Consiguió llevarse el oro en el reciente campeonato europeo sub-18
24 jul 2026 . Actualizado a las 11:43 h.Mauro Seguín (A Coruña, 2010) es el atleta del momento, después de escribir una de laspáginas doradas del atletismo coruñés. Ya inmerso en la categoría sub-18, está dando pasos agigantados para escribir su nombre en la historia. Después de proclamarse campeón de España en Castellón, y a punto de batir el récord de España, afrontaba el campeonato de Europa en Rieti (Italia). Allí consiguió el primer puesto, por delante de su compañero Tristán Luño, con una marca de 50,62, tres centésimas menos que su rival que le permitieron colgarse el oro.
«Yo desde la octava valla ya iba primero, lo sabía por los chips que nos dan, entonces ahí metí un poco más el acelerón y pasar bien las vallas me permitió mantenerme primero hasta el final», relata. Seguín recuerda cómo vivió los días previos a la competición: «Durante la semana anterior no estaba nada nervioso. Sí que es verdad que en un campeonato de ese nivel te pones más en tensión, y en las eliminatorias estaba bastante nervioso, pero al pasar las rondas vas pillando confianza y llegó un momento que en la final sabía lo que tenía que hacer. Por eso, no estaba nervioso para nada». Aunque llegaba como favorito, confiesa que no pensaba en ganar. «Yo prefiero ir pensando ronda a ronda, centrarme en pasar a la siguiente y una vez en la final, obviamente, salir confiado. Saber que se puede estar ahí, pero siempre pensando en la carrera que viene después» explica. Sin embargo, Mauro ya dio avisos de lo se podía esperar de él en Italia, ya que después de Castellón, pese a quedar campeón, aseguró que podía dar más de sí.
Comenzó a practicar atletismo con solo seis años, un deporte que parece que lleva en la sangre. «Yo, desde pequeñito ya corría por la calle. Mi madre siempre me decía que iba corriendo a todos los sitios. Me decía que tirase algo a la papelera, e iba corriendo… Entonces me sugirió probar el atletismo», comenta. Empezó a trabajar con su entrenador, Vicente Veiga, a los 12 años, en el Club Marineda Atlético, en el año 2022. Desde los 11 años, vieron que destacaba en las vallas, y el presidente del club, Totó Bazán, decidió adelantarlo un año. Ambos son las personas a las que más agradece Mauro el apoyo recibido durante su corta carrera. «Además de a mis padres y amigos», matiza. Su primera clasificación para un campeonato fue con 13 años, un torneo por equipos en Torrevieja, en la categoría sub-14, con el Club Atletismo Narón. En esa misma categoría se proclamó campeón gallego de 220 metros vallas, dando muestra de su prometedor futuro. Pero su estreno en un campeonato de España de forma individual fue ya en la categoría sub-16, en Ourense en pista cubierta. Se quedó a un paso de la final.
Al aire libre, quedó subcampeón del 300 metros vallas con una marca de 39,41, aunque en octubre del año pasado, en una competición de federaciones autonómicas, bajó esa cifra hasta un 38,52 que es el actual récord de España. El joven atleta tuvo la oportunidad de batir en esa misma categoría, otro récord, pero por un fallo técnico no se contabilizó de forma correcta el tiempo exacto, como así explicaba su entrenador: «Durante una competición de 600 metros vallas, el cronómetro se estropeó y tuvieron que medir el tiempo a mano, habría sido la mejor marca de España». En el año 2025 logró otro récord gallego. Esta vez fue en los 300 metros lisos en pista cubierta, con una marca de 38,52. Y a finales de ese mismo año fue convocado para una concentración de la selección española para una tecnificación de vallas.
Pese a su edad, ya tiene muy claro cuáles son sus fortalezas y los aspectos en los que aún tiene margen de mejora. «Yo creo que mi punto más fuerte es la resistencia, ya que no suelo perder mucha velocidad ni mi forma a la hora de correr la última recta. Algo que debo mejorar, seguramente, a la hora de pasar la valla, que sea más fluido el movimiento y no picar tanto», analizaba. De hecho, añade: «En la semifinal del campeonato tuve un problemilla a la hora de saltar las vallas, y hablé con mi entrenador después de la carrera y ya le dije lo que me había pasado. Me dio algunos consejos para afrontar mejor el momento del salto y en la final lo pude mejorar».
Por el momento, pese al interés de algunas empresas en ofrecerle becas deportivas para seguir con su carrera en Estados Unidos, Mauro se mantiene centrado en seguir con sus estudios de bachillerato y en competir en A Coruña. «No he mirado cómo va el tema de los centros de alto rendimiento. Es verdad que me han escrito algunas compañías y algunas empresas que organizan los viajes a Estados Unidos, y me han ofrecido alguna beca. Pero por el momento prefiero quedarme aquí, hacer el Bachiller y seguir con mi deporte aquí en España», zanja. A pesar de que ahora se encuentra en un momento óptimo de resultados y de estado físico, Vicente Veiga revela que hasta hace poco, a Mauro Seguín le costaba competir, porque hace un par de años se ponía muy nervioso antes de los campeonatos. «Es algo que no solo le pasaba a él, sino a muchos atletas. Pero nunca se desanimó y empezó a controlarlo», relata. Mauro se pronunció también sobre ese tema explicando que se trataba de una cuestión de confianza. «Hace años sí que lo pasaba mal, pero al final la confianza es todo. Saber que si en los entrenamientos sale y en las competiciones también, no tienes por qué ponerte así» agrega.
Nuevos retos
Pese a sus increíbles éxitos, Mauro afronta la nueva temporada con la mente en blanco y con nuevos retos. «El próximo objetivo será repetir ese campeonato de España, clasificarme para los Juegos Olímpicos de la Juventud, e intentar batir el récord nacional», afirma. Además, sueña con competir contra los mejores atletas españoles del momento. «David Delgado, ya en categoría absoluta, hace poco batió el récord de España en un mítin. Me salen muchos vídeos suyos en las redes, siempre lo veo. Me gustaría competir con él alguna vez», desea.
Elogios de su entrenador
Son numerosas las razones que han llevado a Mauro a conseguir tantos triunfos. «Para ser un atleta de élite se requiere mucho compromiso», dice su entrenador, que además añade que «Mauro es un chico muy fácil de llevar». «Entrenamos seis días a la semana, cuatro de carga y dos de recuperación. Respecto a nuestra relación, la verdad que es muy profunda, siempre intento tener un trato cercano con todos los chicos a los que entreno, y con él, lo mismo. Si no hay relación es muy difícil», abunda. Además, añade que «es un chico con la cabeza muy bien amueblada y muy listo».