Richarlison: «Conduciendo, pensé estrellarme contra un muro»

C. Domínguez

DEPORTES

Richarlison celebra un gol con el Tottenham, ante el Liverpool en Anfield
Richarlison celebra un gol con el Tottenham, ante el Liverpool en Anfield Phil Noble | REUTERS

El delantero brasileño del Tottenham revela la depresión que sufrió tras ser eliminado del Mundial de Catar

13 abr 2026 . Actualizado a las 17:40 h.

No es la primera vez que el delantero del Tottenham Richarlison de Andrade (Nova Venécia, Espírito Santo, 1997) admite que necesitó ayuda psicológica tras la eliminación de Brasil del Campeonato del Mundo del 2022 en Catar, pero el internacional ha profundizado ahora, en una entrevista en France Football, en la compleja situación personal que atravesó. «Después del Mundial caí en una depresión. Todas las desgracias posibles se abatieron sobre mí: la eliminación, la traición de mi agente, problemas familiares, contratiempos físicos... Durante un año y medio, me di un golpe tras otro cada día. Era la primera vez tenía que lidiar con tantos problemas. Me parecía estar en un pozo sin fondo. Un día, conduciendo, pensé en estrellarme contra un muro. Hoy, cuando pienso en lo que se me pasó por la cabeza, me digo que no tiene sentido», reveló el ariete.

Richarlison afirma que superó el duro trance gracias a algunas personas que llegaron entonces a su vida. «En todo ese caos conocí a un abogado honesto que puso en orden mis asuntos y mis bienes. Trabajé con un psicólogo, que me ayudó mucho, y, lo más importante, conocí a la que es mi mujer», comentó el brasileño, que admite haber dado un vuelco a su vida desde entonces.

«Una bala rozó mi cabeza»

Richarlison también profundizó en sus inicios en un contexto social conflictivo. «He manejado armas, pero, gracias a Dios, tuve una buena educación y yo no quería acabar en la cárcel. Algunos de mis amigos están muertos, otros en la cárcel», cuenta el jugador de los Spurs. «Un día vinieron a reclutarme para vender droga y me negué. En otra ocasión, hubo un tiroteo. Una bala rozó mi cabeza. Me quedé en shock. Ese día tuve mucho miedo de morir», explicó sobre su niñez en Nova Venécia. «Es una zona difícil para vivir. Empezaron las primeras tentaciones. No es sencillo resistir al dinero fácil», añade.

Richarlison entró en un proyecto social, ligado a la policía brasileña, que le ayudó a salir adelante y dejar atrás ese mundo complejo que le rodeaba. «Conseguí enfocarme en el fútbol y así llegó la oportunidad del Fluminense». El delantero también confiesa que su salto a Europa —llegó inicialmente del Fluminense para jugar en el Watford— no fue sencillo. «No entendía el idioma ni la cultura. Quería volverme a Brasil», reconoció el delantero.