Abalde y Barreiro, los estandartes de un salto nada sencillo en el baloncesto

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Alberto Abalde y Jonathan Barreiro están consolidados en la Liga Endesa.
Alberto Abalde y Jonathan Barreiro están consolidados en la Liga Endesa. Europa Press / HOW HWEE YOUNG - EFE

Ambos jugadores están consolidados en la élite española, mientras Diego Niebla sigue su estela

10 feb 2026 . Actualizado a las 11:04 h.

El salto de la base a la élite probablemente sea más alto y más complicado en el baloncesto que en ningún otro deporte de equipo. Prueba de ello es que, a pesar de que la normativa exige que cada club de la Liga Endesa tenga en su plantilla un mínimo de cuatro jugadores de formación nacional, son mayoría los inscritos con licencia comunitaria, extracomunitaria o cotonú. Quizás en unos años se pueda corregir algo ese desajuste, si la recién creada liga sub-22 se consolida.

En todo caso, no es fácil dar ese paso. Históricamente. Son pocos los nombres gallegos que vienen a la memoria por haber hecho larga carrera en la ACB: Romay, Fran Vázquez, Manel Sánchez, Tito Díaz, Quino Salvo, Esmorís, Isma Santos, Aldrey, Aller, Saldaña, Juane... Más recientemente Antelo o Javi Rodríguez. Y, en la actualidad, Alberto Abalde en el Real Madrid, Jonathan Barreiro en el Unicaja y Erik Quintela en el Breogán. La participación de este último es casi testimonial en el conjunto lucense.

El alero y el ala pívot, en cambio, están consolidados en las rotaciones de Sergio Scariolo e Ibon Navarro, y también tienen su cuota de internacionalidades en la selección española. Los dos han conseguido ganar peso específico en la ACB. Uno va ya por los 364 partidos en la categoría (Joventut, Valencia y Real Madrid), y el otro acaba de llegar a los 300 (dos en el Real Madrid y los demás repartidos entre Zaragoza y Málaga). Son protagonistas al más alto nivel.

Niebla está en el buen camino, en el mejor sitio para seguir la estela de Abalde y Barreiro. En el mejor lugar para que un jugador de baloncesto consiga dar ese salto: el Joventut. Hace unos años, el pívot Nacho Llovet, otro producto de esa cantera inagotable, apuntaba en su etapa en el Obradoiro que el secreto estaba en la cantidad de recursos que dedica la Penya, sin descuidar a los entrenadores.

Es una ecuación que mezcla cantidad y calidad. El propio Alberto Abalde puede dar fe de su paso por esa escuela. Niebla acaba de estrenar puntos y minutos.