«The Times» asegura que Infantino se la prometió a Marruecos a cambio del apoyo africano para salvar su puesto. La FIFA lo desmiente
06 ago 2026 . Actualizado a las 11:13 h.El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, podría haber prometido a Marruecos que Casablanca acogerá la final del Mundial 2030 a cambio de mantener su apoyo en plena crisis interna del organismo. Según el Times —el único medio que lo publica, sin confirmación de ninguna otra fuente u organismo—, el dirigente habría ofrecido al país africano el partido decisivo a cambio de su respaldo ante las crecientes peticiones para que abandone el cargo. Algo que desde la FIFA desmienten: «Es falso y engañoso, la decisión será tomada a su debido tiempo».
Según el rotativo británico, el acercamiento a Marruecos forma parte de una estrategia para reconstruir una mayoría de apoyos antes de las próximas elecciones presidenciales. Rabat se ha convertido en uno de los principales aliados internacionales de Infantino y será además la sede del Congreso de la FIFA previsto para marzo del 2027, donde está programada la votación para elegir al presidente del organismo.
La posibilidad de que la final viaje a Casablanca supondría un revés para España. El Santiago Bernabéu había sido considerado hasta ahora el gran aspirante a acoger el partido decisivo del torneo, aunque la FIFA todavía no ha oficializado la designación. El nuevo estadio Hassan II, actualmente en construcción, contará con una capacidad prevista de unos 115.000 espectadores, un argumento que Marruecos lleva semanas utilizando para reforzar su candidatura.
Más allá de la dimensión deportiva, la información refleja el creciente peso político de Marruecos dentro del ecosistema de la FIFA. En los últimos años, Infantino ha estrechado su relación con el reino alauí y con el rey Mohamed VI. El presidente de la FIFA ha visitado el país en varias ocasiones, ha impulsado la apertura de una oficina permanente del organismo en Rabat y ha elegido la capital marroquí para celebrar importantes reuniones institucionales.
Reunión urgente de la FIFA
En medio de esta crisis, Infantino ha convocado además una reunión de carácter urgente con motivo de las críticas recibidas sobre el plan de venta privatizada del Mundial. Según la agencia PA Media, entre los altos cargos del organismo citados para la reunión en Rabat están el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström; el jefe de gabinete de la organización, Daniel O’Toole; el director jurídico, el gallego Emilio García Silvero; el responsable de las federaciones miembro, Elkhan Mammadov; la directora de Recursos Humanos, Kimberly Morris; el director de medios, Bryan Swanson, y el director de comunicaciones, David Farrelly.
El revuelo generado acerca del organismo, precedido de lo acontecido en esta Copa del Mundo —con casos como el de la suspensión de la sanción a Balogun a petición de Trump—, viene del proyecto fallido FIFA Forward Enterprise, que buscaba comercializar los torneos de la FIFA, y generó un rechazo mayoritario. La UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática mostraron su oposición. A esta situación, se sumaron miembros de la FIFA como Arsène Wenger o Mattias Grafström, además de las ligas europeas, que conjuntamente pidieron la dimisión de Infantino. Ante la situación de tensión generada, que amenazaba con el boicot de las federaciones a las competiciones de la FIFA, Infantino se echó atrás y paralizó el proyecto.
Hasta Luis Figo ha roto con Infantino
El portugués, asesor de Ceferin en la UEFA, ha publicado una carta en la que pide la marcha del presidente de la FIFA tras los últimos acontecimientos. «Podría escribir diez mil palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución solo requiere tres: Infantino debe irse», arranca Figo en la misiva publicada por el Daily Mail.
Uno de los principales reproches se centra en el plan para vender el 20 % de los derechos comerciales del Mundial. Cuestiona la falta de transparencia con la que, a su juicio, se ha gestionado la operación. «Si era tan buena idea, ¿por qué no se lo dijiste a tus miembros cuando los tenías reunidos?», se pregunta. «No es una buena idea. No es sólido cuando no se es transparente sobre las ganancias exorbitantes que siempre buscan las firmas de capital privado», dijo.