Manu Buide, jugador del CD Lugo: «Debutar con el primer equipo es algo que llevo buscando muchísimo tiempo»

MILLÁN GÓMEZ LUGO / LA VOZ

DEPORTES

Manu Buide, jugador del CD Lugo, en el estadio Ángel Carro de Lugo.
Manu Buide, jugador del CD Lugo, en el estadio Ángel Carro de Lugo. CD LUGO

El central diestro lucense, hijo de Manu Buide Paz, debutó con el primer equipo y como titular en la última jornada de la temporada recién terminada

27 may 2026 . Actualizado a las 20:26 h.

Manuel Buide Gilsanz (Lugo, 2005) debutó con el primer equipo del Club Deportivo Lugo en la última jornada de Primera Federación el pasado sábado contra el Arenteiro en el estadio Ángel Carro de Lugo. Un central y lateral derecho con juego aéreo, velocidad al corte, salida de balón y zancada. Ingresó en el club en categoría benjamín de primer año. Durante esta temporada se ha recuperado de una grave lesión. Hijo de Manu Buide Paz, ex lateral derecho del Lugo en Segunda B. 

—¿Cuándo y cómo sabe que va a debutar y como titular con el primer equipo del CD Lugo el pasado sábado?

—Llegamos al estadio como siempre, con la antelación de todos los días. Álex (Ortiz) nos deja nuestro tiempo primero para que algunos se vayan cambiando. Después, puso la alineación allí en la pantalla para todos y fue la forma en la que me enteré, según lo puso, me pilló por sorpresa. Lo vi ahí en la pantalla según encendió el ordenador y ya se me fueron los ojos a mi nombre. ¡Fue una ilusión y una alegría tremendas!

—¿Esperaba la titularidad?

—No. Sí que es cierto que ya llevaba yendo convocado a tres partidos y yo pensaba que igual el sábado era el día, que igual me daba unos minutos, pero la titularidad no me la esperaba. Obviamente la deseaba con todas mis fuerzas, pero no me la esperaba. 

—¿Cómo se sintió durante el partido?

—Sí me sorprendió cómo me sentí. Yo me considero una persona tranquila, no soy muy de ponerme nervioso, ¡pero sí que sentía una alegría tan grande porque debutar con el primer equipo del CD Lugo es algo que llevo buscando muchísimo tiempo! Tuve tiempo para mentalizarme. Jugué muy tranquilo. Sí que al principio tuve un poco de tensión ahí en el vestuario, pero una vez que salí al campo ya me noté muy tranquilo. 

—¿Álex Ortiz le dio alguna indicación previa al partido?

—Sí, tanto Álex como Diego Seoane. Ellos me dieron información sobre los jugadores contra los que me tocaba enfrentarme, yo tenía mucha información y todos me transmitieron más o menos el mismo mensaje, que era que saliera a disfrutar, que es lo que tenía que hacer, que saliera a disfrutar, a jugar como suelo jugar, que solo pensase en disfrutar y en pasármelo bien. Y eso también me ayudó. 

—Usted formó parte de una defensa de tres centrales y dos carrileros. ¿Cómo fue su interlocución con el central José Amo, que ejerció de líbero a su izquierda?

—Muy bien. Ya antes del partido habló conmigo, me dijo que él me iba a ayudar, me dijo que íbamos a hablar todo el tiempo, que eso nos iba a ayudar a estar metidos en el partido. Todo es mucho más fácil con un jugador tan experimentado como él porque te está hablando, te mantiene activo todo el rato, me avisó de cualquier cambio de marca y con todo. Me sentí muy cómodo en esa defensa de tres centrales con él en el medio. 

—¿Jugar con tres centrales le ayudó a estar más tranquilo y más arropado?

—Sí, sí que jugando con tres centrales también, por la formación del rival, estábamos expuestos a salir, sabíamos que teníamos que salir más, a buscar arriba a los rivales, pero me sentí muy cómodo con tres centrales. Sí estábamos muy arropados cuando nos tocaba replegarnos y juntarnos, ahí sí que se nota que, al tener un jugador más, te sientes más arropado, pero también me sentí cómodo cuando tenía que saltar hacia adelante. 

