Un tanto de Mbappé premia la reacción blanca frente a un poderosísimo adversario que empezó imponiendo su presión alta y acabó aferrado a Neuer
07 abr 2026 . Actualizado a las 23:15 h.Sigue en pie el Real Madrid. Por poco, pero ahí está. Lo sometió durante mucho tiempo un poderosísimo oponente antes de espabilar, alcanzar velocidad Champions y encontrar el gol que reduce al mínimo la derrota, manteniendo vivos sus cuartos de final.
Por si algún compañero se había dormido durante la sesión de vídeo, Fede Valverde resumió en los minutos previos al encuentro el tipo de rival que se iban a encontrar: «Vamos a tener que correr todavía más de lo que solemos correr». El uruguayo hablaba también (y muy especialmente) para sí mismo. Iba a citarse con diez futbolistas capaces de aproximar su nivel de intensidad. Conminados por su entrenador a instalarse en campo ajeno, con los centrales adelantados al filo de la medular.
No alteró el Bayern su propuesta en el Bernabéu, despreciando las capacidades a campo abierto de Vinicius y Mbappe. En cuanto silbó Michael Oliver, el pelotón de rojo echó a correr persiguiendo el balón. Lo robaron de inmediato y Kimmich se lo cedió a Laimer, que lo golpeó fatal desde la frontal. A ese primer intento le sucedieron, antes de que el reloj diera el minuto diez, un peligroso lanzamiento de falta, un intento de gol olímpico y una oportunidad pintiparada que solo Upamecano, en todo el conjunto alemán, podría malograr. Colgó el cuero Kimmich, lo descolgó Harry Kane y se lo encontró botando, en el área pequeña, el central. Le pegó horrible, permitiendo que Álvaro Carreras evitase sobre la línea que el cuero acabara en la red.
El susto espabiló un poco al Real Madrid, aliado con un intento de saque rápido de Neuer que acabó volviéndose en contra del meta después de que Arda Güler metiera en danza a Mbappe. El francés tenía ya encima al portero cuando chutó. Luego probó Vinicius desde lejos, pero su disparo tampoco tuvo buen final.
Volvió el tuno a los de Kompany, fiados de nuevo a la presión alta y el error rival. Cometió uno menor Trent, indultado por el Bayern porque Gnabry no pudo controlar el fuerte envío de Olise. Y otro mayúsculo Thiago Pitarch. El canterano blanco calcó, prácticamente, su pifia frente al City, regalando la pelota al contrario cuando intentaba hacérsela llegar a Lunin. El ucraniano emuló a Courtois y evitó que Gnabry dejase en mal lugar al chaval.
Respondió el anfitrión con otro tiro de Mbappe, repelido por Neuer, y la réplica alemana ya fue definitiva: Vinicius quiso devolver un pase a Carreras, pero topó con Olise, espectacular al atacar y al defender. Kimmich cazó la bola muerta y la jugó con Gnabry para que este tirase un tuya mía con Kane y filtrara hacia Luis Díaz, a la espalda de Trent. El colombiano, desaparecido hasta entonces, definió sin titubear. 0-1 en el 40 y tregua hasta el final de la primera mitad.
Ni el resultado ni el dominio visitante sobre el duelo provocaron cambios de Arbeloa durante el intermedio, así que el segundo tramo arrancó casi igual que el encuentro. La diferencia la puso Harry Kane, quien, al contrario que Laimer, no falló. Otro pase terrible de Vinicius hacia Carreras, pésimo control del gallego y aparición de Pavlovic para recuperar y permitir a Olise asistir. No hubo reacción de Lunin al zapatazo del ariete inglés desde la frontal. De este segundo golpe sí se enteró el Madrid.
Todavía concedió una ocasión al formidable Olise y otra a Kane antes de que Vinicius tuviera la suya, obsequio de Upamecano. El zaguero quiso cabecear hacia Neuer, pero le faltó fuerza, y el atacante brasileño, que pasaba por allí, dispuso de tiempo y espacio para encarar al meta, abrirse hueco y chutar al lateral de la red. El uy vino acompañado de un doble cambio crucial, porque junto a Militao entró Belingham, iluminado, y el conjunto blanco tomó el control. Acalló los pitos del estadio y comenzó a percutir, encontrando en el Bayern las costuras que llevaban hacia su veteranísimo portero.
Mbappé se encontró con él en el 66, disparó fuera por poco en el 70 y acertó por fin en el 75, embocando un centro extraordinario de Trent. Tuvo Vinicius el empate y Musiala el 1-3. No hubo más, pero seguro que en Múnich los habrá.
FICHA DEL PARTIDO
1- Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen (Militao, min. 62), Carreras; Valverde, Tchouaméni, Thiago Pitarch (Bellingham, min. 62), Güler (Brahim, min. 71); Mbappé y Vinícius.
2- Bayern de Múnich: Neuer; Stanisic, Upamecano, Tah, Laimer (Davies, min. 69); Pavlovic (Bischof, min. 93), Kimmich; Olise, Gnabry (Musiala, min. 69), Luis Díaz (Goretzka, min. 93; y Kane.
Goles: 0-1, min. 41: Luis Díaz; 0-2, min. 47: Kane; 1-2, min. 71: Mbappé.
Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Mostró cartulina amarilla a Tchouaméni (min. 36) por parte del Real Madrid y a Neuer (min. 82) y a Musiala (min. 86) por parte del Bayern Múnich.
Incidencias: partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca de 80.000 espectadores.