El seleccionador se debate entre priorizar a sus hombres de confianza o premiar a futbolistas al alza para la última convocatoria antes del Mundial
19 mar 2026 . Actualizado a las 15:52 h.El Mundial está a la vuelta de la esquina y la selección española se mueve en un terreno inestable, condicionado por lesiones, suplencias inesperadas y futbolistas clave que llegan con lo justo o directamente no llegan. Luis de la Fuente, fiel a su libreto y a un núcleo que le ha dado resultados, observa cómo el guion que tenía establecido se le deshilacha en el peor momento.
No todo son malas noticias. Varias apariciones hacen que el abanico para decidir a sus elegidos se haya ampliado y que algunos de los que parecían tener plaza fija en La Roja se vean fuera de la lista en el momento más inoportuno y a poco más de 80 días para que ruede el balón en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Junto a los nombres ya habituales, suenan otros tantos.
Por eso, a las quinielas de De La Fuente se suman las previsiones de las estadísticas. La afición saca a relucir tapados como Joan García, Moleiro o Marc Bernal, mientras las puntuaciones de los portales de datos como BeSoccer o Sofascore, junto a los valores de mercado, siguen su curso y penalizan ya a perfiles más longevos, como Carvajal, frente a los jóvenes que, a excepción de Lamine Yamal, tampoco despuntan del todo.
Un problema en la portería
La portería de la selección española atraviesa un momento privilegiado, pero hay un nombre que incomoda a Luis de la Fuente: Joan García. Unai Simón se ha consolidado como la referencia absoluta bajo palos y, además, como uno de los líderes del vestuario. Nada hace pensar que no sea el portero titular en el debut mundialista del 15 de junio frente a Cabo Verde. David Raya tiene la confianza del seleccionador y de no estar el meta del Athletic hubiera asumido la titularidad de la selección.
El rendimiento del portero del Barcelona obliga a replantear escenarios al cuerpo técnico de la selección, que ha confiado en el mismo trío de porteros desde mayo del 2024. Álex Remiro ha recuperado su mejor nivel desde que comenzó este 2026 y se valora mucho el papel que ha tenido en la selección. Sin embargo, Joan García suma argumentos para alterar el orden que impera en la selección bajo los palos.
En la anterior convocatoria la lesión de Joan García impidió el debate, pero su convocatoria o ausencia es una de las patatas calientes del seleccionador para esta lista una vez descartado cualquier nuevo percance físico después de la goleada azulgrana al Newcastle.
Defensa bastante definida
De la Fuente considera que la línea defensiva ya está bastante definida, aunque la aparición de algunos nombres inesperados ha abierto la puerta a un nombre propio. En el lateral derecho, Pedro Porro ha ganado peso en el equipo —pese a la campaña del Tottenham—, mientras que Marcos Llorente ha pasado de ser un recurso puntual a convertirse en una opción real gracias a su polivalencia y rendimiento con el Atlético. El perjudicado en este caso sería Dani Carvajal, a quien las lesiones, primero, y la falta de continuidad, después, le han apartado de la primera línea.
La gran irrupción en esta línea defensiva tiene nombre propio: Marc Pubill. El joven jugador del Atlético de Madrid se ha consolidado como una de las revelaciones más llamativas, firmando actuaciones de enorme solidez. Su crecimiento no solo se refleja en lo físico, sino también en la lectura del juego, su capacidad para anticipar y medir riesgos. Además, su polivalencia para jugar de lateral le da una bola extra para ser el elegido para una posición donde escasean especialistas fiables.
El eje de la zaga tampoco atraviesa su mejor momento, con varios de los habituales lejos de su nivel o condicionados por lesiones. Pau Cubarsí y Dani Vivian han estado en las tres últimas convocatorias, mientras que Robin Le Normand y Dean Huijsen se han perdido alguna cita por lesiones, pero parecen haber recuperado el sitio. Más difícil parece tenerlo Aymeric Laporte, que reapareció recientemente después de una lesión. Mientras tanto, decisiones como la ausencia de Eric García, fijo en el Barcelona y pieza clave para Hansi Flick, evidencian que el seleccionador mantiene una idea clara pese al ruido externo. En el lateral izquierdo, las dos plazas parecen intocables con Marc Cucurella y Alejandro Grimaldo.
Un cerebro rico en recursos
El centro del campo de la selección española presenta una de las mayores riquezas de talento de toda la plantilla, con nombres consolidados y una competencia feroz por cada puesto. En la base, el gran momento de Martín Zubimendi aporta equilibrio y liderazgo, mientras que la mejor noticia llega con la recuperación progresiva de Rodri Hernández, que por fin vuelve a acumular minutos tras su grave lesión. Su regreso al máximo nivel, demostrado en la Premier League, refuerza aún más una posición clave donde también aparecen alternativas como Aleix García o Fabián Ruiz, que se perderá esta ventana por lesión.
La mayor preocupación para Luis de la Fuente es el percance físico de Mikel Merino, un contratiempo importante por su peso en el equipo y su capacidad goleadora. Si llega tendrá sitio para el Mundial, pero ahora abre un hueco. Pedri volverá a recuperar su rol creativo en una selección en la que salvo lesión es fijo. Fermín López ha ganado galones en el Barcelona y en la selección. Álex Baena y Pablo Fornals amplían el abanico de opciones. Se perderá esta llamada Pablo Barrios, lesionado, y Marc Bernal está en la recámara después del nivel mostrado en el Barcelona tras su grave lesión. Luis de la Fuente deberá decidir cómo encajar tantas piezas en un centro del campo con múltiples variantes y estilos.
Moleiro se asoma en ataque
La selección española encara la configuración de su ataque con más dudas de las habituales, condicionada en gran medida por el estado físico de Nico Williams. El extremo del Athletic arrastra desde hace meses problemas en el pubis y lleva semanas sin jugar. Su situación abre un frente de incertidumbre en una posición clave para el juego vertical de España, justo cuando el reloj aprieta de cara al Mundial. Mientras tanto, Lamine Yamal parece haber recuperado su mejor versión y nombres como Yéremy Pino o Jorge de Frutos completan una nómina amplia.
Ante ese escenario, el seleccionador se agarra a certezas relativas. Futbolistas como Dani Olmo se perfilan como piezas fijas en los costados o por dentro, mientras otros perfiles como Jesús Rodríguez han ido entrando y saliendo sin terminar de asentarse. En la recámara aparece con fuerza el nombre de Alberto Moleiro, cuya temporada —nueve goles y cuatro asistencias— lo convierte en una de las irrupciones más sugerentes del panorama nacional: gol, último pase y una capacidad constante para generar peligro entre líneas. Su entrada podría quitarle el puesto a su compañero en el Villarreal Ayoze Pérez.
En la punta del ataque, el panorama es más estable en apariencia pero igual de abierto en el fondo. Mikel Oyarzabal se ha consolidado como el 9 de referencia sin discusión, con Ferran Torres ganando peso como alternativa cada vez más adaptada al rol en su club. Sin embargo, la falta de un plan B goleador fiable sigue siendo una preocupación. La lesión de larga duración de Samu y la ausencia de Álvaro Morata desde septiembre y su escasa aportación en el Como abren la puerta de par en par a un Borja Iglesias que se ha ganado un hueco. Un ataque marcado por las dudas físicas y la falta de un goleador indiscutible.