Pierde el Valencia, llora Cristiano

Miguel Olmeda | Colpisa

CHAMPIONS

HEINO KALIS

Dos penaltis innecesarios condenan al conjunto che, sin ideas ni mordiente ante una Juventus pragmática que no acusó la extraña expulsión a Cristiano

19 sep 2018 . Actualizado a las 23:17 h.

Qué tendrá el lateral derecho que tantos quebraderos de cabeza le da a Marcelino. El asturiano tenía a un '2' que no le valía -Montoya-, lo cambió por otro que quería a toda costa y ahora resulta que no le sirve -Piccini- y juega con un tercero, Rubén Vezo, que ni es lateral ni contaba en un principio. El portugués, al fin y al cabo el último culpable de ser titular ante toda una Juventus en una posición que hasta hace nada no era la suya, salió en casi todas las fotografías del acto inicial. Las tres primeras no inmortalizaron un gol de milagro y la cuarta, que la habían salvado entre Neto y el larguero, terminó en penalti porque Parejo metió la pierna donde ya había puesto la cabeza Cancelo. Precisamente un lateral derecho por quien el Valencia sacó 40 millones de euros este verano.

Entre las ocasiones que se fueron al limbo y el gol de Pjanic desde los once metros la Juventus se quedó con un hombre menos sobre el césped. Y no un actor de reparto en la función de Max Allegri, precisamente: Cristiano Ronaldo se fue a la ducha entre pataletas en su regreso a España dos meses después de su divorcio madridista. Cada partido sin el VAR deja en evidencia a aquellos que bajo la excusa de la pureza reniegan del videoarbitraje. No hubo una sola toma de televisión que justificase la roja al portugués por algo que si acaso se intuía, pero de ninguna manera se certificó, léase un tirón de pelo a Murillo precedido de una zancadilla. Otra cuestión es si fueron tan exagerados como el colombiano intento hacer creer al personal. Sólo picó el árbitro de fondo, ese espectador de lujo que rara vez toma decisiones sobre lo que ocurre en el área.

La superioridad numérica obligó al Valencia a adueñarse de una pelota que hasta entonces había despreciado. ¿O no le habían permitido catarla? Sea como fuere, ese dominio trajo a Mestalla la primera gran ocasión de los suyos, un disparo duro de Batshuayi que rechazó Szczesny en el palo corto. Chiellini, que presume de tener un máster en defensa de su área, todavía se pregunta cómo el belga pudo hacerle esa cola de vaca en un adoquín. De todas maneras, y aun jugando con diez, fue la Juventus quien se marchó al descanso con ventaja en el marcador gracias al gol de Pjanic antes relatado.