Más de treinta mil entusiastas de la selección española en Abanca Riazor

Antón Lestón
Antón Lestón A CORUÑA

DEPORTES

El España-Irak de Riazor
El España-Irak de Riazor Marcos Míguez

El ambiente del estadio fue de más a menos durante un partido que también tuvo presencia de hinchas visitantes

05 jun 2026 . Actualizado a las 12:10 h.

Como el pasado domingo, Abanca Riazor recibió ayer a más de 30.000 aficionados para disfrutar de un España-Irak que dejó mucha más emoción en las gradas que en el verde. De hecho fue Lamine Yamal, que no llegó ni a cambiarse, el más aclamado cuando charlaba sobre el césped con su inseparable Nico Williams antes del pitido inicial o cuando su rostro aparecía en los videomarcadores.

El gran momento de la noche llegó cuando la Real Banda de Gaitas da Deputación de Ourense tocó el himno, coreado por todo el estadio y completado con unos fuegos artificiales rojos y amarillos que levantaron aplausos y gritos de apoyo a la selección, que no pararon hasta el gol de Ferran.

Fue entonces el turno de la ola, que daría cinco vueltas al campo coloreada con miles de banderas y bocinas. También celebraron a lo grande los cientos de iraquíes esparcidos por las gradas cuando llegó el 1-1, sin que hubiese ningún tipo de problema.

 

En el descanso volvió la fiesta, con las linternas de los móviles y Queen como protagonistas, pero en la segunda parte el ambiente fue a menos, frenándose el videomarcador en Donato y Manuel Pablo para levantar los aplausos locales. Al finalizar, el encuentro la afición se volcó para darle fuerza a la selección.