El sonrojante objetivo de Aston Martin en Japón: acabar su primera carrera

David Sánchez de Castro COLPISA

DEPORTES

Fernando Alonso saliendo de su Aston Martín antes de la carrera en el Gran Premio de China
Fernando Alonso saliendo de su Aston Martín antes de la carrera en el Gran Premio de China AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

Honda ya ha advertido de que el motor sigue sin evoluciones, pero el equipo británico lleva una mínima evolución con un ínfimo reto: llegar a meta

26 mar 2026 . Actualizado a las 17:36 h.

El Gran Premio de Japón estaba en el calendario colocado en rojo para todos los miembros de Aston Martin y, sobre todo, para los de Honda. El motorista de la escudería británica se las prometía muy felices, hasta el punto de que en las previsiones más optimistas se veían incluso siendo la referencia de esta nueva fórmula 1. Qué error es volar demasiado lejos del sol.

Honda está haciendo un ridículo antológico. Aston Martin se ha topado con una suerte de restos de la Honda que hizo multicampeón a Red Bull, con poco más que becarios al frente de un proyecto multimillonario y que ha generado una crisis de reputación que va a quedar marcada en el historial de honor del fabricante toda su vida. Después de lo que pasó en el 2015 con McLaren, parecía que iban a aprender de sus errores. Pero siempre hay tiempo para volver a demostrar el paso cíclico de la historia, también en el deporte. La previsión para la cita de Suzuka de este fin de semana ha mejorado ligeramente con respecto a Australia y China: creen que quizá puedan acabar la carrera. Aunque lo difícil era empeorar, la semilla parece que ha empezado a germinar. Con cautela, se puede decir que hay ligeras evoluciones hacia adelante.

Shintaro Orihara, ingeniero jefe de la marca japonesa, asumió sin rodeos el límite técnico: «Cómo decirlo... no podemos mejorar, no podemos cambiar las especificaciones de rendimiento». El foco, por tanto, se desplaza a los matices. «Recopilamos muchos datos en China, los analizamos y los llevamos al simulador para mejorar nuestra estrategia de gestión de la energía para esta prueba, de modo que la hemos aplicado para Suzuka», añadió, dibujando una evolución más estratégica que mecánica. El problema, no obstante, está más en otra variable crítica como es la batería, castigada hasta ahora por esas infernales vibraciones que comprometían su integridad y la propia salud de los pilotos.

Es ahí donde el relato de la colaboración conjunta de Aston Martin y Honda se impone. Mike Krack, el exjefe de equipo cuyo cargo ahora no está del todo claro, puso el acento en esa presunta labor conjunta para taponar la hemorragia. «Hemos trabajado juntos en diferentes medidas para mitigar tanto el hardware como el lado del piloto», explicó, consciente de que la validación real empieza ahora: «Hay medidas en marcha que, obviamente, tenemos que probar aquí y luego ver cómo seguimos». Orihara cerró con una nota de optimismo medido: «Desde el punto de vista de la fiabilidad de la batería, hemos hecho grandes progresos. ahora podemos terminar la carrera». En Suzuka, el progreso deberá traducirse en hechos.

En este sentido, los menos optimistas son los propios pilotos. A Lance Stroll le tocó dar la cara en nombre de ambos, dada la ausencia de Alonso en la jornada con la prensa por el nacimiento de su hijo. «Terminar la carrera con ambos coches ya sería un buen paso adelante», resumió mientras repasaba todos los puntos flacos del AMR26, que son muchos, para acabar desmontando todo el relato de su equipo de un plumazo: «Ahora mismo creo que los pilotos podríamos hacer media carrera».

La oportuna paternidad de Alonso

La noticia de la previa al GP de Japón es, sin embargo, mucho más feliz para Fernando Alonso. Su pareja, la periodista Melissa Jiménez, dio a luz el miércoles al primer hijo que tienen juntos, lo que retrasó un día más la llegada del piloto a Suzuka. La feliz noticia, que la pareja llevó con su habitual discreción supuso toda una revolución dentro del paddock, esa familia postiza con la que conviven tanto reporteros como miembros de los equipos durante casi todo el año.

Cuando finalice este Gran Premio de Japón, sea con el resultado que sea, Alonso podrá volver a casa para pasar un mes sin preocupaciones deportivas. El destino se ha alineado para darle un descanso necesario, ya que la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí hacen que la fórmula 1 se detenga hasta el primer fin de semana de mayo. Todo abril de vacaciones para aprovechar a cuidar a su hijo, desviar un poco la mente sobre el calvario de Aston Martin y, quizá, reflexionar si le merece la pena seguir en la Fórmula 1 o no a partir del 2027.