El partido entre el Real Madrid y la Real Sociedad sirve para que el entrenador portugués se siente en el banquillo local de Chamartín 4.834 días después
25 ago 2026 . Actualizado a las 21:59 h.El 1 de junio del 2013 José Mourinho se despedía del banquillo local del Santiago Bernabéu, cerrando una etapa de tres temporadas marcada por otros tantos títulos nacionales, pero también por la decepción de quedarse a las puertas de la final de la Champions frente al Barça, el Bayern y el Borussia Dortmund.
Con un triunfo sin nada en juego frente a Osasuna (4-2) concluía un etapa convulsa, con un epílogo ilustrativo, pues el coliseo blanco volvió a dividirse entre los aplausos y los pitos. Como siempre, The Special One a medio camino entre el amor y el odio de los aficionados. El portugués, manejador de la expectación mediática por excelencia, apuró hasta el mismo pitido inicial el momento de salir del túnel de vestuarios y dirigirse al banquillo en el que iba a sentarse por última vez. Una nube de cámaras lo esperaban, con el objetivo de inmortalizar el momento.
Habían pasado tres años y un día, con 178 partidos de por medio desde la presentación del 31 de mayo del 2010, un evento multitudinario sin nada en común con la puesta en escena privada de esta segunda etapa. Por el camino el mejor porcentaje de victorias de un entrenador del Real Madrid con más de 50 encuentros en el cargo (71,91 %), una evidente reacción competitiva después de seis eliminaciones consecutivas en octavos de la Champions, pero también mil y una polémicas, que fueron encrespando el ambiente hasta límites insospechados, especialmente cuando aparecía el Barça en el horizonte.
Han transcurrido más de trece años, 4.834 días, y Mourinho ha pasado desde entonces por el Chelsea, el Manchester United, el Tottenham, la Roma, el Fenerbahçe y el Benfica, sin tanto brillo como antaño. Cuando ya nadie la esperaba, llega una segunda oportunidad al estilo de la que tanto aprovechó Carlo Ancelotti, pero The Special One sigue instalado en esa apacible versión que hace gala de una tranquilidad pasmosa. Este miércoles, en el partido ante la Real Sociedad (21.00 horas, Movistar LaLiga), volverá a sentarse en el banquillo del Bernabéu.
Partir de cero
«Yo no quiero que el Bernabéu me reciba de un modo particular, yo quiero que reciba a su equipo con pasión. La temporada pasada no terminó bien y en algún momento podría parecer que ese amor vivía una fase complicada, pero lo que yo quiero es que partamos de cero, con un feeling con el modo en que la gente está trabajando, con la voluntad y el compromiso de hacer las cosas bien. Esto es para mí lo más importante, yo no lo soy. Yo soy perfectamente capaz de controlar mis emociones y afrontar con normalidad el partido. Vamos juntos», explicó.
De momento, el providencial gol de Espí en el tramo final del partido ante el Espanyol ayuda y mucho a la calma generalizada en Valdebebas. Con victorias se construye mejor, pensará el luso, que en su segundo partido oficial del curso contará ya con algunas sesiones más de entrenamiento para sus mundialistas, aunque sin recuperar todavía a jugadores con problemas físicos. Tchouaméni, Endrick y Asencio siguen sin estar disponibles, junto a los lesionados de larga duración Rodrygo, Mendy y Militao.
Alineaciones probables
Real Madrid: Courtois; Trent, Huijsen, Rüdiger, Cucurella; Valverde, Bernardo Silva, Arda Güler; Bellingham, Vinícius y Mbappé.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Jon Martín, Zubeldia, Sergio Gómez; Turrientes, Yangel, Soler; Barrenetxea, Oskarsson y Kubo.
Árbitro: Mateo Busquets Ferrer (Comité Balear).