Gómez Pallas sigue líder y Sainz pierde sus opciones en la etapa clave del Dakar

David Sánchez de Castro COLPISA

DEPORTES

Carlos Sainz, durante la etapa de este martes del Dakar.
Carlos Sainz, durante la etapa de este martes del Dakar. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

El piloto carballés mantiene la primera plaza, mientras el madrileño y Nani Roma se dejan una diferencia casi insalvable; Schareina se aferra a sus opciones en motos

14 ene 2026 . Actualizado a las 16:36 h.

Cuando se presentó el recorrido del Dakar 2026, se sabía que quien sobreviviera este miércoles en las arenas de Bisha iba a poder llegar con opciones de ganar el Dakar. Fran Gómez Pallas mantuvo el tipo y sigue liderando la categoría de motos eléctricas. El carballés se impuso con autoridad a sus rivales para ganar la etapa. Por su parte, tanto a Carlos Sainz, como a Nani Roma, se les pone todo cuesta arriba.

Después de una jornada brillante en el arranque de la maratón que acabó con el catalán al frente de la clasificación general, los españoles se las prometían muy felices de cara a lo siguiente. Pero ni uno ni otro tuvieron su jornada. Primero fue Roma el que se hundió después de tener un serio problema de navegación en los primeros puntos de control, cuando se desvió del camino previsto y tardó demasiado en reconducir la marcha. Su lucha inicial con Nasser Al Attiyah, que acabó por pasarle antes del ecuador del día, tampoco le benefició.

Mucho peor fue lo que le pasó a Carlos Sainz. Después de un ligero problema de navegación el martes, este miércoles de inicio ya se estaba dejando 20 minutos con la cabeza de carrera. Cuando quiso reconducirse ya era demasiado tarde, hasta el punto de que en meta se dejó media hora que luego se vieron sumados a otros quince minutos de sanción. 45 minutos letales para sus opciones por culpa del GPS y de una navegación que su copiloto Lucas Cruz no pudo reconducir. Para el Matador se le pone casi imposible ganar el Dakar, así que le tocará la ingrata labor de trabajar para sus compañeros como un mochilero de prestigio. Con rostro cansado después de todo el trabajo que lleva en esta semana de Dakar, y especialmente después de estos duros dos días, Sainz señalaba en Bisha que el problema fue que no encontraban uno de los puntos de control.«No había manera de dar con él, así que hemos perdido 15 minutos dando vueltas. Ha sido un día difícil para nosotros», señalaba, derrotado.

El gran beneficiado del día fue el de siempre, que sabe navegar entre los fallos de los rivales como los buitres entre los cadáveres de una batalla. Nasser Al Attiyah llegó segundo a Bisha, solo superado por el galo Serradori que le dio a Century su primera victoria, y vuelve a la primera posición. El catarí está a cuatro días de lograr su sexto Dakar, y aunque el margen que tiene sobre sus perseguidores no es tan amplio como le gustaría, sí le puede permitir no salir al ataque. Cuenta ahora con doce minutos de ventaja sobre Henk Lategan, que ha salvado el día con razonable soltura, y casi trece sobre Roma, que se mantiene en la lucha pero en peor posición que cuando arrancó el día. Para Sainz, la desventaja en la general es de más de 39 minutos con respecto a Al Attiyah: es harto improbable que pueda darle la vuelta, pero cosas más raras se han visto en la historia del raid más duro del mundo.

Schareina se reivindica y Sanders se rompe

Los vaivenes en la categoría de coches sorprendían en comparación con la siempre volátil clase de motos, hasta que ha llegado esta décima etapa. Daniel Sanders, que había sostenido el liderato con más o menos buen tino, se fue al suelo en mitad de la etapa en una fuerte caída en la que sospecha que se ha roto la clavícula. A su llegada a Bisha señalaba que su intención era seguir en competición, pese a esta grave lesión que parece incompatible con pilotar una moto en el Dakar, pero lo que está claro es que sus opciones se han reducido de manera drástica.

El nuevo líder de la carrera es Ricky Brabec. El estadounidense finalizó el día segundo, a casi cuatro minutos del vencedor Adrien Van Beveren, que no faltó a su cita con los scratch en esta edición del Dakar. La ventaja de Brabec es ínfima, solo 56 segundos sobre Luciano Benavides, por lo que todo apunta a que la lucha final será entre ellos dos y Tosha Schareina.

El valenciano sigue intentando recuperar el tiempo que cedió al principio de la semana y gracias al incidente de Sanders y a su propio buen hacer, ha vuelto al podio de la general. Tras entrar en meta a doce minutos del vencedor, se queda a casi dieciséis del liderato. El valenciano tendrá que trabajar para él, pero también para su compañero y teórico jefe de filas Brabec. Honda puede determinar que las órdenes de equipo son necesarias para garantizar que uno de sus pilotos se va a llevar el trofeo Touareg a casa.