Cuando entrenaba al Chelsea, el técnico portugués llegó a engañar a la UEFA para poder dar la charla antes de un partido ante el Bayern de Múnich
24 feb 2026 . Actualizado a las 18:13 h.José Mourinho volverá al Santiago Bernabéu, aunque no podrá sentarse en el banquillo visitante tras ser expulsado en el partido de ida ante el Benfica. No es un escenario nuevo para el luso, que fue expulsado muchas veces y siempre ha querido estar con su equipo en los momentos previos a los partidos en los que no podía ejercer su trabajo como entrenador. No dará la rueda de prensa previa al partido, no podrá tener contacto con sus jugadores en los minutos previos, ni dar la charla previa al partido, aunque sí podrá ver el encuentro. La pregunta es: ¿dónde verá el Real Madrid-Benfica José Mourinho?
Mourinho, genio y figura, no es un entrenador al uso. Cuando un técnico es sancionado suele ver el partido de su equipo en el estadio, ya sea en un palco o en una zona de la grada que habilita el club propio, o el rival, en el propio estadio. En el caso de Mourinho, el Real Madrid no recibió petición por parte del Benfica de que le habiliten un espacio en el Santiago Bernabéu para que siga el choque. Pero eso no es un problema para un Mourinho, que siempre ha sabido buscarse la vida para estar con sus futbolistas a pesar de la sanción.
Cuando era entrenador del Chelsea, en la temporada 2004-05, fue sancionado en un encuentro en los octavos de final de la Champions frente al Barcelona de Rijkaard, después de que el técnico del conjunto blue acusara al árbitro de confabular con el entrenador azulgrana durante el descanso. La siguiente ronda el Chelsea se midió al Bayern de Múnich. El partido de ida se disputó en Stamford Bridge y Mourinho estaba sancionado.
Como sus futbolistas le necesitaban, como él mismo confesó, puso en marcha un plan que no le salió bien. Mourinho entró al estadio mucho antes que cualquier otra persona y su idea era esperar dentro hasta que no quedara nadie en las instalaciones y abandonar el estadio. Sin embargo, al no ver al técnico ni en la grada, ni en un palco, la UEFA decidió enviar a dos de sus miembros al vestuario del Chelsea para comprobar si estaba allí, incumpliendo la normativa que le impide tener contacto con sus futbolistas dentro del estadio donde se disputa el encuentro. Mourinho, al conocer que los miembros de la UEFA le buscaban, decidió meterse en el carro de la ropa sucia. El utillero del equipo cerró la tapa y se lo llevó a la lavandería para que no fuera localizado. Aunque sufrió un poco de claustrofobia, el plan le salió bien y no fue detectado no nadie de la UEFA
Un partido en el bus
En otra ocasión en la que estaba sancionado, Mourinho decidió ver el partido de su equipo en un autobús y retransmitir. Fue en la temporada 2022-23, cuando entrenaba al Roma, frente al Inter de Milán, uno de sus ex equipos. El luso fue sancionado con un partido tras ser expulsado en un choque anterior contra el Atalanta. Como tenía prohibido el acceso a la zona técnica y no quiso estar en la grada, decidió ver el partido desde el autobús del equipo estacionado fuera del estadio de la Roma. Además, decidió «retransmitir» en su cuenta de Instagram cómo vivió el partido desde el autobús de su equipo.
El luso comenzó publicando un vídeo con los pies sobre el asiento del autobús aunque con la televisión todavía apagada. Luego le vimos dar órdenes, protestar, impacientarse, charlar con sus asistentes, mostrar cómo llegaba la señal del partido hasta el autobús y celebrar una acción defensiva con una contundente frase: «Grandes cojones». Al final, Mourinho acabó festejando el triunfo por 1-2 junto al chófer y un asistente.
Un clásico en el hotel
En las semifinales de la Liga de Campeones 2010-11 entre el Real Madrid y el Barcelona, José Mourinho fue sancionado tras el partido de ida. Por tanto, no podía sentarse en el banquillo del Camp Nou. El Barça le ofreció el palco, pero a Mourinho no le gustó esa opción. Verlo en un palco privado le costaría al club 20.000 euros y además el club azulgrana le dijo que estaban todas las entradas vendidas. Incluso se habló de que podía verlo con la afición del Madrid en la zona del gol sur en la tercera gradería.
El técnico portugués decidió quedarse en el Hotel Rey Juan Carlos de Barcelona y ver el partido de vuelta desde la sala de vídeos donde por la mañana había tenido la charla táctica. A pesar de la sanción, se desveló que mantuvo contacto telefónico con su segundo entrenador, Aitor Karanka, quien dirigía el equipo en el banquillo.