Las arrugas del Palacio de los Deportes: «La luz es deficiente, pero lo más preocupante es el estado de la instalación eléctrica»

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Vista general del Palacio de los Deportes de Riazor en un partido Leyma-Estudiantes del 2024.
Vista general del Palacio de los Deportes de Riazor en un partido Leyma-Estudiantes del 2024.

La instalación que el Concello de A Coruña y el Deportivo quieren arreglar arrastra abundantes carencias: goteras, inundaciones o cortes de agua caliente

10 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Entrenamos en la peor instalación de la categoría, A Coruña no se merece esto. Es muy difícil prepararse en un campo en el que hace tanto frío». Así se quejaba haciendo referencia a las corrientes de aire frío que recorrían el Palacio de los Deportes de Riazor en enero del 2023 Diego Epifanio, entonces entrenador de un Básquet Coruña que acabó ascendiendo por primera vez en su historia a la Liga Endesa. Su lamento lo respaldan los deportistas coruñeses que utilizaban la instalación polideportiva emblema de la ciudad. Unos calefactores fueron la solución provisional aplicada por el Ayuntamiento, dueño del Palacio.

El Leyma ya no se entrena ni juega en Riazor porque ni puede acoger a la totalidad de su masa social ni cumple las exigencias mínimas que la ACB impone para garantizar la calidad del espectáculo deportivo. En realidad, el Palacio de los Deportes de Riazor ya no puede competiciones de alto nivel nacional o internacional, a excepción de la OK Liga. Se ha quedado obsoleto y con deficiencias de mantenimiento evidentes. Fue inaugurado el 1 de agosto de 1970 y, prácticamente, está como entonces, más allá de que esté sujeto a protección y supervisión por parte de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural debido a su valor arquitectónico, especialmente por su cubierta colgante pesada diseñada por Santiago Rey Pedreira.

Una de las salas de musculación del Palacio de los Deportes de Riazor, en la que se puede ver una tinaja de plástico en el suelo, con el objeto de recoger el agua que cae desde las goteras del techo.
Una de las salas de musculación del Palacio de los Deportes de Riazor, en la que se puede ver una tinaja de plástico en el suelo, con el objeto de recoger el agua que cae desde las goteras del techo.

La alcaldesa, Inés Rey, el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, y el de la Deputación da Coruña, Valentín González Formoso, anunciaron hace semanas un acuerdo para la reforma del estadio Abanca Riazor, el Palacio de los Deportes y el conjunto de la ciudad deportiva de Riazor, aunque no se ofrecieron más detalles hasta el momento.

Utilizan el Palacio de los Deportes ocho clubes de hockey y patinaje en su pista central; cinco de atletismo en su pista circundante; siete de atletismo, baile deportivo, gimnasia y artes marciales en los dos gimnasios y el tatami; y nueve de triatlón, lanzamientos, atletismo, baloncesto, hockey y actividades subacuáticas en las dos salas de musculación; también trabajan en el Palacio tres academias de preparación de oposiciones para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Ante esta tesitura, repasan las carencias y deficiencias de la instalación y expresan sus sugerencias de mejoras.

El Hockey Club Liceo es la entidad más laureada entre las que utilizan el Palacio. «Sufre los problemas propios de la edad que tiene», resumen desde el club, donde consideran que «necesita una reforma estructural completa, una remodelación total, porque ya no se puede parchear». Acto seguido ejemplifican: «Hay días en los que la pista resbala. Se ha decidido que se cambiará el parqué, porque ya no se puede lijar más. Los vestuarios son pequeños. No es una instalación pensada para el hockey. Podrían mejorarse las salas de musculación, que están anticuadas; habilitar un despacho para los entrenadores, mejorar la accesibilidad...».

«La luz es deficiente, pero lo más preocupante es el estado de la instalación eléctrica. Si colapsa no se podrá arreglar y tal como está es un riesgo. Hace poco estuvimos una semana sin agua caliente, con la plantilla duchándose en agua fría. En algún partido nos tuvimos que duchar en el estadio», lamentan desde el club de hockey.