—Usted jugó como central en el perfil derecho. Yago Rodríguez jugó como carrilero derecho. ¿Cómo fue su coordinación con él?

—Muy bien. Sabíamos todo lo que teníamos que hacer, si bajaba mucho o se lateralizaba el jugador que yo defendía él tenía que saltar y yo coger a su marca. Es un mecanismo que trabajamos durante toda la semana previa y ya durante más semanas. Al entrenarlo, ya lo tienes más o menos claro. 

—¿Qué le enseñó la grave lesión que sufrió y la posterior recuperación?

—Sobre todo, a disfrutar de todo, de cualquier mínimo momento porque puede llegar un día que te puede dar más pereza entrenar o no tienes un buen día y dices: "Ahora me tengo que meter a entrenar". Pero yo, desde que me lesioné, sé lo que es estar en mi casa todos los días haciendo la misma rutina de tratamiento con mi madre, de hielo, de máquinas. Y no poder jugar al fútbol durante 11 meses al final te hace valorar cada mínimo detalle. Ahora yo soy feliz con nada, yo cuando empecé a entrenar en enero, que aún no podía jugar con el filial, ya me sentía la persona más feliz del mundo solo pudiendo ir a A Cheda a entrenar con normalidad, aunque llegara el fin de semana y aún no pudiera jugar. 

—¿Dentro del proceso de recuperación qué fue lo que le hizo más feliz?

—¡Me vi tan mal cuando me acabaron de operar! Al final, es una operación complicada y con mucho dolor, pasé mucho dolor. Cualquier mínimo avance lo consideré una victoria porque yo, por ejemplo, debido a cómo fue mi operación no podía caminar al principio ni apoyar. Cuando empecé a caminar ya me dije: "Mira, por lo menos voy bien". Luego, empiezo a trotar, empiezo a poder hacer ejercicios de gimnasio y, claro, luego una vez que un día en A Cheda ya empiezo a tocar balón con (David) Morilla, con el preparador físico que estaba antes en el filial, ahí ya empiezo a notar que estoy más cerca de volver. ¡Cada paso, cada pequeño paso lo noté como una victoria porque me vi tan mal al principio!

—¿Se encuentra más cómodo de central que de lateral?

—Sí, sí, la verdad es que sí, no tengo problema en jugar de lateral tampoco, pero donde siempre he jugado habitualmente y donde más cómodo me siento es de central. 

—¿Cómo fueron estos días previos y posteriores al debut con su padre, Manu Buide Paz, ex jugador del CD Lugo?

—Mi padre me lleva dando muchos consejos durante toda mi vida, siempre me los ha dado, pero tampoco quiere incidir mucho en lo que suele pasar cuando voy a jugar. Cuando me dice algo son dos cuestiones solamente, no se mete mucho, pero obviamente me da consejos que llevo valorando un montón durante toda mi vida. Lo único que me dice es que a mí me van a valorar por ser defensa, me van a valorar por cómo defiendo, que tengo que ser contundente y fuerte en los duelos, que juegue fácil, que es lo que me dijo antes de salir y, sobre todo, que disfrutase.

—¿Qué referencias tiene de cómo jugaba su padre, Manu Buide Paz, que era lateral derecho? Porque lógicamente no le vio jugar. 

—No lo vi jugar, pero tengo la referencia que todo el mundo me dice que era un jugador súper competitivo, muy competitivo, igual no era el mejor técnicamente, pero jugaba fácil y era muy competitivo. Y eso le llevó a jugar muchas temporadas aquí en el Lugo. 

—¿Qué consejos le da su tío, Óscar Gilsanz?

 —Es otro ejemplo. Si mi padre es un ejemplo en el fútbol, mi otro ejemplo es mi tío porque es una persona muy humilde, que con su idea, sin hacer mucho ruido como quien dice aunque fue campeón de España como entrenador del Dépor juvenil, pero fue escalando y es un ejemplo espectacular porque llegó a Segunda División y es muy humilde. También me da consejos. Aún, sin ir más lejos, la primera vez que fui convocado, que fue a Mérida, se preocupó por mí. Él ve mucho fútbol. Me dijo un par de cuestiones sobre el Mérida. Hablo mucho con él sobre fútbol. Es mi tío y es mi padrino. 

