Fernando Alonso pone al límite el Aston Martin y este rompe

David Sánchez de Castro COLPISA

DEPORTES

Alonso, saliendo del Aston Martin durante los test de pretemporada.
Alonso, saliendo del Aston Martin durante los test de pretemporada. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

El equipo apretó para probar las prestaciones máximas del motor Honda, pero falló y sumó un día nefasto

18 feb 2026 . Actualizado a las 21:19 h.

La pretemporada no está dando prácticamente ningún motivo de alegría a Aston Martin. El equipo británico sigue tensando las expectativas de los fans, después de una primera semana en la que las noticias no fueron nada halagüeñas. En el inicio de la segunda, los titulares hablan por sí mismos: problema de motor para Alonso y salida de pista para Stroll. El asturiano dio 28 vueltas por la mañana y el canadiense, 26 por la tarde. Mientras tanto, otros equipos ya piensan en cómo van a salir a pista en Australia.

La labor de los técnicos de Aston Martin no es sencilla en esta segunda semana. El problema está en Honda, pero ellos también tienen que ir afinando el AMR26 para intentar disputarle el rendimiento a los que, por el momento, parecen los candidatos a ser favoritos, como es el caso de Mercedes. A falta de conocer qué va a pasar con esas sospechas acerca del rendimiento de sus motores —la FIA les ha dado una eterna prórroga hasta media temporada—, y como demostró George Russell este miércoles, son ellos los que van a discutir a McLaren y a Ferrari las primeras carreras, salvo que Red Bull consiga recuperar el camino. De momento no parece que tengan mucho tino, ya que Hadjar también se quedó tirado por la mañana por una avería.

Fernando Alonso puso al límite el Aston Martin. Sin las vistosas branquias que ya se vieron en los test durante la primera semana, el asturiano disputó la primera mañana de esta semana en busca de datos sobre la caja de cambios. En un momento en el que todos los equipos están intentando entender la nueva gestión de la potencia, el bicampeón español no desentonó demasiado en este aspecto, y al igual que el resto tuvo serios problemas para sostener su coche en la pista.

Lo que queda claro es que todos, algunos más que otros, están sufriendo para que sus monoplazas no sobreviren o subviren en función de cuándo se cierran esos alerones delanteros y traseros que sustituyen al DRS a partir de esta temporada. Alonso, que no suele ser un piloto demasiado agresivo en su pilotaje, vivió en sus carnes cómo el AMR26 le culebreaba más de lo debido en las frenadas o en las salidas de la curva, síntoma de un comportamiento nervioso que ya no se veía en los fórmula 1 hasta el año pasado.

Alonso, que fue objeto de las bromas en la rueda de prensa de los pilotos campeones cuando Verstappen dijo que le ve pilotando «hasta los 75 años», volverá a subirse este jueves al coche para completar el que será su último día de trabajo completo. Las sensaciones que obtenga en esta última jornada de ensayos serán claves para que llegue con confianza a Australia, aunque está claro que le gustaría haber rodado mucho más.

Pero más allá de las circunstancias que lo han rodeado, las 54 vueltas que han dado este miércoles se antojan demasiado escasas. Son las mismas que completó Lando Norris él solo, por ejemplo, y veintidós menos que Russell, el más rápido de la jornada por solo una centésima frente a Oscar Piastri, que quiere darlo todo y sorprender a propios y extraños tras quedarse sin título en 2025.

Mercedes mete miedo

Todos los pilotos y responsables de los equipos tienen claro que, pase lo que pase con la normativa de los motores, está claro que los Mercedes de momento funcionan. Solo hay que ver cómo han superado las 140 vueltas entre sus dos pilotos este miércoles, pese a esos pequeños sustos yéndose fuera de pista. Eso es lo que más temen muchos de sus rivales: la fiabilidad. Normal que diga que el W17 es un monoplaza que se puede calificar de «precioso».

La labor de sus rivales será intentar evitarlo. Ferrari, que parece rápido, no tuvo una jornada tranquila, lo que a su vez redunda en la preocupación que pueden tener de cara a Australia. Otros equipos, que piensan más en el rendimiento a largo plazo, dedicaron el día para ensayar en pequeños matices: la vistosa parrilla de sensores que lucieron en Red Bull —hasta que fallaron— y en Williams —que fue hasta arriba de parafina para medir los flujos aerodinámicos— dan buena muestra de eso.