«Nos apañamos y estamos encantados con la ayuda del Ayuntamiento, pero, por soñar, nos gustaría que A Coruña (que lo merece) contase con una instalación con una enfermería, una zona de recuperación y un gimnasio en condiciones. Hay un problema de estructura. Las vidrieras están protegidas o no se pueden cambiar. Lo comprendemos. Sabemos que tiene difícil solución, salvo construir un pabellón nuevo, y lo entendemos», razonan responsables del Liceo.

Tuberías que se rompen

Algunos usuarios que piden no ser identificados destacan «el patente desgaste de las pistas de atletismo, con tres décadas de uso, el triple del tiempo recomendado para ese material, lo que provoca lesiones. Las líneas están desgastadas y sufren goteras, como muchas zonas del Palacio». «Cambiaron la mitad del techo, pero dejaron el amianto, de modo que hay que levantarlo de nuevo; y cambiar la otra mitad», añaden.

Otros corroboran la insuficiente iluminación general y la limpieza de los baños. «Sigue haciendo frío, porque entra por los cinco dedos de hueco que hay en las cristaleras exteriores. El calor se va. Para un evento de Inditex estuvieron tres días aplicando calor y apenas subió la temperatura un grado y medio», cuenta otro deportista, que apunta: «Los suelos de las salas y de las zonas comunes están destrozados. Los gimnasios están anticuados, se rompen a menudo las tuberías del agua y hay inundaciones. No hay taquillas y los almacenes están desordenados». Para una usuaria habitual, «existe un grave problema de abandono en el Palacio de los Deportes de Riazor», para el que se abre la posibilidad de una cercana remodelación.

«La pista de atletismo era competitiva, ahora está a la cola de Galicia»

Algunas de las disciplinas deportivas que se practican en A Coruña dependen de la disponibilidad de una instalación como el Palacio de los Deportes de Riazor, ante la carencia de otros recintos adaptados. Es el caso del atletismo y del hockey en línea. De esta última modalidad permanece el Ártabros, escisión continuista del Galicia Rollers, que desistió del hockey en su organigrama precisamente por la carencias del Palacio y la imposibilidad de desarrollar una escuela de base.

«Ni los vestuarios, ni la valla ni la superficie de la pista están adaptadas a la práctica de nuestro deporte», lamenta Ana González, presidenta del Ártabros. «La valla tiene una ranura por la que se cuelan las pastillas (pucks) y no podemos recuperarlas hasta que se desmonta. La superficie de la pista debería ser multideporte y no parqué, porque está tan desgastado que cuando una tabla no está alineada, el puck coge vuelo incontrolable. Además, debería tener una pantalla de metacrilato para evitar accidentes con los deportistas que se entrenan alrededor. La sala de musculación es correcta, pero los vestuarios son escasos, pequeños. Nuestras equipaciones no caben y el portero se tiene que cambiar fuera», resume.

El atletismo ha sido el gran damnificado por las reformas en las instalaciones deportivas municipales. Margot Garnelo, presidenta del Club Riazor Coruña teme que la historia se repita. «Tenemos miedo de que nos quiten las pistas de atletismo. Era una pista competitiva en su época, pero ahora está a la cola de Galicia desde hace décadas. Debería ser de 200 metros de cuerda y no de 160. Estamos en precario. No se ha modernizado nada. Es una instalación obsoleta, pero para cualquier deporte de élite. Queremos una instalación de atletismo apropiada. Pero si la van a quitar, que la dejen como está...», matiza.

«Las salas de musculación son pequeñas, y son las mismas que cuando yo me entrenaba. Nos apañamos gracias al amplio horario. Las máquinas son nuevas, renovaron el material, pero la solución pasa por construir otras instalaciones. Además, cada vez que se organiza un evento externo, nos quitan las horas de entrenamiento, aunque eso es una cuestión de gestión y no del Palacio», concluye Margot Garnelo.