Visita León XIV España y este domingo el Basquet Coruña hizo un ejercicio de fe, de creer en lo que vino trabajando desde el inicio del año. En siete minutos recuperó 15 puntos con una dosis de carácter, de no darse por rendido y evitar bajar los brazos.
Esto, lo que sucedió en el Coliseum, empieza el día en que los de Carles Marco pierden con el Obradoiro. Un mes para recuperarse mentalmente del mazazo de perder el ascenso directo. Porque esta liga destroza equipos. Tritura clubes y Coruña ha hecho lo más difícil. Volver a la ACB en doce meses. Meritazo. Pero mucho mérito.
El partido tuvo dos partes muy diferentes. Hasta el descanso y después del refrigerio. El Estudiantes se refugió en Granger. Él hizo el agujero. Pero a la vez, en ese momento con todo a favor, perdió el rumbo por esa parte, con pérdidas, malas finalizaciones hacia el aro y permitió soñar a Coruña.
Antes había sufrido viendo cómo Diop estaba hasta nervioso (vaya airball con tanto tiempo). Decía mucho de la presión que se vivió. Fue brutal. Pero los de Carles acabaron llegando a la prórroga y los 100 puntos. En ese estilo irrefutable que el técnico catalán decidió darle al equipo.
Les toca disfrutar mucho, porque esto no sucede cada vez. Hacer todo lo posible por preparar un proyecto para la ACB y aprovechar el bum del deporte de Coruña. Vaya añito. El Dépor y el Leyma. Inigualable. Enhorabuena a Charlie Uzal, a Iago, al cuerpo técnico, a Carles y su eterna sonrisa en los buenos y malos momentos. Os toca disfrutar mucho. Muchísimo. Qué la onda de esa marea naranja siga creciendo. ¡Qué alegría!
Alberto Blanco Vila es International Basketball Scouting