Actuación estelar del extraterrestre Wembanyama para derrotar a los Oklahoma City Thunder

Óscar Bellot COLPISA

DEPORTES

Wembanyama haciendo un mate contra los Oklahoma City Thunder
Wembanyama haciendo un mate contra los Oklahoma City Thunder Alonzo Adams | REUTERS

El pívot francés comanda, con 41 puntos y 24 rebotes, la victoria de los Spurs en el primer duelo de la final de la Conferencia Oeste de la NBA

19 may 2026 . Actualizado a las 11:21 h.

Nueve triunfos consecutivos llevaban los Oklahoma City Thunder en los playoffs de la NBA. Una racha que comenzó con la victoria en el séptimo partido de las Finales del año pasado que les dieron el anillo frente a los Indiana Pacers y que terminó en la noche de este lunes, cuando los San Antonio Spurs, de la mano de un extraterrestre Víctor Wembanyama, asaltaron el Paycom Center, un recinto también conocido popularmente como la Cúpula del Trueno, para poner el 0-1 en una final de la Conferencia Oeste que promete emociones fuertes.

El pívot francés firmó una actuación estratosférica en las fauces de Shai Gilgeous-Alexander, que le ganó la carrera por el MVP de la mejor competición de baloncesto del planeta pero que fue incapaz de frenar al alienígena galo en un pulso librado de poder a poder que se resolvió a favor de los San Antonio Spurs a la vuelta de dos prórrogas taquicárdicas (115-122).

Nada pudo detener a Wemby, que hizo alarde de sus superpoderes y dejó unos registros que entran derechos a los libros de historia. El alien de los Spurs finalizó el choque con 41 puntos, (13 de 25 en tiros de campo) y 24 rebotes, unos números que nunca se habían visto en los playoffs de la NBA para un jugador de su edad (22 años). Lo más parecido hasta ahora era la actuación que Kareem Abdul-Jabbar selló en 1970, cuando el por entonces pívot de los Milwaukee Bucks se exhibió en uno de los duelos correspondientes a las fases eliminatorias. En aquellos tiempos todavía se llamaba Lew Alcindor y tenía unos meses más de los que ahora cuenta Wembanyama.

Pero la actuación del francés cobra aún más valor si se tiene en cuenta que la rubricó en su estreno en una final de Conferencia. Solo Wilt Chamberlain había sido capaz de rebasar los 40 puntos y los 20 rebotes en su puesta de largo en semejante instancia de la competición.

«El mejor jugador del jodido mundo»

«El mejor jugador del jodido mundo», le calificó nada más terminar el partido su compañero Stephon Castle, que contribuyó, con 17 puntos, a un triunfo que impulsa a los Suns, sirve para recordar que los Thunder son terrenales y pone a Wembanyama en una nueva dimensión.

Porque el francés remató además la faena a lo grande, con dos mates que supusieron el epitafio de unos Thunder a los que no les bastó la soberbia aportación que realizó Alex Caruso, autor de 31 puntos, la segunda mejor marca de su carrera, saliendo desde el banquillo, ni los 26 puntos que encestó Jalen Williams en su regreso a las pistas. Entre otras razones, porque no fue la mejor noche de Shai Gilgeous-Alexander.

El canadiense se las prometía muy felices cuando recibió en los prolegómenos del choque su segundo MVP consecutivo, pero estuvo errático en el lanzamiento (7 de 23 en tiros de campo) y, pese a que acabó el encuentro con 24 puntos y 12 asistencias, no pudo sumar esa victoria que tanto necesitaban los Thunder para comenzar la final de la Conferencia Oeste marcando territorio y minando la moral de unos Spurs que aspiran a dar muchísima guerra.

Porque las aspiraciones de los texanos no solo se sustentan en la inmensa figura de Wembanyama, sino que disponen de un roster formidable que acompañó al galo en un partido inolvidable. Sin duda, el que más brilló, al margen del galo, fue Dylan Harper. El novato anotó 24 puntos, capturó 11 rebotes, repartió 6 asistencias y robó 7 balones en un choque que vino a refrendar el enorme acierto de los Spurs cuando le seleccionaron con el segundo puesto del 'draft' el verano pasado. El hijo del legendario Ron Harper, cinco veces campeón de la NBA con los Chicago Bulls y Los Angeles Lakers fue el otro gran baluarte en el que se apoyaron los Spurs para ratificar su condición de kriptonita de unos Thunder que han sucumbido ya cinco veces a manos de los texanos en los seis duelos que han mantenido este curso.