Logra una victoria autoritaria y encabeza el triplete de Aprilia en el podio; Jorge Martín, segundo, aumenta su ventaja en la clasificación general
09 ago 2026 . Actualizado a las 17:31 h.Raúl Fernández ha lucido este fin de semana un casco especial inspirado en el triunfo de la España en la Copa del Mundo de fútbol. Con una decoración en blanco, que recordaba a la icónica camiseta de la selección, con los nombres de los 26 jugadores convocados por Luis de la Fuente y con las dos estrellas flanqueando a cada lado. Un homenaje que ha acabado en triunfo, igual que aquel mágico 19 de julio en Nueva York, y que han permitido al piloto español sumar su segunda estrella en moto GP, porque ya había ganado antes en la clase reina en el 2025, cuando estrenó su palmarés en el circuito de Phillip Island.
Y no ha sido una victoria cualquiera. Ha sido un triunfo arrollador, incontestable, liderando cada una de las veinte vueltas de las que constaba la carrera y cruzando la meta en solitario, con dos segundos y medio sobre su más inmediato perseguidor. Aunque llegó a tener una renta superior a los cuatro segundos, pero se relajó en las últimas vueltas cuando ya tenía el éxito asegurado. No tuvo rival el piloto madrileño, que se quitó el mal sabor de boca de la caída del sábado en el esprint y, de paso, celebraba la renovación con su equipo Trackhouse para las dos próximas temporadas. Una nueva oportunidad para el de San Martín de la Vega en moto GP, ya que hubo momentos durante estos últimos meses en que no estuvo tan clara su continuidad.
Día de gloria para Raúl Fernández y fin de semana aplastante para Aprilia. El mejor de su historia en números, ya que sumó tripletes en la calificación, en el esprint y también en la carrera, con Jorge Martín y Marco Bezzecchi en el podio. Lo que hace que tres pilotos de la marca veneciana sean también los que se sitúan el frente de la clasificación general.
Gestión a dos velocidades
Tras lo sucedido el sábado en el esprint, cuando el abrasivo asfalto de Silverstone devoró los neumáticos blandos, todos eran conscientes de que la degradación de las gomas iba a aparecer, a pesar de calzar todos el compuesto más duro. Había que gestionar muy bien la carrera, para poder llegar vivos al tramo final y por eso todos se lo tomaron con calma al inicio. Todos… salvo Raúl Fernández, que desde la segunda posición en parrilla se puso en cabeza en la primera frenada y marcó la vuelta rápida de carrera en el segundo giro, cuando ya tenía dos segundos de ventaja sobre el grupo.
La sensación desde fuera era que Raúl no estaba gestionando y que podría pagarlo en el tramo final, pero nada más lejos de la realidad. No estaba yendo al límite y se guardó goma y gasolina para esas últimas vueltas. «He ido rápido al inicio, pero había mucho margen. Una vez que he abierto el hueco, he ido gestionando hasta el final, incluso cuando se acercaba Jorge, podía apretar algo más».
Hubo una carrera por delante y otra por detrás. Visto en perspectiva, el único que podría haberle plantado era Jorge Martín, que partía desde la pole, pero que perdió muchas posiciones en la arrancada porque se le quedó enganchado el dispositivo de salida en su Aprilia. Remontó el madrileño hasta la segunda plaza, pero su desventaja con Raúl ya era demasiada y tuvo que conformarse con esa posición. «Ese problema en la salida me ha obligado a cambiar la estrategia, porque he tenido que tirar mucho al principio para recuperar y no he podido guardar goma, gasolina y físico para el final», reconocía Martín.
Su compañero Marco Bezzecchi resistió la tercera posición frente a un combativo Álex Márquez. El de Gresini fue el único piloto de Ducati que plantó cara a las Aprilia y llegó a rodar en posiciones de podio, pero cometió un error a mitad de carrera que le hizo perder varias posiciones y volver a remontar. Y aunque se pasó las últimas cuatro vueltas a rueda de Bezzecchi, ya no pudo lanzarle el ataque y se tuvo que conformar con la cuarta posición.
Otro al que le tocó contener los ataques finales fue a Pedro Acosta, quinto y que vio como Fabio Di Giannantonio cruzaba la meta a solo una décima. El italiano pasó en las últimas vueltas a un Marc Márquez, séptimo, que rodó el domingo como todo el fin de semana, a la defensiva. «He intentado gestionar al inicio de carrera, porque ayer destrocé el neumático. Al final tenía un ritmo aceptable, pero en las últimas vueltas he visto que era demasiado riesgo. Si hubiera acabado quinto estaría muy satisfecho, porque creo que era un resultado optimista. Séptimo es un resultado aceptable, sin más», comentaba el piloto de Cervera, que no pudo sacar mucho más de su Ducati en una pista que históricamente tampoco se le ha dado bien.
Muchas caídas en una carrera de supervivencia, donde solo acabaron dieciséis pilotos. Por detrás de Márquez entró Brad Binder, octavo, seguido de Luca Marini, Diogo Moreira, Franco Morbidelli, Fabio Quartararo, Jack Miller, Pol Espargaró y Toprak Razgatlioglu, 15.º, que cerró las posiciones de puntos. En la clasificación general, Jorge Martín abre un hueco con 31 puntos de renta sobre su compañero Bezzecchi y 37 con Ogura. Mientras que Marc Márquez, que llegaba 18, sale de Silverstone con una desventaja de 40 puntos.