El conjunto «sky blue» derrota al Chelsea en la final de la FA Cup, título que une al de Copa de la Liga antes de apurar sus opciones en la Premier League
16 may 2026 . Actualizado a las 22:26 h.No hay duda, el Manchester City de Pep Guardiola es el rey de los torneos cortos en Inglaterra. El conjunto sky blue se proclamó campeón de la FA Cup en el templo de Wembley, después de derrotar al Chelsea por la mínima, con un solitario gol de Antoine Semenyo.
El tanto del futbolista ghanés nacido en Londres, merced a un espectacular taconazo cuando la final se adentraba ya en los últimos 20 minutos, decidió el partido más especial del año en el ceremonial fútbol inglés. Triunfo sufrido que le otorgó al City su octavo trofeo en la competición más antigua del mundo, en cuyo palmarés se sitúa ya a la altura del Liverpool, el Tottenham y precisamente el Chelsea, su rival. Por delante el Arsenal, con 14 entorchados, y el Manchester United, que luce trece coronas en sus vitrinas.
Suma así su particular doblete el cuadro mancuniano, que ya se hizo con la Copa de la Liga en el mismo escenario de Wembley, al derrotar al Arsenal. Es el monarca de copas en Inglaterra, a la espera de apurar sus opciones en el campeonato de la regularidad, la Premier, donde debe recortar al Arsenal una distancia de dos puntos a falta de dos jornadas.
De momento, la final de la FA Cup premió la propuesta más ambiciosa del City, que apostó por dominar el partido con el balón, a la antigua usanza, frente a un Chelsea agazapado, a la espera del recurso al contraataque. Generó las primeras ocasiones el equipo de Guardiola e incluso vio puerta mediante el poco participativo Haaland, al que anularon el gol por fuera de juego previo de Marmoush, asistente en la acción.
A través de Semenyo, que fue el mejor incluso antes de su gol, el City buscó las costillas de un cuadro blue que solo reaccionó frente a la proximidad del descanso. Vivió sus mejores minutos cerca de la pausa y reclamó un hipotético penalti de Khusanov sobre Joao Pedro, pero se pudo ir a los vestuarios por detrás en el marcador si Haaland no se hubiera topado con la parada providencial del español Robert Sánchez.
Chispazo de talento
Se reanudó la final, Cherki entró por Marmoush y el City dio otro paso al frente con Semenyo como estilete. Sin embargo, Rodri sacó bajo palos la intentona londinense, en la acción que marcó el punto de inflexión definitivo. Dejó escapar el Chelsea su mejor opción y lo pagó caro, en un chispazo de talento individual de su rival. Haaland ejerció por una vez de asistente y Semenyo, de tacón, emuló la capacidad rematadora del noruego.
Paso decisivo hacia el título de un City que no renunció a seguir atacando. Bien es cierto que Enzo Fernández rozó el empate a través de un testarazo alto, pero a partir de ahí, estuvo más cerca el segundo tanto citizen. Robert Sánchez le sacó a Cherki la sentencia, pero el Chelsea ya no tuvo capacidad para la rebelión frente al destino, que le otorgó al equipo mancuniano el trono de rey copero.