Arturo, capitán del Viveiro CF: «Me sentía en deuda con el equipo, asumí la responsabilidad y tuve la suerte de que fue gol»
DEPORTES
Tras un curso difícil, marcó el penalti que impulsó a la salvación en Tercera a un Viveiro que afrontará con «profesionalidad» y «motivación» la visita del Compostela; cumple 13 temporadas en un primer equipo en el que le gustaría ver más jugadores locales
04 may 2026 . Actualizado a las 21:20 h.Entró al campo como revulsivo en el minuto 75, con el Viveiro CF perdiendo 1-0 ante el Alondras, y prácticamente lo primero que hizo fue marcar el penalti que lanzó a los mariñanos hacia una remontada que vale la permanencia en Tercera Federación. Tras otro duro curso en en el que lució su gran sentimiento celeste como capitán más fuera que dentro del campo, Arturo Calvo Martínez (Viveiro, 1998) reparte los méritos del éxito entre todos los integrantes de un «un grupo excelente» en el que pronto aguarda ver a más futbolistas locales. «Me encantaría que estuviesen juntos», aboga sobre un posible reencuentro con la SD Viveiro, donde entrena a alevines.
—¿Qué sensaciones les deja esta permanencia?
—Es una felicidad enorme, una satisfacción tremenda, pero también un alivio porque, a pesar de estar relativamente lejos del descenso directo, veíamos que la Sarriana se iba complicando en Segunda RFEF y que el Silva venía apretando. Sabíamos que el Silva iba a sumarlo todo o casi todo, y nosotros teníamos un calendario duro, visitando al Alondras, que, aunque ya no se jugase nada, es un campo complicado y tiene un gran equipo. Fue un golpe duro llegar al descanso perdiendo, pero pudimos darle la vuelta y salvarnos.
—¿Cuál fue la clave para soportar tantos cambios y competir con una plantilla tan corta?
—Hemos sido una plantilla muy unida, un grupo excelente, prácticamente un grupo de amigos. La gente que viene de fuera se adapta muy bien y nos dice que esto no lo hay en otros sitios, cómo los recibimos y los tratamos, y eso es clave para que lleguen los resultados. Hubo muchos cambios, pero es mérito del equipo y del cuerpo técnico el habernos mantenido tan unidos y que los jugadores que fueron llegando aportasen desde el primer día.
—Ya salvados, ¿cómo afrontan la última jornada ante un Compostela que persigue el ascenso?
—Con la mayor profesionalidad posible. Somos un equipo que quiere ganar siempre y enfrentarnos a un rival como el Compos es un aliciente más por su masa social, su presupuesto... Con la tranquilidad de que el objetivo está cumplido, vamos a intentar hacer el mejor papel posible. Es una motivación extra el jugar contra un equipo como el Compostela y darle una alegría a nuestra afición, con la que tenemos un debe porque no pudimos sacar tantos puntos en casa como en años anteriores.
—A nivel personal, ¿qué balance hace de su temporada?
—Fue un poco complicada por las lesiones, como las últimas. Hice una buena pretemporada y me sentía muy bien en el inicio de la liga, pero éramos pocos, tuve que forzar en algunos momentos en los que a lo mejor me tocaba descansar y mi rodilla no pudo más. Me dolió parar, pero hice la recuperación lo más rápido que pude y había hablado con Alberto (López) para tratar de ayudar en el tramo final. En estos últimos partidos me encontré bien y lo pude demostrar en el campo.
—Lanzó el penalti que comenzó la remontada ante el Alondras justo tras ingresar en el campo.
—Estoy muy contento de haber aportado con ese gol. Era un momento muy importante, de responsabilidad y me sentía perfectamente capacitado. Como capitán y hombre de la casa, sentía que tenía esa responsabilidad hacia el equipo, y más después de algunos partidos en los que no estuve del todo acertado, en los que pude marcar uno o dos goles que ya nos habrían salvado. Me sentía en deuda con el equipo, asumí la responsabilidad y tuve la suerte de que fue gol.
—¿Cómo está de su tendinitis rotuliana?
—Voy bastante mejor. Estoy haciendo mucho trabajo preventivo, mucho trabajo de fuerza y todavía no estoy cien por cien recuperado, pero llegué en buenas condiciones a este tramo final de la temporada. Ahora que termina la liga podré centrarme más en ese trabajo de recuperación y fortalecimiento.
—¿Le ha costado asumir su menor protagonismo los últimos años?
—Mentalmente es difícil aceptar que no juegas tanto cuando has tenido un protagonismo tan grande desde chaval. Tuve momentos malos, pero que te van haciendo más fuerte. Aprendí muchísimo durante estos años en los que no tuve tanta continuidad, me enseñó a valorar más el día a día, a disfrutar de simplemente entrenar sin tener molestias. Todo esto me hizo mejor jugador y mejor persona. Aunque no tuve el protagonismo que quería en el campo, no me perdí ni un entrenamiento, ningún viaje, ningún partido y ayudé a la plantilla desde otros ámbitos.
—Suma 13 temporadas desde su debut en el Viveiro. ¿Se ve aquí toda su carrera?
—Yo siempre quise estar aquí, mi sueño era jugar con el equipo de mi ciudad en Tercera División y, nunca se sabe qué puede pasar en el futuro, pero estoy dónde quiero estar. Sentirlo tanto a veces es bueno y otras no tanto, sufro como si no hubiera mañana. Ayer (por el domingo) fue un día horrible, el fin de semana anterior también fue horrible, pero cuando las cosas van bien también lo disfruto muchísimo. Cuando las cosas van mal también lo sufro, acabo destrozado, pero estoy muy feliz aquí, viendo crecer al club, aportando mi granito de arena para que vayamos a cumplir siete temporadas seguidas en Tercera.
—No son muchos los jugadores de Viveiro en el equipo...
—Creo que ese es un debe que tenemos como club. Tenemos que mirarnos un poco el ombligo y mejorar la estructura. Creo que vamos a hacerlo. Estamos Rolle, Trasi, Cora, Carlos, yo... Somos gente de aquí, con sentimiento de pertenencia. Yo mismo entreno a los alevines de la SD, cada vez veo más a los niños ese sentimiento de querer venir al campo y eso es lo más bonito. Venimos de unos años en los que había una desconexión entre los niños y el primer equipo y es bonito que, poco a poco, nos vean como referentes, igual que me pasaba a mí cuando era un chaval. Ojalá muchos de ellos puedan estar en el Viveiro en unos años.
—¿Cómo ve la situación de la SD Viveiro, con la dimisión de Francisco Rojo como presidente a final de temporada?
—Soy muy del equipo Rojo y ojalá decida seguir al frente de la base, todavía tengo esperanzas. Yo trabajo en los dos clubes y me encantaría que estuviesen juntos, no sé si como una única entidad o con algún convenio, pero juntos para que los juveniles y el resto de canteranos se sientan parte del primer equipo. Yo pondría todo lo que hiciese falta para conseguir esa unión.