—¿Cuáles son sus principales virtudes como central?

—Soy un jugador que tiene calma a la hora de sacar el balón, bastante calma y luego intento ser lo más contundente posible porque es lo que me dice mi padre, es por lo que se me va a valorar. Entonces, intento no conceder nada en el corte, intento no conceder en el juego aéreo, ser lo más contundente posible y luego con balón soy un jugador con calma. 

—¿Cómo gestiona las conducciones con balón con esa zancada que usted tiene?

—Sí, también me gusta avanzar con el balón cuando hay espacio, fijar a los rivales para encontrar líneas de pase. 

—¿Siendo tan alto sufre cuando juega de lateral si el extremo rival es bastante más bajo?

—Si me toca jugar tanto de lateral como de central más pegado a la banda obviamente tengo que ser consciente de mis virtudes y mis defectos. No soy el jugador más rápido y mi centro de gravedad es más alto. Entonces, lo que tengo que hacer es saber a qué extremo me enfrento. Si es un jugador más rápido también darle espacio, aguantar, no hacer entrada. 

—¿Qué le decía la afición durante el partido de su debut y después por la calle?

—Es un orgullo tremendo que tanta gente te felicite. La afición nos sigue en casa y muy lejos. Me encanta cuando vamos a dar la mano a los aficionados en la grada. Me encanta que la afición ya me llame por mi nombre. Que me feliciten es un orgullo inmenso. Me alegra que la gente se alegre por mí.

—¿Qué compañeros destaca del primer equipo?

—Es una pasada entrenar con ellos. Diría a todos. Es una gozada entrenar porque yo aprendo un montón con ellos porque eso es otro nivel, ya no solo compartir el campo con ellos, sino también el vestuario con jugadores tan experimentados como Álex Gallar, que ha jugado en Primera División, o jugadores que tienen toda la experiencia del mundo como Nico Reniero y Marc Martínez. Me ayudan un montón con su experiencia, por cómo viven el día a día. 

—¿Qué destaca de cada uno de los centrales? El primero, José Amo. 

—Es un líder en la defensa, es muy inteligente, también muy contundente. Me ayuda mucho, está todo el rato hablando conmigo. 

—¿Qué destaca de Ibaider Garriz?

—Es un central muy rápido, muy contundente, tiene buena salida de balón, hace muchas conducciones hacia adelante para fijar. Es muy completo. 

—¿Qué destaca de Josep Gayà? 

—Es cierto que no pude entrenar con él, pero de lo que vi es un central muy bueno, con buen pie y es contundente también. 

—¿Percibe ciertas similitudes entre usted y Pablo Trigueros?

—Me lo dicen mucho, me dicen mucho que les recuerdo mucho a él. Es un central muy elegante, con mucha calidad y también inteligente en el corte, en el duelo, con características físicas bastante parecidas a mí. 

—¿Qué entrenadores le marcaron más en su etapa en la cantera?

—Te diría prácticamente todos también porque yo estoy agradecido a todos y cada uno de ellos, pero no puedo evitar nombrar a Dani Galán porque me entrenó la primera vez en infantiles de segundo año con 14 años y coincidí con él muchísimas temporadas hasta estas dos últimas también en el filial. Luego, Roberto Trashorras fue la temporada que prácticamente yo hice un cambio en mi juego, fue un referente para mí, lo tuve una temporada entera y me enseñó un montón de cuestiones en el fútbol que me vienen muy bien a día de hoy y eso nunca lo voy a olvidar, aunque solo fue una temporada, pero también estuve entrenando con él también en el filial. Y obviamente Álex Ortiz no puedo olvidar que es el que confía en mí ahora a final de temporada y me ha dado la oportunidad de cumplir mi sueño. 

—¿Cómo recuerda su ingreso en el CD Lugo en benjamines de primer año?

