Carlos Alcaraz cumple en su estreno en tierra batida

Enric Gardiner COLPISA

DEPORTES

Carlos Alcaraz, celebrando un punto ante Sebastián Báez.
Carlos Alcaraz, celebrando un punto ante Sebastián Báez. Manon Cruz | REUTERS

El murciano desarbola a Báez en su primer partido en la defensa del másters 1.000 de Montecarlo

07 abr 2026 . Actualizado a las 16:33 h.

El inicio perfecto. Carlos Alcaraz empezó la gira de tierra batida, la más exigente de la temporada, como le hubiese encantado. Paliza a Sebastián Báez (6-1 y 6-3) y billete a la segunda ronda del másters 1000 de Montecarlo, donde defiende el título conquistado el año pasado.

Si Jannik Sinner metió miedo minutos antes en la misma pista, al desarmar a Ugo Humbert por 6-3 y 6-0 en apenas una hora, Alcaraz siguió con la misma dinámica. En una hora y diez minutos había destrozado a Báez, un buen tenista en arcilla, y olvidando la mala inercia de los pasados torneos de Indian Wells y Miami. Fue casi tan rápido como Usain Bolt, que se acercó al Principado a disfrutar del tenis y no se perdió el partido del español.

Tras un breve descanso en su hogar, el aterrizaje en la tierra batida ha sido perfecto. En sintonía con lo ocurrido la temporada pasada, cuando ganó 22 partidos y solo perdió uno, ante Holger Rune en la final del Conde de Godó, Alcaraz mostró un gran nivel contra un Báez que tiene dos caras muy distintas en esta superficie. Cuando juega en Sudamérica es uno de los mejores, allí ha conquistado cuatro de sus siete títulos, pero en Europa siempre le cuesta. En Montecarlo nunca había ganado un partido hasta que derrotó este lunes al campeón del 2014, Stan Wawrinka.

Pero lo cierto es que hubiese dado igual qué versión del argentino saliera este martes a relucir. Cuando Alcaraz es capaz de pegar derechas a 144 kilómetros por hora y perder solo cinco puntos al servicio en el primer set es imposible tener una sola opción. El tenista de El Palmar se encontró muy cómodo con las pelotas altas de Báez y con la posibilidad de dominar con su derecha como si fuera un martillo. Tampoco tenía muchos más registros el argentino, que a pasar bolas y desgastarlo nunca le iba a ganar. Tenía además más o menos reciente el antecedente de Tokio el año pasado, cuando ni habiéndose lesionado en el tobillo el español fue capaz de hacer más de seis juegos en el encuentro.

Bando de la Huerta

Fue una paliza, una señal de que a Alcaraz le ha venido bien la desconexión en casa y de que el primer contacto con la tierra batida ha sido positivo. Pudo ser incluso una victoria aún más rápida si hubiese aprovechado las tres bolas de break que tuvo cuando ya lideraba por 3-0 en el segundo set, pero Báez también quiso su ovación y así la recibió cuando consiguió aguantar dicho saque y evitar el rosco. Ese pequeño impulso le sirvió al argentino para agarrarse al partido de forma momentánea y escalar hasta el 4-3, donde tuvo dos pelotas para el 4-4. Pero Alcaraz se reactivó, ganó los últimos seis puntos del partido y no hubo mucha más historia.

La gira de tierra batida comienza como acabó, con victoria de Carlos Alcaraz. Ahora espera en el cuadro de Montecarlo el ganador del partido entre el argentino Tomás Martín Etcheverry y el francés Terence Atmane. En la cámara del partido, Alcaraz se acordó de su tierra y escribió «Feliz Bando de la Huerta, Murcianicos/as».