Francis Cagigao, director deportivo del Spartak de Moscú: «Los equipos rusos son competitivos y la situación es difícil de entender»

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Francis Cagigao, con la medalla de campeón de la Copa de Rusia
Francis Cagigao, con la medalla de campeón de la Copa de Rusia

El monfortino no comparte que no puedan jugar en campeonatos europeos

01 jul 2026 . Actualizado a las 17:35 h.

El monfortino Francis Cagigao logró como director deportivo del Spartak de Moscú esta temporada el título de la Copa de Rusia. El ejecutivo sumó este trofeo tras una reestructuración deportiva clave que lideró en la entidad moscovita. Cagigao analiza lo que supone este título y habla de su trabajo y de las posibilidades del Spartak de Moscú.

—Llegó al cargo en enero del 2025 y pocos meses después levantaron la Copa de Rusia en Luzhniki ante 75.000 personas. ¿Cuál fue la clave para activar al grupo tan rápido en la segunda vuelta?

—La clave fue la llegada de nuestro entrenador Juan Carlos Carcedo y su staff técnico, una preparación de segunda vuelta muy eficaz en Dubái y la responsabilidad que adquirieron los miembros de la plantilla para mejorar a nivel individual y colectiva.

—Terminaron cuartos en la liga. ¿Considera que el desgaste de la Copa les costó esos puntos finales en el campeonato doméstico, o el cuarto puesto refleja el estado real del proyecto en esta fase?

—Siempre pasa algo de factura la copa sobre todo por enfrentarnos a nuestros rivales Lokomotiv, Zenit, CSKA y después Krasnodar para levantar el trofeo. De todas formas perdimos puntos en campos donde debimos ganar. Lo dejamos muy difícil tras nuestra primera vuelta.

—Tras la emocionante tanda de penaltis contra el Krasnodar, Pablo Solari rompió accidentalmente el trofeo. Desde la dirección deportiva, ¿se lo tomaron a risa o refleja la tremenda euforia contenida que había en el club?

—Tuvo mas que ver con el hecho de que es una copa de cristal que otra cosa.

—Jugadores como Barco, Solari o Gedson han sido pilares. ¿Cómo se convence el talento internacional de primer nivel para unirse al Spartak en el contexto de aislamiento internacional que vive el fútbol ruso?

—No es fácil pero es un club gigante e histórico en una de las mejores ciudades del mundo con instalaciones de primer nivel y una afición increíble. Aun así no es fácil convencer en ningún contexto o entorno. Ahí también entra la habilidad para convencer y motivar.

—Declaró que con pequeños retoques tienen potencial para hacer grandes cosas y que la exigencia ahora será ganar la liga. ¿Qué posiciones priorizará reforzar en verano?

—Si. Tenemos una plantilla buena y compensada pero necesitamos dos o tres retoques para reforzar tanto el ataque como en defensa, para tener mas opciones y equilibrio.

—¿Cómo equilibra la presión histórica de ganar títulos con los minutos de desarrollo para el talento local?

—No es nada fácil pero la clave esta en el sistema «fastrack» creado para mejorar los jóvenes talentos rusos sobre todo desde el concepto individual para acercarlos al ecosistema del primer equipo con mayor preparación y convencimiento.

—El Spartak es el club más laureado del país, pero la sanción de FIFA y UEFA impide jugar la Europa League o la Champions. ¿Cómo afecta esto a un director deportivo acostumbrado a la máxima vitrina europea?

—Es una situación muy injusta viendo como otros países no están siendo sancionados cometiendo genocidios y guerras ilegales pero no debemos perder vista de los objetivos que tenemos que crecer mas y estar preparados para esa vuelta cuando sea una realidad.

—Recientemente mencionó que le parece absurdo que Rusia continúe sancionada mientras otros países en conflicto no lo están. ¿Cree que el fútbol europeo está perdiendo competitividad al dejar fuera a los clubes de Moscú y San Petersburgo?

—Lógicamente si. Los equipos rusos son competitivos y la situación es difícil de entender viendo el panorama mundial actual.

—Pasó más de dos décadas en el Arsenal de Arsène Wenger, descubriendo a astros mundiales. ¿Qué metodologías de la Premier League son 100% replicables en la liga rusa y cuáles chocan con la cultura local?

—Para mi es una cuestión de convencimiento y de invertir no solo económicamente, sino en tu estructura interna. La situación actual política no favorece actualmente pero debemos insistir en la buena y temprana identificación de talentos.

—En un fútbol saturado de Big Data y algoritmos de rastreo, ¿cuánto peso le sigue dando al «ojo» del ojeador y a ver al jugador en directo?

—Debemos combinar ambos aspectos, las posibilidades que nos da la tecnología para filtrar mas rápido según nuestros parámetros y métricas pero el conocimiento y la experiencia son las claves. Las decisiones las toman seres humanos.

—Trabaja codo con codo con el entrenador Juan Carlos Carcedo. ¿Es más fácil armar un proyecto deportivo cuando el director de orquesta en el banquillo comparte tu mismo idioma y visión táctica?

—Si. Es mas fácil a priori. En este caso coincidimos en el Arsenal, nos conocemos muy bien y compartimos muchas ideas y planteamientos. Nos compenetramos bien tanto en metodología como en visión general del fútbol.

—¿Cuándo veremos a Francis trabajar en la élite en el fútbol español? ¿Le gustaría?

—La verdad es que quizás algún día si pero estoy demasiado centrado en este proyecto y el día a día aquí como para estar pensando en mi futuro.

—¿Qué echa de menos de Monforte?

—Principalmente, mi familia. Llevo muchos años fuera y de trotamundos y sin el apoyo de ellos esto seria imposible. Lógicamente también amigos, poder andar en bici, la naturaleza y el pulpo.

—El Club Lemos fue el único club donde ejerció como primer entrenador y jefe de un plantel. Viendo el éxito que tiene hoy en los despachos en Moscú, ¿por qué decidió no volver a sentarse nunca más en un banquillo y centrarse en el scouting y en la dirección deportiva?

—Simplemente porque me fue bien, tuve la suerte de trabajar en grandes clubes de la élite mundial pero siempre tendré alma de entrenador.

—En su faceta de técnico lemista, dejó frases para el recuerdo en la prensa de la época, defendiendo a muerte a su plantilla con aquel famoso «somos el equipo que más gana fuera de casa». ¿Conserva en el Spartak de Moscú esa misma mentalidad protectora con sus planteles o el fútbol profesional de hoy en día le obliga a ser mucho más frío en los despachos?

—La verdad no me acuerdo de la frase. Pero sí de un paso maravilloso por ese club jugando su única fase de ascenso a Segunda División B, un reto histórico todavía hoy en día. Protector? Sí. Cuando tengo que serlo. En este oficio hay que tener mano izquierda, a veces firmeza pero también habilidades blandas porque tratas con mucha gente, inversiones grandes, jugadores de nivel, técnicos, staff, jóvenes promesas, prensa, muchos departamentos, dueños y directivos. No es fácil pero la experiencia y la intuición juegan un papel muy grande.