El Barça se permitió dosificar a Lamine Yamal en semifinales, mientras el Madrid pidió auxilio a Mbappé para un duelo clave, otra vez, para el futuro de Xabi Alonso
11 ene 2026 . Actualizado a las 12:07 h.El Barcelona se pudo permitir el miércoles que Lamine Yamal viese desde el banquillo cómo sus compañeros se daban unas carreras en la plácida goleada contra el Athletic (5-0) en las semifinales de la Supercopa antes de jugar solo un ratito por unos problemas estomacales. Al día siguiente, y solo ocho días después de que se conociese que Mbappé sufría un esguince de rodilla que le impidió viajar a Yeda (Arabia Saudí) para el martirio de victoria ante el Atlético de Madrid, el Madrid reclutó a Mbappé para unirse al grupo de cara a la final. Dos maneras de afrontar el primer título del 2026. Unos como vigentes campeones de todo en España, y otros desde las urgencias de una cuesta abajo de resultados y de sensaciones que los sitúan a cuatro puntos del eterno rival en la liga, pero a una distancia sideral en cuanto a confianza.
Ha habido derrotas más dulces que la victoria del Real Madrid sobre el Atlético, en un partido en el que tuvo menos posesión (45-55 %), remató menos (8-22) y solo se acercó una vez al banderín de córner (1-8). En Mbappé, el hombre de los 59 goles en el 2025, empieza la conjura. Alivio o agonía para Xabi Alonso. Si juega el francés, Gonzalo comenzará en el banquillo. Y de hace justo un año a hoy, dos escenas ilustran la irrelevancia que ha ido apoderándose de Vinícius. El fenomenal jugador brasileño, que ansía un gol para volver a ser determinante como tantas veces, protagonizó tantas cuestiones de la prensa en la previa de la semifinal del año pasado ante el Mallorca, que Jagoba Arrasate preguntó irónico: «¿Alguna pregunta más sobre Vinícius?». El sábado, su nombre no llegó a sonar en el micrófono de los periodistas en la comparecencia de Hansi Flick.
El precedente de la Liga
En el Barça, la derrota de hace unos meses en la Liga en el Bernabéu hace que todos mantengan las orejas tiesas. Pero aquel día, ante un Madrid todavía robusto, no estaban ni cuatro de sus jugadores más determinantes. La duda hoy está en quién completa el triplete de ataque junto a Lamine Yamal y Raphinha: Ferran Torres, que marcó el miércoles, o Lewandowski.
Está por ver también si Eric García sigue en el eje de la zaga junto a Cubarsí, o esa plaza la ocupa Gerard Martín para correr detrás de Mbappé y el versátil jugador catalán adelanta su posición, sentando a Fermín.
Sin prórroga y con posibilidad de pausas de hidratación
Uno de los principales detalles a tener en cuenta en esta edición 2026 de la Supercopa de España ha sido la supresión de las prórrogas en caso de empate entre los equipos al final de los noventa minutos de tiempo reglamentario.
En su lugar, los partidos se decidirán directamente en la tanda de penaltis. Esta normativa se aplicaba en las semifinales y, de ser necesario, en la final.
Entre otras medidas, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) confirmó la posibilidad de contar con pausas de hidratación en los partidos en caso de que ambos equipos estén de acuerdo con ello. Además, continúa imperando la norma del cambio extra para cada equipo como parte del protocolo de conmoción cerebral.
Todas las entradas ya están vendidas para la final en el estadio Alinma, con capacidad para 62.000 espectadores dentro del complejo deportivo Rey Abdullah de la ciudad de Yeda.