El máximo anotador de la historia ha firmado por dos temporadas y, a sus 41 años, asegura que aún tiene «más que dar» y perseguirá el quinto anillo de una carrera irrepetible
24 jul 2026 . Actualizado a las 18:28 h.Se acabó el culebrón del verano en la NBA. Ni los Cleveland Cavaliers, ni los Miami Heat, ni los Golden State Warriors. LeBron James jugará las dos próximas temporadas en los Philadelphia 76ers después de alcanzar un acuerdo por dos años y ocho millones de dólares, con una opción de jugador para la segunda campaña.
La noticia, adelantada este viernes por el periodista Sham Charania y confirmada posteriormente por ESPN a través del agente del jugador, pone fin a semanas de rumores.
La decisión del alero de Akron, de 41 años, también despeja una de las grandes incógnitas que mantenían en vilo a la competición. La NBA aguardaba el futuro de su mayor icono para terminar de confeccionar el calendario de la temporada 2026-2027, consciente de que cualquier movimiento de James altera el interés deportivo y comercial de la liga.
Los 76ers serán el cuarto equipo de una trayectoria que ha marcado una época. LeBron comenzó su carrera en Cleveland Cavaliers tras ser elegido con el número uno del draft del 2003. En el 2010 emprendió rumbo a Miami Heat, donde conquistó dos campeonatos consecutivos junto a Dwyane Wade y Chris Bosh. Cuatro años después regresó a Cleveland para protagonizar una de las mayores gestas de la historia del deporte estadounidense al remontar un 3-1 en las Finales del 2016 frente a Golden State Warriors y entregar el primer título de la historia de la franquicia y de la ciudad.
Aspirante el anillo
Su siguiente destino fueron Los Angeles Lakers, con quienes levantó el anillo del 2020. Ahora inicia un nuevo desafío en Filadelfia, donde compartirá vestuario con Joel Embiid, Tyrese Maxey, Jaylen Brown y el joven VJ Edgecombe en un proyecto construido para aspirar al campeonato.
James seguirá jugando con 41 años, pero la retirada estuvo mucho más cerca de lo que parecía al término de la pasada temporada. «Pensé que había terminado cuando terminó la temporada. No estaba listo para anunciarlo y sabía que necesitaba tiempo para decidirlo, pero estaba bastante seguro de que había jugado mi último partido», confesó.
«Fui honesto cuando dije que necesitaba mirarme a mí mismo y decidir si todavía amaba este juego», añadió. La decisión de seguir dos años más en la NBA, con la camiseta de los 76ers confirma que sigue con ganas de dar guerra en las pistas. «Todavía amo de verdad este juego y siento que aún tengo más que dar. Las últimas semanas han sido muy especiales. Nunca había podido detenerme realmente para pensar en qué quería hacer».
«Esta es mi última decisión. No voy por el dinero. No voy por la familia. ¿Por qué sigo jugando? Porque todavía quiero sacrificarme. Todavía quiero trabajar, esforzarme, competir, ganar y volver a sentir la emoción de conquistar otro campeonato. Creo que puedo ayudar a convertir a los Philadelphia 76ers en un equipo campeón», ha confesado.
El reto de las 25 temporadas
Su desembarco en Filadelfia supone, además, el último gran reto de una carrera que ya pertenece a la historia del deporte. En sus 23 temporadas en la NBA ha disputado más de 1.600 partidos de temporada regular y más de 290 de playoffs, convirtiéndose en el máximo anotador de todos los tiempos de la liga al superar a Kareem Abdul-Jabbar. Su palmarés incluye cuatro títulos de la NBA (2012, 2013, 2016 y 2020), cuatro premios al Jugador Más Valioso (MVP), cuatro MVP de las Finales, 21 presencias en el All-Star, 21 selecciones en el Mejor Quinteto de la NBA, seis elecciones en el Mejor Quinteto Defensivo y el histórico reconocimiento como primer jugador capaz de superar los 50.000 puntos entre temporada regular y eliminatorias por el título.
Con su fichaje por los Philadelphia 76ers, LeBron abre el que puede ser el último capítulo de una carrera legendaria. El jugador que redefinió una generación vuelve a desafiar al tiempo con un único objetivo: levantar un quinto anillo y demostrar, una vez más, que sigue teniendo sitio en la cima de la NBA. Larga vida al rey LeBron.