El delantero valenciano aprovechó sus apenas diez minutos de juego y decidió el partido para los blancos ante un bravo Espanyol que resistió hasta el final
22 ago 2026 . Actualizado a las 23:39 h.Cuando todo parecía encaminado a un reparto de puntos tras una exhibición de Marko Dmitrovic bajo palos, Carlos Espí, el máximo goleador blanco en la pretemporada, aprovechó un balón suelto para regalarle al Real Madrid un triunfo ante el Espanyol en Cornellá (1-2) e inaugurar el segundo capítulo de la era José Mourinho en la capital con un triunfo. El marcador lo inauguró antes del 10 Jude Bellingham, de cabeza, tras un gran centro de Güler. La alegría a los blancos les duró apenas veinte minutos, y es que Álex Cala volvió a igualar el electrónico alrededor del 30. Y fue Espí, que en el Levante pasó de meritorio a estrella la pasada campaña, quien, en el 90, desequilibró el partido para los suyos.
Sin muchas novedades y con tres de los recién llegados de inicio —Dumfries, Konaté y Bernardo—, el Real Madrid se encontró en el reestreno liguero de José Mourinho a un Espanyol con el mismo once que le sirvió para arrasar al Levante en la primera jornada, con el bigoleador Roberto como gran referencia ofensiva.
El primer golpe del Real Madrid no tardó en materializarse. Un libre directo botado al punto de penalti por Arda Güler encontró a Bellingham, que llegaba desde atrás, libre de marca para poner en ventaja a los suyos cuando no se habían cumplido los diez primeros minutos. El Espanyol, algo grogui tras el tempranero zarpazo, sufrió en los primeros veinte minutos. Dmitrovic fue salvador después de blocar un disparo de Mbappé y un centro de Dumfries que se envenenó y el portero envió a córner.
La réplica llegó al instante en la otra portería, con un despeje de Konaté que Urko engatilló de volea y estampó en el lateral de la red. Fue el anticipo de varias ocasiones de peligro manifiesto del Espanyol. Primero, Courtois se sacó de encima un trallazo de Riedel desde lejos.
Minutos después y tras una genialidad de Javi Hernández, que sentó a Bernardo Silva, el mediapunta perico colocó un centro de lujo a Álex Cala, que no dio oportunidad al meta blanco con un disparo a bocajarro. Dmitrovic seguía a lo suyo. Una galopada y disparo de Mbappé parecía preceder a un gol cantado del francés, pero el meta balcánico metió la rodilla para negar el tanto madridista.
El Espanyol estaba cómodo. No sufría pese al asedio de los blancos, que no lograban aprovechar su peligro a balón parado. El último susto lo dio Expósito, cuyo remate en el descuento terminó capturando Courtois.
Cucurella y Diomande, al campo
El segundo tiempo comenzó con el Real Madrid buscando el área contraria con ahínco, aunque la primera ocasión clara fue de Cala, que tuvo en sus pies el segundo con una volea, pero erró en el contacto con el balón. La acción tuvo réplica al otro lado del campo, con un buen cabeceo de Bellingham que Dmitrovic despejó. En otra acción de ataque de los blancos, pidió enérgicamente Vinicius un penalti tras una acción con Expósito que Sánchez Martínez no consideró digna de castigo.
Apuraban entretanto el calentamiento dos de los grandes fichajes estivales del Real Madrid, Cucurella y Diomande, llamados a dinamizar a un Real Madrid más estático de lo esperado. Los cambios le otorgaron un punto más de chispa a los de Mourinho, que encontraron en Valverde, que estampó en el poste un disparo lejano, su mejor ocasión del segundo tiempo. Sin embargo, el partido le tenía reservado el protagonismo a Espí. En el 90, apenas diez minutos después de salir al campo, batió a Dmitrovic para darle los tres puntos al Real Madrid.