Hansi Flick pule a Lamine Yamal

Daniel Panero COLPISA

DEPORTES

Hansi Flick, durante una sesión junto a varios jugadores del Barcelona, entre ellos Lamine Yamal.
Hansi Flick, durante una sesión junto a varios jugadores del Barcelona, entre ellos Lamine Yamal. Vincent West | REUTERS

El canterano del Barcelona vuelve a ser determinante sobre el césped y a generar poco ruido fuera de él

06 feb 2026 . Actualizado a las 18:55 h.

Lamine Yamal vuelve a ser ese jugador que maravilló a todo el planeta. El joven extremo del Barça, que aún tiene solo 18 años, dio una nueva exhibición entre semana en la Copa del Rey contra el Albacete y ha alcanzado en este inicio de año la regularidad que tan lejos parecía estar cuando tenía problemas de pubalgia o cuando su nombre comenzó a estar más vinculado a noticias fuera del terreno de juego. El 10 ha vuelto a hablar donde mejor sabe hacerlo, sobre el césped, y ha dado la razón a Hansi Flick, que en todo momento ha confiado en la madurez de su joven estrella. Y es que la temporada de Lamine Yamal ha dado muchas vueltas y ha tenido momentos en los que el ruido exterior se comía todo lo bueno que el futbolista hacía sobre el terreno de juego. Esa explosión tuvo su culmen en la visita del Barcelona al Bernabéu. Ese día de finales de octubre el feudo blanco descargó su ira contra un jugador que horas antes en la Kings League, junto a Ibai Llanos, había dicho del eterno rival aquello de «roban y se quejan». Lamine cometió esa imprudencia y, para colmo, firmó un partido discreto ante los blancos para constatar que, además, no atravesaba su mejor momento.

Para entonces a Lamine Yamal ya le estaban esperando. Su relación con Nicki Nicole o su extravagante fiesta de cumpleaños habían generado una sobreexposición que le ponían en el disparadero y que generaba controversia sobre la velocidad a la que se estaban desencadenando los acontecimientos en su carrera. Esa duda también la supo ver Flick, que a finales de septiembre mandó un aviso a su joven estrella.

«Es excepcional, pero hay otros jugadores excepcionales en el equipo. Tiene 18 años y también se tiene que centrar en esforzarse mucho. No siempre es fácil. Llega un punto al que llegas con talento, pero, para pasar al siguiente nivel, uno o dos escalones más, hay que esforzarse», dijo antes de medirse al PSG en el Camp Nou.

Fue entonces cuando Flick sentó a Lamine en el diván. El técnico alemán tiene experiencia a raudales, sabe de los problemas de la sobreexposición y sabe, mejor que nadie, del talento excelso que tiene entre manos. La consecuencia fue un tratamiento conservador, el que ha llevado Flick en silencio para tratar de entender la cabeza de un jugador de 18 años que ha tocado el cielo con las manos y que debe madurar a marchas forzadas mientras todo el planeta le mira con lupa. «Está aprendiendo, le ayudaremos», dijo Marcus Sorg, ayudante del Flick, tras la polémica visita del Bernabéu.

El abuelo

«A veces también soy el abuelo de los futbolistas. Lo importante es que el jugador pueda dar lo mejor que tiene. Pasa en todos lados, cuando alguien está contento, todo va bien, te sientes más motivado. Es uno de los principios de mi filosofía. Me gusta cuidarlos. Nadie está por encima de nadie, todos al mismo nivel», destacó el técnico alemán en su rueda de prensa previa al duelo liguero ante el Mallorca.

El ruido mediático afectó a Lamine Yamal. También lo hizo una pubalgia que le lastró en los primeros meses de competición y que sumó aún más polémica cuando se perdió una convocatoria de la selección española. Lamine lo hizo para recibir una sesión de radiofrecuencia y comenzar una evolución favorable que le ha llevado al actual momento de forma en el que se encuentra. Lamine Yamal ha recuperado las sensaciones, tiene esa chispa que le hacía diferencial y es determinante de cara a la portería rival. Ya suma esta temporada 14 goles y 13 asistencias entre todas las competiciones y se divierte de nuevo sobre el terreno de juego lejos de toda esa tensión que llegó a tener a su alrededor. «Estoy disfrutando de este momento y voy a por más», dijo este jueves en la gala del diario Mundo Deportivo. Y es que motivos para creer en el futuro no le faltan.

Lamine Yamal no es el primero que recibe la comprensión de Flick, que se ha convertido en un apoyo para el vestuario. Jugadores como Eric García o Frenkie de Jong han emergido tras momentos de dudas en su juego, mientras que otros como Raphinha o Araujo han tenido muestras de cariño hacia su entrenador.

El brasileño fue el primero en apoyarle tras un partido en el que el alemán se mostró desolado, mientras que el uruguayo le agradeció este martes, contra el Albacete, el apoyo que ha recibido durante sus problemas de salud mental. Flick siempre ha estado ahí, tendiendo una mano a sus jugadores, y Lamine Yamal es la muestra más clara del tacto que tiene el exentrenador del Bayern de Múnich.