Verstappen hace la pole y Aston Martin se lleva una alegría en Sepang

David Sánchez de Castro / Javier Varela COLPISA

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Max Verstappen, celebrando la pole que consiguió en Baréin.
Max Verstappen, celebrando la pole que consiguió en Baréin. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

El neerlandés saldrá por delante de su viejo enemigo Hamilton, con Alonso duodécimo y Sainz, que recibió una pedrada a 200 kilómetros por hora, decimotercero

03 oct 2026 . Actualizado a las 19:05 h.

Ha vuelto Max Verstappen. Lo que tanto temían sus rivales se ha hecho realidad en el exigente trazado de Sepang, escenario atípico que acoge de forma peculiar este Gran Premio de Baréin. Allí, el piloto neerlandés ha firmado una pole position histórica en este 2026, al convertirse en el primer piloto de la temporada en liderar una clasificación con un monoplaza no propulsado por motor Mercedes. Verstappen, que ya venía demostrando su superioridad desde los libres del viernes, confirmó su estado de gracia superando por un estrecho margen al que será su gran rival este domingo: el mismísimo Lewis Hamilton. Ambos anticipan una de las carreras más espectaculares del año. Justo tras ellos arrancará Isack Hadjar, dispuesto a reivindicarse tras los problemas derivados de su lesión en los últimos meses y su abrupto regreso a la fórmula 1 en Bakú.

En clave nacional, la jornada del sábado dejó un sabor de boca inmejorable, especialmente en el garaje de Aston Martin. La estructura verde logró el hito de meter por primera vez en este 2026 a sus dos coches en la Q2, una noticia especialmente balsámica para un Lance Stroll que llevaba toda la temporada estancado en la Q1. Fernando Alonso, por su parte, se aseguró una magnífica duodécima plaza desde la que podrá pelear por los puntos. Justo entre el asturiano y su compañero de equipo (decimocuarto) tomará la salida Carlos Sainz (decimotercero), un emparedado que promete emociones fuertes y anticipa una interesante batalla entre los pilotos españoles, que aún tienen cuentas y alguna pequeña revancha pendiente tras lo sucedido en el Gran Premio en Madrid.

Q1: ¡Milagro!

Los dos Aston Martin, a Q2 La primera gran noticia que dejó la ronda inicial de la clasificación en Sepang fue el paso de los dos Aston Martin a la Q2. Mientras que la clasificación de Fernando Alonso entraba dentro de las expectativas tras los sólidos tiempos marcados en los entrenamientos libres del viernes y el sábado, la verdadera sorpresa la dio Lance Stroll. El canadiense, que llevaba toda la temporada sin superar la primera ronda, logró colarse en la siguiente fase y dar un valioso e inesperado balón de oxígeno a la estructura de Silverstone, demostrando que el AMR tiene ritmo para dar el do de pecho en el trazado malayo.

Por arriba, Max Verstappen volvió a imponer su ley marcando el mejor tiempo de la sesión, confirmando el paso al frente que ya había dejado entrever el viernes. Tras el neerlandés finalizaron los dos Ferrari, mientras que los Mercedes firmaron una actuación bastante más discreta de lo esperado, aunque sin pasar aprietos para asegurar el billete a la Q2. Las flechas de plata (este fin de semana con decoración más azul turquesa por obra y gracia del patrocinador Petronas) optaron por una estrategia conservadora para no asumir riesgos innecesarios, especialmente en un circuito donde la amenaza de lluvia es constante, si bien el agua dio tregua en este arranque de sesión.

La cruz de la Q1 fue para Nico Hülkenberg, Oliver Bearman, Esteban Ocon, Alex Albon, Valtteri Bottas y Sergio Pérez, quienes cayeron eliminados a las primeras de cambio.

Q2: La mejor clasificación del año para Aston Martin

Tras la sorpresa de Aston Martin en el primer asalto, la segunda ronda mantuvo la tensión máxima con varios sobresaltos en pista. Kimi Antonelli experimentó de primera mano que el trazado de Sepang no perdona ningún error: una excursión fuera de los límites de pista provocó la anulación de su primer tiempo —crono que le habría dado el pase holgadamente—, dejándole contra las cuerdas y obligado a jugárselo todo a una sola carta. No obstante, el líder del Mundial tiró de sangre fría para marcar el segundo mejor registro de la sesión y sellar el billete a la Q3 sin contemplaciones.

