Enrique Riquelme anuncia una avalancha de promesas para seducir a los socios del Real Madrid

Óscar Bellot COLPISA

DEPORTES

Enrique Riquelme, durante la apertura de su sede electoral.
Enrique Riquelme, durante la apertura de su sede electoral. SERGIO PÉREZ | EFE

El candidato a la presidencia del club blanco sube la apuesta contra Florentino Pérez y avanza tanto una reforma de Valdebebas como descuentos en la cuota hasta que se vuelva a ganar la Champions

27 may 2026 . Actualizado a las 18:16 h.

Enrique Riquelme subió la apuesta contra Florentino Pérez en la presentación de la candidatura a la presidencia del Real Madrid que el dueño del Grupo Cox Energy llevó a cabo este miércoles, horas antes de que haga lo propio su contrincante en los comicios que se celebrarán el domingo 7 de junio. Una presentación que el aspirante aprovechó para situar a los socios como el corazón de su proyecto. Devolverles lo que, según el empresario, han perdido en los últimos tiempos al amparo de la actual junta directiva es la razón, sostuvo, por la que ha dado el paso adelante, recogiendo de esa forma el guante que le lanzó Florentino Pérez.

«No hay improvisación. Llevamos trabajando en este proyecto desde el 2021. Hacía falta esta base para el proyecto del Real Madrid», señaló Enrique Riquelme, que volvió a recalcar que se trata de unas elecciones «de vital importancia» tras 20 años sin unos comicios a la presidencia de la entidad. «El Real Madrid es global, pero el club es de los socios. Esta es la base de nuestro proyecto», aseveró.

Riquelme remarcó que en décadas pasadas los socios del Real Madrid «se sentían parte de algo», cosa que a su entender no ocurre desde hace tiempo. «Entre el 2004 y el 2026, el Real Madrid perdió su esencia, el socio perdió su club. Este es uno de los principales motivos por los que decidí dar un paso adelante», argumentó antes de dar paso a un vídeo que sirvió para poner imágenes a una de las muchas promesas que lanzó para tratar de ganarse la confianza de los socios de cara a las elecciones a la presidencia. Se trata de la reforma de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, uno de los proyectos emblemáticos de Florentino Pérez al que el fundador de COX pretende dar un profundo lavado de cara.

La Ciudad del Socio

«En Valdebebas ha quedado una parte que se dijo que era para el socio y no hay nada», reprochó en este sentido Riquelme, que avanzó que si ocupa el cargo de presidente del Real Madrid armará una fan zone, un hotel para socios y un pabellón para baloncesto y conciertos, además de un parque acuático. Todo ello como parte esencial de esa llamada Ciudad del Socio que constituye una de las principales iniciativas electorales del candidato en su desafío al statu quo.

Riquelme, que no quiso entrar a valorar posibles fichajes para que el «ruido mediático» no opacase su propuesta con el socio como núcleo principal, garantizó que si desbanca a Florentino Pérez del puesto que el también presidente de ACS ocupa de forma ininterrumpida desde el 2009, el Real Madrid será siempre al ciento por ciento de sus socios.

Para ellos prometió una reducción del 50 % en la cuota hasta que el club blanco no vuelva a ganar la Champions, una lista de espera para nuevos abonos pública y transparente, dejando al margen los amiguismos que, a su entender, han florecido al amparo de la junta que lidera Florentino Pérez. También defendió la apertura de un sorteo ante notario para 10.000 nuevos abonos entre socios, un nuevo plan de cesión de abonos, otro sistema de venta de entradas preferenciales para socios no abonados o la atención preferente al socio veterano, entre otras medidas destinadas a ganarse el favor de los electores que participarán en los comicios de la próxima semana.

Riquelme, que mostró su intención de ampliar el Estadio Alfredo Di Stéfano a 20.000 aficionados, abogó también por democratizar el palco del Santiago Bernabéu mediante el sorteo de 20 invitaciones a socios para cada partido que dispute allí el Real Madrid y expresó su deseo de ver jugar en el recinto de Chamartín al equipo femenino, que todavía no ha pisado dicho recinto en duelo oficial.

El candidato, que arguyó que «el 'caso Negreira' es una de las mayores faltas de respeto» que ha sufrido el Real Madrid, cerró su intervención reiterando el mantra de su carrera hacia la presidencia —«primero, los socios»— y bajo los acordes del antiguo himno del Real Madrid, en lugar del de la Décima que constituye el santo y seña del club de Chamartín en los últimos tiempos.