Alberto Ruiz de Galarreta, el nuevo comienzo de un histórico del baloncesto: «Foz me ha dado una experiencia muy buena para seguir mejorando»
DEPORTES
Tras jugar con el Breogán, Menorca y Obradoiro en la ACB y más de 600 partidos como profesional, el riojano guio al Celtas Rabaza a la permanencia en Primera Autonómica en una brillante segunda fase
27 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El CB Celtas de Foz bebió este curso de la experiencia de un hombre que defendió las camisetas de Breogán, Vive Menorca y Obradoiro en la Liga ACB y compitió durante 21 temporadas y más de 600 partidos en las principales divisiones del baloncesto español. Pese a su decepción con un cuadro femenino en el que no completó el curso, Alberto Ruiz de Galarreta Fernández (Logroño, 1983) sí condujo al conjunto masculino a la permanencia en Primera Autonómica en una segunda fase arrasadora. Agradecido tras una experiencia que considera muy útil para seguir construyendo su ambicioso camino como entrenador, da por hecha su despedida, unida a la del coordinador deportivo del club, Darío Romero.
—¿Qué balance hace de la temporada?
—Hago un balance muy positivo. Nos costó un poquito contra rivales de mayores garantías, cuando nos enfrentamos a equipos de A Coruña o Santiago, de ciudades, que tenían un roster más potente, sobre todo por dentro, que es donde más hemos sufrido. Por solo una victoria pasamos a competir en el grupo de permanencia y ahí hicimos una fase muy buena. Hemos sido los mejores del grupo, los campeones, y de 12 partidos solo perdimos dos, no puedo estar más satisfecho y contento con el progreso del equipo.
—¿Lo mejor del equipo fue su capacidad ofensiva?
—Lo sabía desde que empezamos, nuestro punto fuerte es el ataque. Ofensivamente hemos hecho muy buen baloncesto, anotamos con bastante facilidad, pero es cierto que en defensa hemos sufrido más. Los partidos se ganan en la pintura y por dentro sufríamos mucho. La defensa era un punto a mejorar, pero, dentro de las sesiones de entrenamiento que hemos podido hacer, hemos ido creciendo y en esta segunda fase ya estuvimos mejor.
—Juntaron jugadores veteranos y otros jóvenes con proyección. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
—Me llevo un recuerdo muy bueno, aunque me voy mucho más contento con la gente ya veterana que de las nuevas juventudes. Aun así guardo un recuerdo muy bueno de todos y, dentro de mi conocimiento, he visto que han mejorado mucho, aunque unos más que otros, evidentemente. Ha sido una experiencia muy positiva, muy buena, que quedará en mi memoria.
—Habla en pasado. ¿Da por cerrada su etapa en el Celtas?
—No me han dicho nada, pero Darío (Romero) no seguirá como coordinador y, si todo va normal, yo tampoco continuaré. Yo no sé quién llevará el club el año que viene, seguro que habrá cambios grandes porque Darío lo es todo en el Celtas. Ya no es que lleve 13 años dedicándose al club, es que he trabajado con él, da gusto y es una baja muy significante. Yo como entrenador buscaré ahora otros retos, objetivos y experiencias.
—Fue jugador profesional en la ACB. ¿Cómo se adaptó a este baloncesto mucho más humilde?
—Estoy acostumbrado a un baloncesto más profesional, también como entrenador. Tuve una carrera deportiva muy extensa y ahora estoy empezando en los banquillos y no había vivido esta experiencia Soy una persona a la que le gusta vivir todo, disfrutar del momento, me ha servido para aprender y mejorar muchas cosas, para seguir creyendo en lo que defiendo. Me quedo con un recuerdo muy bueno de todo.
—¿Y de su experiencia en el equipo femenino qué destacaría?
—Muy sencillo: he acabado encantado con el equipo masculino y el femenino ha sido una grandísima decepción. Me dijeron que era mejor que me echase a un lado y yo estoy donde están contentos conmigo. Con el equipo masculino he terminado el año porque he vivido una grandísima experiencia, pero el grupo femenino ya se me ha olvidado.
—¿Qué tal ha sido su vida?
—He estado instalado en el pueblo y me he sentido muy a gusto en todo, sobre todo, gracias a Darío, que me ha tratado de maravilla. No me ha faltado de nada. No es fácil estar lejos de mi pareja, de mi hija y mi familia, pero me ha hecho sentirme como en casa.
—¿Qué retos afrontará ahora?
—Mi objetivo principal pasa por llegar a la élite como entrenador. Me encanta el baloncesto, es mi trabajo y disfruto con él. Ahora soy entrenador, estoy empezando y mi objetivo pasa por ser profesional y llegar lo más arriba posible. Luego ya el destino lo dirá.
—¿Tras esta experiencia se ve más cerca de ese objetivo?
—Me ha ayudado muchísimo. He crecido como entrenador, como persona y yo creo que hay que picar piedra para ir subiendo. Foz me ha dado una experiencia muy buena para mejorar, seguir viviendo del baloncesto, que es lo que me apasiona. Estoy muy agradecido al CB Celtas.