Oda a Ona

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera CON LA UÑA

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

Ahora más que nunca. Cuando todo un país es experto en la ejecución de un penalti. Ahora que los 122 minutos anteriores se han difuminado antes de la cuenta, pese a que Cata voló para evitarlo, toca intentar separar el grano de la paja y rendirle una pequeña oda al fútbol. A ese que desplegó Ona Batlle. Esa jugadoraza de apellido impronunciable y sobre la que es probable que, para bien o para mal, el foco pase de largo. Que no se detenga en la dorsal número 2, la que campó a sus anchas de principio a fin en esa final de la Euro en Jakob-Park que se escurrió cuando estaba tan solo a once metros de distancia.

La lateral a que le sobró tiempo para interesarse por una tocada Lucy Bronze cuando el crono jugaba ya en contra y la que, a golpe de centro lateral, mantuvo viva la llamada de la victoria hasta que la pena máxima acabó convertida en drama nacional. Ona la que galopó, asistió a Mariona y, entre la ingente batería de ocasiones claras con su cuño, le sirvió una de libro a Salma en el alargue. También, como prueba de que el fútbol es un juego de aciertos y errores, fue ella la que no acertó a tapar el centro lateral de Chloe Kelly que derivó en el empate inglés. ¿Y qué importa eso si perdimos? Importa y mucho porque las penas son menos penas, o al menos para mí, siempre que campe Ona.