, repatriando a talentos que ya emigraron en su día (Blind y Tadic). En julio partirán Frenkie de Jong y Matthijs de Ligt, y el club ya se ha apresurado a promocionar a Jurgen Ekkelenkamp y fichar a Kirk Pierie, sus respectivos relevos.

La situación del Tottenham es bien distinta. Instalado desde hace años en la zona noble de la Premier League, sus ingresos no tienen nada que envidiar a los de cualquier coloso del continente. Pero prefirieron construir un nuevo estadio de 800 millones y tirar con lo que había, que no era poco. Es por eso que Mauricio Pochettino no ha recibido fichajes en ninguna de las dos últimas ventanas de traspasos; si bien el presidente Daniel Levy ha conseguido mantener a todas sus piezas importantes durante ese tiempo. En los automatismos de un grupo de futbolistas que se conoce de memoria reside el éxito del Tottenham, una rara avis del mercado.