Mourinho: «Hay una diferencia obvia en cómo se arbitra a Vini y otros jugadores»

José Manuel Andrés COLPISA

DEPORTES

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

«Se ha entrado en una espiral en la que el adversario siente que puede y lo hace porque va hasta donde le dejan ir», advierte el portugués en cuanto al rasero con el brasileño

25 ago 2026 . Actualizado a las 15:57 h.

José Mourinho no abandona el tono conciliador con el que parece haber encarado el inicio de esta segunda etapa en el Real Madrid, pero ya deja caer alguna crítica a la cuestión arbitral, con Vinicius de por medio. Consciente de la importancia de cerrar filas con el brasileño después del episodio Prestianni, cuando era técnico del Benfica y lanzó algún reproche al 7 blanco, el portugués mata dos pájaros de un tiro, apoyando a su futbolista y trasladando presión a los colegiados.

«No te puedo decir que viera cada partido del Real Madrid y del Barça la pasada temporada. Lo que te puedo decir es que siento una diferencia obvia en el modo en que se arbitra a Vini y otros jugadores. Se ha entrado en una espiral en la que el adversario siente que puede y lo hace porque va hasta donde le dejan ir. Si yo puedo machacar a Vini, también con palabras, si la tarjeta llega después de diez faltas y puedo llegar casi hasta la agresión es algo que no me gusta», explicó el luso en la antesala del segundo encuentro oficial del curso, ante la Real Sociedad en el regreso al Bernabéu.

«Estamos intentando que Vini tenga más control emocional, yo pienso que su relación con la grada adversaria puede mejorar, pero al mismo tiempo inicia el partido y tres minutos después recibe una patada que es una agresión y expulsión... Es difícil. Toda esa acumulación de frustración es responsabilidad del juez, que tiene que proteger a los jugadores y el juego», opinó. En cualquier caso, calificó la actuación de José María Sánchez Martínez ante el Espanyol como «técnicamente perfecta». «Me ha gustado mucho el arbitraje. Entiendo que no ha visto la acción de la tarjeta roja por agresión a Vinicius y también que el cuarto árbitro no haya querido implicarse en una decisión fundamental para el partido. Del VAR sí puedo decir que no ha hecho su trabajo muy bien, pero el árbitro me ha gustado mucho», manifestó.

Más allá de la visión sobre decisiones puntuales, Mourinho expresa su confianza en la limpieza arbitral pero también agita de fondo el caso Negreira. «Yo antes de cada partido confío siempre en el árbitro. Después del partido a veces hay cosas que no me gustan. En cuanto al pasado yo no pienso que haya un árbitro en España hoy que vaya al campo a pensar que es amigo de Negreira o que le haya pedido un favor años atrás. Estoy en el lado de la honestidad de los árbitros. Ha habido partidos en los que han influido en el resultado, como el partido entre el Atlético y el Villarreal o el Sevilla-Rayo, pero pasa», dijo.

«Control de las emociones»

Y es que el portugués confirma la impresión mesurada que desprende en esta etapa. «Me siento más tranquilo, con más control de mis emociones. A ese nivel seguramente sí, pero continúo pensando que habrá que afrontar situaciones de frustración. De momento hemos ganado y no observo actitudes de pereza, que no me gustan. Me gusta que la gente trabaje para el Real Madrid, no en el Real Madrid. A lo mejor son los propios jugadores los que me están protegiendo de mi lado oscuro de personalidad», opinó, entre risas, en un tono distendido.

Más allá del ruido de fondo con las primeras polémicas del curso, The Special One sigue sumando kilómetros con una plantilla a varias velocidades, en la que sus mundialistas todavía carecen de rodaje. «Una de las cosas que ha marcado la diferencia en el partido ante el Espanyol es que ellos son un equipo sin jugadores en el Mundial, que ha trabajado junto, que ha disputado un montón de amistosos y que se ha presentado con un nivel de intensidad que nosotros no tenemos. El caso más importante es el de Jude (Bellingham), a pesar de que es un jugador diferencial desde el punto de vista físico. Jugar viene bien, trabajamos con datos científicos y también con mi visión y mi experiencia y con el conocimiento que cada jugador tiene de sí mismo», explicó sobre la gestión de la plantilla en una fase embrionaria de la temporada, antes de asegurar que ahora mismo ve «la plantilla cerrada».