—Yo con cinco años estaba en el colegio jugando como actividad extraescolar. Mi padre me ofreció, me dijo si quería ir a probar al Lugo a ver qué tal porque se empieza en benjamines de primer año. Fuimos allí a O Palomar en fútbol sala. Me gustó, empecé a competir desde las primeras categorías del club y pasé por todos los equipos del club. 

—¿Qué compañeros destaca de toda su etapa en el club?

—Yo compartí mi experiencia en el Lugo con dos jugadores, que son Pablo Rosón y Antón (Núñez). Además de la amistad que tengo con ellos, son dos jugadores grandísimos. Ya se está viendo a Pablo en el Levante, que renovó hace poco, y le está yendo muy bien. Antón hizo una muy buena temporada con nosotros y seguro que pronto le veremos arriba. Luego, compartí vestuario con jugadores como Azael (García) o Hugo García (Fernández). 

—¿Cómo fue volver al Lugo en el verano de 2024 después de una temporada en el Celta?

—Mi temporada en el Celta la valoro positivamente. Surgió la oportunidad de ir y decidí ir. No me arrepiento tampoco. Se dio que acabamos la etapa de juveniles en el Celta, desapareció el Celta C y no había otra opción. No nos veían preparados a la mayoría de jugadores para dar el salto a la Primera RFEF. Obviamente, mi primera idea en la que pienso es en volver al Lugo, a mi casa. Ya pienso en volver al Lugo antes de que surja el interés y, cuando surge el interés, no me lo tuve ni que pensar, volví encantado. 

—¿Qué compañeros destaca de su generación en el Celta?

—Tuve la suerte de jugar con muchos jugadores que ahora están en dinámica del primer equipo y en el Celta Fortuna. No me quiero dejar a ninguno, pero (Pablo) Gavián, Ángel Arcos, Óscar Marcos, (Hugo) Burcio y (Andrés) Antañón. Son jugadores que ya se les ve el nivel. Además, llevan mucho tiempo en el club y se les ve que tienen cualidades para llegar a lo más alto. También el portero Marcos (González Maestu), que debutó el otro día contra el Lugo.

«Asentarme en el Lugo es el sueño de toda mi vida»

—¿Su rincón favorito de Lugo?

—El Ángel Carro. 

—¿Qué tiene de especial este estadio?

—Su gente, es un estadio especial por todo.

—¿Cómo describiría a su padre?

—Un referente en todo.

—¿Cómo describiría a su tío, Óscar Gilsanz?

—Otro referente y un ejemplo en la vida.

—¿Quién es su ídolo, su referente?

—Mi padre en el fútbol y en la vida tanto mi madre como mi padre.

—¿Qué futbolista de élite es su principal referente?

—Siempre me gustó muchísimo Gerard Piqué por su forma de jugar.

—¿Cuáles son sus jugadores preferidos en la historia del CD Lugo?

—Carlos Pita y Manu (Rodríguez Morgade). Los estuve viendo desde que entré en el club, los vi desde siempre, fueron muchísimos años viéndolos como aficionado y como canterano. Son los primeros de los que me acuerdo.

—¿Qué significa pàra usted su foto icónica celebrando un gol siendo recogepelotas del club? 

—Es un momento de ilusión máxima. Al final, ¡hasta fue imagen de una campaña de abonados una temporada! Es una foto muy especial.

—¿Qué recuerda de ese partido? Fue la victoria 1-0 contra el Dépor en la primavera de 2019 en Segunda División. 

—Fue un partido de tensión y nervios. Fue, además, un partido contra el Dépor con el gol de (José Carlos) Lazo y fue una ilusión tremenda cuando acabó.

—¿Qué sueño quiere cumplir?

—Llegar lo más arriba posible en el fútbol y, si puedo, asentarme en el Club Deportivo Lugo, es mi sueño de toda la vida. 

—¿Qué perspectivas tiene para la próxima temporada?

—Soy un hombre de club, así que estoy preparado para cualquier reto que el club vea conveniente en mí.

—¿Cómo definiría a Álex Ortiz?

—Un entrenador cercano, muy profesional y muy buen entrenador en general.