Estas son las dudas que faltan por resolver a 100 días de que comience el Mundial del 2026
DEPORTES
El conflicto bélico en Oriente Medio, la dificultad para viajar, la política migratoria de Trump y la seguridad de México siembran la incretidumbre
11 mar 2026 . Actualizado a las 13:03 h.El Mundial del 2026 afronta, a 100 días de su comienzo, una nueva crisis tras los bombardeos de Estados Unidos —uno de los países coorganizadores— a Irán, equipo ya clasificado. El conflicto bélico ya provocó que se tuviera que suspender temporalmente la Finalissima que España y Argentina iban a disputar en Catar. Solo fue la primera consecuencia. Esto se suma a otros factores de división, como las restricciones de acceso de EE.UU. a aficionados de una decena de territorios y la inseguridad en México, también coanfitrión del evento.
Con esta Copa del Mundo, será la segunda que organice el país gobernado por Donald Trump, después de la de 1994. Además del penalti fallado por el italiano Roberto Baggio, que dio el título a Brasil en la final, el campeonato también pasó a la historia por abrir el fútbol a la modernidad, registrando récords de asistencia e incluyendo varias novedades, como los nombres de los jugadores en las camisetas. Pero la situación actual es muy diferente de la que vivió Estados Unidos hace 32 años.
EL PROBLEMA DE IRÁN
Su papel en el mundial cambia tras el ataque
La duda se ciñe en el papel de Irán en el Mundial de este verano, que también acoge Canadá, puesto que el equipo persa tiene programados en suelo estadounidense sus tres choques de la fase de grupos. Dicha selección ya enfrentaba, desde un inicio, dificultades por las restricciones de visado que EE.UU. impone a sus ciudadanos, aunque esa medida no se aplicará a los jugadores y al cuerpo técnico.
No obstante, sí que impedirá el desplazamiento de los seguidores y reducirá el apoyo que el combinado recibirá durante la cita mundialista, para la que obtuvo su pase en los clasificatorios asiáticos.
DIFICULTAD PARA VIAJAR
75 países tienen vetada la entrada en EE.UU.
Los aficionados de más de una decena de países participantes se enfrentan a restricciones de acceso a los Estados Unidos.
Los hinchas de Costa de Marfil, Haití y Senegal tendrán, al igual que los iraníes, vetada la entrada, en línea con órdenes ejecutivas del presidente estadounidense. Además, el pasado enero ordenó la congelación de visados para 75 países, entre los que figuran Brasil, Colombia y Uruguay. Otros afectados son Argelia, Cabo Verde, Egipto, Ghana, Marruecos, Túnez, Guatemala, Jamaica y Uzbekistán.
Para desenredar este entuerto, el gobierno estadounidense creó el FIFA PASS, un sistema de citas de visado prioritario para aquellos aficionados con billetes para este Mundial y que todavía deben obtener un permiso de acceso.
LA POLÍTICA MIGRATORIA
Trump ordenó deportar a miles de indocumentados
Estados Unidos está sumido en una intensa división por los operativos migratorios ordenados por la administración de Trump para arrestar y deportar a miles de migrantes indocumentados.
Dos ciudadanos estadounidenses murieron el pasado enero tiroteados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante operaciones para arrestar a migrantes en el estado de Minnesota, lo que desató fuertes protestas. «Se supone que la Copa es un momento en el que las personas se unen, deja de lado las diferencias para celebrar el deporte, y si bien simboliza la unión mundial, tenemos a un presidente de Estados Unidos que intenta excluir a la gente», afirmó el pasado diciembre el senador demócrata por Maryland, Chris Van Hollen.
LA SEGURIDAD EN MÉXICO
La reciente ola de violencia en el país genera dudas
Aunque EE.UU. y México pueden verse beneficiados en términos de asistencia a sus encuentros por la estricta política migratoria aplicada por Trump, la ola de violencia desatada recientemente en el país latino por la muerte en un operativo militar del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera El Mencho, genera dudas.
El presidente de la FIFA y aliado del mandamás americano, Gianni Infantino, transmitió la semana pasada su plena confianza a México como organizador del Mundial, pese a la crisis de seguridad. Eso sí, mantuvo distancia con respecto a los operativos y ataques de Estados Unidos en el resto del planeta.
La escasa oferta de hoteles y el elevado precio de las entradas suponen otro problema
La FIFA anunció recientemente que recibió alrededor de 500 millones de solicitudes de entradas para el total de 104 partidos que se disputarán este verano, en la primera edición con 48 selecciones participantes. De media, esto se traduce en alrededor de 5 millones de peticiones para cada choque de fútbol en estadios que tendrán alrededor de 70.000 asientos.
De acuerdo con el máximo organismo futbolístico, el Colombia-Portugal que cerrará la fase de grupos el sábado 27 de junio fue el encuentro más solicitado, seguido por el México-Corea del Sur, la final de Nueva York/Nueva Jersey y el partido inaugural México-Sudáfrica.
El problema es que, a menos de tres meses para el encuentro y a la espera de la última ventana oficial de compra de entradas que la FIFA abrirá en abril, el ticket más barato para ver el partido entre cafeteros y lusos en canales no oficiales ronda los 2.000 euros, mientras que los asientos VIP ofrecidos cuestan unos 32.700. Otra cuestión es la poca disponilidad de hoteles. Por ejemplo, el duelo entre Argentina y Argelia que se celebrará el 16 de junio en Kansas ya agotó el 70% de los alojamientos.