El entrenador portugués ha cambiado los pitos del Bernabéu por aplausos, los conflictos en la plantilla por acuerdos y la tensión con el entorno por un discurso calmado
03 sep 2026 . Actualizado a las 19:14 h.En apenas unas semanas, José Mourinho ha cambiado al Real Madrid. Tres victorias consecutivas en Liga, diez goles a favor y un estilo de juego por momentos tan fluido y veloz como divertido han permitido dejar atrás la imagen tibia ofrecida por el equipo en las últimas campañas. Y todo bajo una nueva versión del entrenador portugués, que en esta segunda etapa se ha convertido en un hombre de paz con el equipo, la afición y el entorno. Una faceta que ha sorprendido fuera, aunque no tanto dentro, porque los años también pasan para Mourinho, que sigue siendo el mismo de siempre pero mucho más calmado en las formas.
Desde su llegada, su intención ha sido dar protagonismo al equipo y restárselo a sí mismo. Por eso no quiso ofrecer una rueda de prensa de presentación, explicando a su círculo más cercano que ya era de sobra conocido por el madridismo y por la prensa. Sin embargo, eso no ha significado que haya querido distanciarse de los periodistas. En plena ola de calor del mes de agosto, el técnico se acercó a los informadores que cubrían el amistoso ante el Leganés para ofrecerles agua. Un detalle que los allí presentes agradecieron y que sirvió para demostrar que el portugués había regresado con otro talante.
Por ahora, y al contrario de su anterior etapa, su relación con la prensa es cordial y ya ha dejado incluso momentos de distensión, como ocurrió en la rueda de prensa previa al primer partido de Liga ante el Espanyol. «El primer once de Mou... vamos a ver quién de vosotros tiene mejores contactos. Los jugadores saben ya quién juega, mi trabajo no es esconder. Quizás dentro de un par de horas os llegará la información». Mourinho sonrió al decirlo, pero el mensaje iba bastante más allá de una simple broma. El portugués acababa de poner a prueba a su propia plantilla. Un vestuario con el que ha conectado desde el primer momento y cuyos jugadores también parecen haber vuelto a conectar entre sí.
Una de las cuestiones que más preocupaba era la relación entre Valverde y Tchouaméni, dos futbolistas fundamentales pero que parecían difíciles de juntar después del conflicto de la pasada temporada. «He decidido partir de cero. He visto la normalidad. Ellos me han dicho que no tenía que hablar, que no hay que tener influencia para traer la paz. Es como si no hubiera pasado nada», explicó Mourinho para zanjar el tema. Asimismo, el portugués ha conseguido encajar a sus tres grandes estrellas: Mbappé, Vinícius y Bellingham. Entre los tres existe ahora una conexión que parece distinta a la del pasado.
Equipo y también afición. El Santiago Bernabéu pitó a los suyos en el primer partido en casa ante la Real Sociedad. Una situación que sorprendió por la rapidez con la que llegaron las quejas, pero Mourinho sabía, y sabe, que el contador del aficionado blanco no parte de cero. Sin embargo, solo un partido después, frente al Málaga, el Bernabéu volvió a conectar con el equipo como en tiempos pasados y también con su entrenador, coreando su nombre. El luso sabe que esa conexión será vital para alcanzar los objetivos marcados.
Rebajar la tensión
Mourinho también ha mostrado una actitud diferente respecto al estamento arbitral. Sin alejarse de la línea que mantiene el club sobre los árbitros y el caso Negreira, el portugués sí ha querido rebajar la tensión en el día a día. «No creo que hoy haya un árbitro en España que vaya al campo y piense que es amigo de Negreira. Estoy totalmente en el lado de la honestidad de los árbitros españoles. En algún encuentro han influido en los resultados, pero eso puede pasar», señaló en rueda de prensa. «A lo mejor, los jugadores y la gente del club me están protegiendo del lado oscuro de mi personalidad», bromeó también en otra comparecencia sobre su actual versión. Mañana, ante el Betis, el equipo vuelve al césped. Un examen de nivel para comprobar hasta dónde llega este nuevo Real Madrid y para volver a medir a este nuevo Mourinho: el pacificador.
Alineaciones probables
Betis: Valles; Bellerín, Llorente, Natan, Fran García; Roca, Bernal, Fornals; Antony, Cucho y Riquelme.
Real Madrid: Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Cucurella; Valverde, Bernardo Silva; Güler, Bellingham, Vinícius; y Mbappé.
Árbitro: Alejandro Hernández.
Hora: 21.00.
Televisión: Movistar LaLiga.