Peor le fueron las cosas a la escuadra Mercedes. Inesperadamente, a George Russell le costó más de la cuenta encontrar una vuelta limpia y competitiva, sufriendo más de lo previsto para meterse en la pelea final. En la parte alta, Ferrari y Red Bull volvieron a mostrar el músculo más firme, liderados de nuevo por un implacable Max Verstappen que ya apuntaba directo a la primera pole position del año para un monoplaza no propulsado por motor Mercedes.

En la tabla media, Fernando Alonso brilló con luz propia al firmar el mejor rendimiento individual para Aston Martin en lo que va de temporada. Aunque la Q3 quedaba fuera de su alcance realista, el asturiano amarró un notable duocédimo puesto en parrilla. Justo tras él saldrá Carlos Sainz (decimotercero), configurando un mano a mano hispano cargado de alicientes tras las cuentas pendientes que arrastran desde el Gran Premio de Madrid. Lance Stroll completó la fiesta en Silverstone colocándose decimocuarto, una posición de salida inédita para él este año.

Junto a los dos españoles y al canadiense, completaron la nómina de eliminados en la Q2 Liam Lawson (undécimo), Franco Colapinto (decimoquinto) y Arvid Lindblad (decimosexto).

Q3: Vuelve el coco Verstappen

La tanda definitiva confirmó que los Red Bull cuentan con ese punto extra de competitividad este fin de semana, bien sea por las exigentes condiciones del trazado de Sepang o por las ligeras mejoras introducidas que se han adaptado de maravilla al asfalto malayo. Desde el primer intento, Max Verstappen lució en 'modo campeón', mostrando la versión implacable que lo caracteriza. En ese primer asalto detuvo el crono tres décimas por delante de su inmediato perseguidor, su propio compañero Isack Hadjar, dejando claro que la escuadra de las bebidas energéticas jugaba en otra liga.

Esa superioridad quedó ratificada en el segundo intento, permitiéndole asegurar la primera pole position de la temporada 2026 para un monoplaza con motor no Mercedes. Verstappen vuelve así a la primera posición de salida y parte como el gran favorito para la carrera de este domingo.

A su lado en la primera fila arrancará Lewis Hamilton con su Ferrari, en una combinación explosiva que promete una salida apta solo para cardiacos. Justo por detrás, Hadjar tendrá la difícil misión de mantener a raya a Kimi Antonelli, que tomará la salida desde la cuarta posición. Por su parte, George Russell no firmó un sábado brillante tras su reciente victoria en Bakú y se vio relegado a la octava plaza, añadiendo un aliciente más a la remontada que intentará completar en la carrera dominical.

Sainz se lleva un gran susto

A más de 200 km/h, un trozo de asfalto de apenas unos centímetros puede convertirse en un proyectil y el piloto madrileño lo comprobó durante la clasificación disputada en el circuito de Singapur. Un fragmento de la pista salió despedido tras pasar un monozplaza por encima y golpeó la cámara instalada sobre la toma de admisión de su Williams.

El impacto dañó el dispositivo, pero también dejó al descubierto uno de los riesgos que los pilotos afrontan y que apenas se perciben en televisión. Es habitual que reciban impactos de restos de goma, gravilla, líquidos o pequeñas piezas desprendidas de otros coches, pero lo extraordinario, en este caso, fue la precisión del golpe. El fragmento golpeó una cámara de apenas unos centímetros de tamaño situada en lo alto del monoplaza.

La situación explica también por qué ha evolucionado tanto la protección del piloto. Los cascos incorporan en la zona superior de la visera una protección fabricada con Zylon, un material capaz de absorber hasta un 25 % de la fuerza de determinados impactos y diseñado para resistir pruebas extremas, entre ellas el impacto de un proyectil de 225 gramos a 250 km/h. No es una precaución menor: en fórmula 1, un objeto diminuto puede adquirir una energía considerable cuando se cruza con un coche a gran velocidad.

El precedente de Massa

El precedente que marcó un antes y un después fue el accidente de Felipe Massa en el Gran Premio de Hungría del 2009. El piloto brasileño recibió en la parte superior de la visera el impacto de un muelle que se había desprendido del Brawn GP de Rubens Barrichello. El golpe le provocó graves lesiones y obligó a intervenirle quirúrgicamente. Aquel accidente evidenció de forma dramática el peligro que puede representar cualquier objeto que se desprenda de un monoplaza.

Lo que golpeó a Sainz no fue una pieza de otro coche, sino un fragmento del propio circuito. Esta vez, la víctima fue una cámara. La próxima vez, la dirección de carrera sabe que el objetivo que debe proteger está apenas unos centímetros más abajo.